

Para entender a fondo los tokens BRC-20, es imprescindible conocer el Protocolo Ordinals, que constituye su fundamento tecnológico. En los últimos años, el sector principal de las criptomonedas ha dejado atrás a Bitcoin para centrarse en las finanzas descentralizadas (DeFi) y los NFT en otras cadenas. Sin embargo, BRC-20 devuelve el protagonismo a Bitcoin mediante un enfoque innovador para la creación de tokens.
El Protocolo Ordinals es una innovación que permite crear activos similares a NFT asociando datos a satoshis, la unidad mínima de Bitcoin. Un Bitcoin equivale a 100 millones de satoshis, y cada satoshi recibe automáticamente un número secuencial denominado "ordinal". El programador Casey Rodarmor aprovechó esta característica para desarrollar el Protocolo Ordinals en enero de 2023.
Este protocolo posibilita que se adjunten distintos tipos de datos a satoshis individuales, como imágenes, texto, programas y videos. En teoría, pueden inscribirse hasta 4 MB de datos por bloque en la cadena de Bitcoin. Esto es posible gracias a las actualizaciones SegWit (2017) y Taproot (2021), que ampliaron la capacidad de datos de la cadena, antes limitada a 80 bytes en 2014.
El Protocolo Ordinals es el pilar fundamental de los tokens BRC-20, pues la mayoría de estos activos se distribuyen a través de él. Esta base tecnológica ha abierto nuevas posibilidades para Bitcoin más allá de las transacciones entre pares.
BRC-20 define un estándar que permite crear tokens fungibles en la cadena de Bitcoin mediante el Protocolo Ordinals. El nombre "BRC-20" se inspira en el estándar más popular de Ethereum, "ERC-20", aunque las semejanzas son principalmente superficiales.
A pesar del parecido en el nombre, BRC-20 presenta diferencias funcionales importantes respecto a ERC-20. La más relevante es la ausencia de contratos inteligentes y mecanismos de ejecución automática que sí existen en Ethereum. BRC-20 funciona de forma más básica, permitiendo transferencias directas de tokens entre usuarios. El sistema de trading es simple: los vendedores ofertan sus tokens con un precio, y la compraventa se realiza de forma directa.
Aun así, BRC-20 ha atraído una atención considerable por su volumen de transacciones. El auge del uso tanto del Protocolo Ordinals como de los tokens BRC-20 ha llevado las transacciones diarias on-chain de Bitcoin a máximos históricos. Según datos de CryptoQuant, las transacciones diarias on-chain de Bitcoin alcanzaron 682 000 a principios de mayo, más del doble de las aproximadamente 250 000 de principios de año.
Este fuerte incremento de actividad en la red ha provocado un aumento significativo en las tarifas de minería de Bitcoin. Desde marzo, se han creado más de 14 000 tokens BRC-20. Además, la mayoría de estos tokens parecen originarse en China, por lo que el dominio del idioma chino o el uso de herramientas de traducción resulta esencial para integrarse en la comunidad y acceder a información relevante.
Invertir en tokens BRC-20 supone retos particulares para los inversores habituales, principalmente porque requieren billeteras específicas. UniSat se ha consolidado como la solución más utilizada para la gestión de tokens BRC-20.
Para comenzar a utilizar la billetera UniSat, accede a la web oficial y descarga la aplicación desde la Chrome Store. Tras instalarla, pulsa el botón de creación de billetera y establece una contraseña para recibir tu frase mnemotécnica de 12 palabras. En la pantalla siguiente, selecciona el tipo de billetera que prefieras para finalizar la configuración. Este ajuste puede modificarse más adelante, así que cualquier opción inicial es válida.
La seguridad es prioritaria al manejar billeteras de criptomonedas. Se han reportado sitios de phishing que suplantan a UniSat, por lo que es esencial comprobar la URL antes de acceder. La interfaz y las funciones de la billetera son similares a MetaMask, lo que facilita su adopción por parte de usuarios familiarizados con billeteras de Ethereum.
El ecosistema BRC-20 se ha expandido rápidamente, con plataformas dedicadas al descubrimiento y seguimiento de tokens, similares a CoinMarketCap en el mundo de las criptomonedas tradicionales. Estas herramientas permiten investigar y monitorizar tokens BRC-20 de forma eficiente.
ORDI es el token BRC-20 más emblemático y el detonante directo de la tendencia BRC-20. Este activo ejemplifica tanto el potencial como la volatilidad del ecosistema BRC-20.
