
El pastor Eli Regalado, con sede en Denver, quien enfrenta acusaciones de orquestar una estafa de criptomonedas por valor de $3.2 millones de dólares, ha sido visto predicando en Zambia a pesar de haber faltado a una audiencia judicial obligatoria en Estados Unidos. Este caso ha generado considerable atención en la comunidad cripto y entre las autoridades reguladoras.
Un informe reveló que Regalado fue observado entregando sermones en el Gifted Faith Ministry en la capital de Zambia. Esta aparición coincide notablemente con su ausencia de una audiencia judicial programada en Denver, donde debía enfrentar cargos relacionados con el presunto fraude cripto. La situación plantea serias preguntas sobre la responsabilidad legal y la protección de los inversores en el espacio de las criptomonedas.
Según el reporte, Regalado entrelazó enseñanzas bíblicas con consejos financieros durante sus sermones en la conferencia en Zambia, un patrón similar al que supuestamente utilizó para atraer inversores a su esquema fraudulento. Posteriormente, se dirigió a la congregación con un enfoque específico en asuntos monetarios, lo que resulta particularmente controvertido dado el contexto de las acusaciones en su contra.
"Voy a hablarles hoy y voy a hablarles sobre finanzas, y voy a hablarles sobre cómo ganar dinero al estilo del Reino", declaró Regalado ante la audiencia. Esta retórica refleja el mismo tipo de mensaje que presuntamente utilizó para persuadir a cientos de personas en la comunidad cristiana de Denver a invertir en su criptomoneda.
Regalado también aludió a su participación en el mundo cripto durante sus sermones. Declaró: "Dios me ha dotado con todo un mundo de criptomonedas", antes de asegurar a la audiencia que se abstendría de profundizar en los detalles específicos de sus emprendimientos cripto. Esta declaración es particularmente significativa considerando las acusaciones pendientes en su contra relacionadas con el uso indebido de fondos de inversores.
El caso de fraude civil contra Regalado involucra a INDXcoin, una criptomoneda que él y su esposa Kaitlyn crearon y promovieron dentro de la comunidad cristiana en Estados Unidos, prometiendo retornos financieros de origen divino. Este esquema representa un ejemplo preocupante de cómo la fe religiosa puede ser explotada para fines financieros fraudulentos en el sector de las criptomonedas.
La pareja está acusada de recaudar aproximadamente $3.2 millones de dólares a través de este esquema, involucrando a más de 300 personas, y crear una situación donde los tenedores de INDXcoin no podían vender sus monedas, haciendo que sus inversiones fueran efectivamente inútiles. Esta manipulación del mercado dejó a cientos de inversores sin posibilidad de recuperar sus fondos, causando pérdidas financieras significativas y erosionando la confianza en proyectos cripto legítimos.
El modus operandi del esquema incluía promesas de prosperidad financiera respaldadas por supuestas revelaciones divinas, una táctica que resultó particularmente efectiva dentro de comunidades de fe. Los inversores fueron persuadidos de que su participación en INDXcoin no solo era una oportunidad de inversión lucrativa, sino también un acto de obediencia espiritual.
Regalado ha admitido públicamente haber malversado una porción significativa de los fondos recaudados, una confesión que ha fortalecido el caso en su contra. "Las acusaciones son que Kaitlyn y yo nos embolsamos $1.3 millones y solo quiero salir y decir que esas acusaciones son verdaderas", reconoció Regalado en un video ampliamente difundido. Esta admisión pública, aunque inusual, no ha resultado en una resolución satisfactoria para las víctimas del esquema.
"Regalado se dirigió a comunidades cristianas en Denver y afirmó que Dios le dijo directamente que los inversores se volverían ricos si ponían dinero en INDXcoin", declaró la División de Valores de Colorado en un comunicado de prensa. Esta declaración oficial subraya la gravedad del caso y la naturaleza deliberada del fraude, que explotó la confianza y la fe de inversores vulnerables.
El juez del Tribunal de Distrito de Denver, David Goldberg, ha ordenado la congelación continua de las cuentas bancarias pertenecientes al pastor en línea de Denver, Eli Regalado, y su esposa Kaitlyn. Esta medida cautelar busca preservar los activos restantes para una posible restitución a las víctimas y evitar que los acusados dispersen fondos adicionales.
La pareja también está prohibida por el fallo de vender cualquier criptomoneda o inversión en Colorado, una restricción diseñada para proteger tanto a los inversores actuales como a posibles futuras víctimas. Esta orden judicial representa un paso importante en el esfuerzo por responsabilizar a los perpetradores de fraudes cripto y recuperar fondos para los inversores afectados.
Las autoridades continúan investigando el alcance completo del esquema y trabajando para identificar todos los activos que puedan ser recuperados. El caso de Regalado sirve como un recordatorio importante sobre los riesgos asociados con inversiones en criptomonedas no reguladas y la importancia de la debida diligencia, especialmente cuando las oportunidades de inversión se presentan dentro de contextos comunitarios o religiosos donde la confianza puede ser explotada más fácilmente.
El pastor es acusado de una estafa de criptomonedas por 3.4 millones de dólares. Los fondos fueron defraudados de su comunidad cristiana mediante esquemas de inversión en criptodivisas no autorizados, utilizando la confianza religiosa para obtener dinero de los fieles.
Huyó a Zambia para evadir responsabilidades legales por fraude cripto. Su ausencia agrava su situación judicial,resultando en cargos adicionales de desacato a la corte y aumentando significativamente las consecuencias legales pendientes.
Las instituciones religiosas deben fortalecer la supervisión interna,capacitar a miembros para identificar fraudes y establecer códigos de conducta claros que prohíban actividades criptográficas fraudulentas y protejan el patrimonio comunitario.
Verifica auditorías de contratos inteligentes,analiza la actividad comunitaria,revisa el historial del equipo y evita proyectos con promesas irreales de rentabilidad. Invierte solo en plataformas transparentes y con reputación establecida.
Los casos de fraude cripto conllevan prisión de varios años, multas significativas, prohibiciones profesionales, inhabilitación de cuentas bancarias, pérdida de crédito y antecedentes penales permanentes que afectan oportunidades futuras.
La asociación puede fortalecer la confianza mediante mayor transparencia y seguridad en donaciones. Aumenta la responsabilidad y permite a los fieles monitorear transacciones en tiempo real,generando mayor confianza en la gestión de recursos.