ORDI experimentó un crecimiento sin precedentes cuando fue listado en un importante exchange a principios de mayo. En solo un mes, su precio se multiplicó por 190, lo que evidencia tanto las oportunidades como los riesgos de este mercado emergente. El token tiene un suministro máximo de 21 millones de ORDI, igual que el límite de emisión de Bitcoin.
El éxito de ORDI ha dado impulso a numerosos proyectos y ha demostrado que Bitcoin puede ser más que una reserva de valor o sistema de pagos. Ha evidenciado que los nuevos estándares de token pueden prosperar sobre la infraestructura blockchain de Bitcoin.
$OG$ es el primer token Play-to-Earn (P2E) de BRC-20, que conecta el gaming blockchain con el ecosistema de Bitcoin. Este activo muestra cómo BRC-20 puede extenderse más allá de las transferencias simples y abordar casos de uso complejos.
El suministro máximo de $OG$ es de 21 millones de tokens. Su principal atractivo es la accesibilidad: los jugadores pueden obtener tokens simplemente jugando, sin trámites complejos. Al finalizar las partidas, los usuarios reclaman sus tokens mediante un proceso directo. Además, la compra de NFT en el juego permite conseguir mayores recompensas, como sucede en juegos P2E de Ethereum.
Para instrucciones detalladas sobre el juego y la distribución de tokens, los usuarios pueden consultar la cuenta oficial de airdrop en Twitter, que ofrece orientación completa.
PEPE comparte nombre con el popular meme coin de Ethereum lanzado en abril, pero son activos distintos en diferentes cadenas. Esta versión BRC-20 de PEPE se ha consolidado en el ecosistema de Bitcoin.
El token cuenta con un suministro total de 42 069 000 unidades y es uno de los BRC-20 más negociados fuera de los exchanges centralizados. Su historial de precios refleja la volatilidad extrema de las meme coins: alcanzó un máximo de 21,59 $ por token y posteriormente bajó hasta los 0,54 $, una caída considerable.
Esta alta volatilidad subraya la importancia de la investigación y la gestión de riesgos al invertir en tokens BRC-20, especialmente en meme coins. Si bien existe potencial para grandes retornos, es fundamental invertir con cautela y solo cantidades que se puedan asumir como pérdida. El sector de las meme coins sigue siendo muy especulativo y los precios pueden cambiar de forma rápida e impredecible.
Los tokens BRC-20 son estándares experimentales construidos sobre la cadena de bloques de Bitcoin. Son tokens fungibles, donde cada unidad tiene el mismo valor y funcionalidad. Operan directamente en la red de Bitcoin, aprovechando su seguridad y descentralización.
Se crean mediante el protocolo Ordinals, inscribiendo datos en formato JSON en la cadena de Bitcoin. Dado que Bitcoin no dispone de contratos inteligentes, estas inscripciones sirven como registro de despliegue y emisión de los tokens en la blockchain.
Los BRC-20 operan en Bitcoin mediante Ordinals; los ERC-20 en Ethereum. BRC-20 tiene transacciones más lentas y costosas, pero ofrece la seguridad de Bitcoin. ERC-20 permite operaciones más rápidas, tarifas más bajas y mayor funcionalidad con contratos inteligentes.
Debes usar UniSat, una billetera de código abierto basada en navegador diseñada para tokens BRC-20. Compra los tokens en plataformas compatibles y transfiérelos a UniSat para su custodia. Aplica buenas prácticas de seguridad para proteger tus activos.
Los tokens BRC-20 afrontan riesgos como defensas poco sólidas, vulnerabilidad a ataques maliciosos y posibles manipulaciones de código. También existen problemas de centralización y riesgo de pérdida de activos durante la emisión.
Las transacciones de BRC-20 requieren tarifas de red en BTC (gas). El importe depende del tamaño de la transacción y la congestión de la red. Asegúrate de disponer de suficiente saldo en BTC para cubrir el gas.
ORDI y MUBI son algunos de los proyectos más destacados. Se negocian principalmente en exchanges centralizados. BRC-20 sigue en fase de propuesta y la actividad en exchanges descentralizados es limitada.
Los tokens BRC-20 muestran gran potencial a medida que evoluciona la cadena de Bitcoin. El estándar despierta cada vez más interés entre inversores y desarrolladores, y el aumento de la adopción y los nuevos casos de uso refuerzan sus expectativas de crecimiento a largo plazo.











