

ETH se acerca al coste medio de adquisición de los holders a largo plazo, un nivel históricamente asociado a intensas fases de acumulación. Este indicador ha sido una señal consistente de suelos de mercado y posibles puntos de giro en ciclos previos.
Tom Lee, presidente ejecutivo de la firma de tesorería BitMine centrada en Ether, sostiene que Ether podría estar entrando en un "Superciclo" similar al extraordinario rally 100x de Bitcoin iniciado en 2017. Esta comparación destaca semejanzas entre la estructura de mercado actual y las condiciones que precedieron una de las mayores tendencias alcistas de la historia de las criptomonedas.
Las billeteras a largo plazo poseen ahora 27 millones de ETH, lo que refleja una convicción creciente entre inversores sofisticados pese al reciente retroceso del mercado. Este patrón de acumulación indica que los holders institucionales y experimentados se posicionan para un posible crecimiento futuro, aunque la acción del precio a corto plazo siga siendo volátil.
En una reciente publicación en X, Lee destacó las similitudes entre el mercado actual de Ether y el de Bitcoin hace ocho años. Aquella etapa estuvo marcada por una gran volatilidad y escepticismo generalizado, pero precedió a uno de los ciclos alcistas más poderosos de la historia cripto. Esta comparación sugiere que las condiciones actuales podrían estar preparando el terreno para una fase de crecimiento explosivo comparable.
Lee indicó que su firma recomendó Bitcoin por primera vez a los clientes de Fundstrat en 2017, cuando BTC cotizaba cerca de los 1 000 $, una recomendación que resultó ser especialmente acertada. Desde entonces, Bitcoin ha sufrido varias caídas severas de hasta el 75 %, poniendo a prueba la convicción incluso de los holders más firmes. A pesar de esas correcciones, el activo se revalorizó más de 100 veces desde esa recomendación, lo que valida la tesis de inversión a largo plazo.
"Creemos que ETH está comenzando ese mismo Superciclo", escribió Lee, argumentando que la reciente debilidad de Ether refleja dudas de mercado, no un deterioro fundamental. Destacó que participar con éxito en estos ciclos exige paciencia y convicción extraordinarias. "Para beneficiarse de ese Superciclo 100x, hubo que superar momentos existenciales para HODL", explicó, subrayando los desafíos psicológicos de la inversión a largo plazo en criptomonedas.
ETH ha ido por detrás de Bitcoin en los últimos periodos, incluso cuando el mercado general alcanzó máximos históricos. Ether llegó a su máximo histórico de 4 946 $ en agosto, mientras que Bitcoin superó los 126 000 $ en octubre. Desde entonces, ambos activos han corregido con fuerza: BTC ha caído un 25 % desde su pico y ETH más de un 35 %. Lee enmarca este retroceso como parte del "descuento de un futuro masivo", sugiriendo que los precios actuales pueden no reflejar el potencial a largo plazo del activo.
Los datos on-chain evidencian que Ether podría estar cerca de un nivel clave para los holders a largo plazo. El analista de CryptoQuant Burak Kesmeci señaló que el precio actual de ETH, en torno a 3 150 $, está solo 200 $ por encima del coste medio de adquisición de los acumuladores a largo plazo, inversores que han estado "acumulando con paciencia" en distintos entornos de mercado. Esta cercanía al coste medio históricamente señala un fuerte soporte y oportunidades de acumulación.
Ether solo ha caído por debajo de este nivel clave una vez en periodos recientes, durante el shock de mercado de abril provocado por la imposición global de aranceles por parte del presidente Donald Trump. Esa breve caída por debajo del coste de los holders a largo plazo fue rápidamente absorbida, lo que demuestra la solidez de la demanda en esos rangos.
Según Kesmeci, la convicción a largo plazo en Ether ha alcanzado niveles sin precedentes. Alrededor de 17 millones de ETH han pasado a direcciones de acumulación en los últimos periodos, elevando el saldo total en billeteras a largo plazo a 27 millones de ETH, frente a los 10 millones al inicio del periodo. Este gran movimiento supone una parte considerable del suministro total de ETH en manos fuertes.
Si ETH bajara hasta los 2 900 $, Kesmeci indica que, según patrones históricos, se trataría de "una de las mayores oportunidades de acumulación a largo plazo" de la historia del activo. Ese nivel probablemente activaría compras agresivas de inversores institucionales y sofisticados que esperan puntos de entrada óptimos.
Ether tocó brevemente un mínimo de 24 horas en 3 023 $, pero después se estabilizó, cotizando de forma estable cerca de 3 185 $. Esta acción del precio sugiere que los soportes resisten pese a la incertidumbre general del mercado.
Las ballenas de Ethereum han incrementado notablemente su exposición mientras ETH se mantiene cerca del nivel psicológico clave de 3 000 $, una tendencia que, según los analistas, históricamente ha precedido grandes cambios de tendencia en el mercado. Este patrón de acumulación de grandes holders suele indicar confianza en las perspectivas del activo a medio y largo plazo, aunque el sentimiento a corto plazo siga siendo incierto.
Los datos de CryptoQuant muestran que las billeteras con entre 10 000 y 100 000 ETH han acumulado 7,6 millones de ETH desde abril, lo que representa un aumento del 52 % en sus tenencias. Mientras, los holders más pequeños han seguido reduciendo sus saldos, generando una clara divergencia entre distintos grupos de inversores. Este patrón sugiere que los actores de tamaño institucional se posicionan de forma agresiva para un posible rebote, mientras los minoristas siguen cautos o reducen exposición.
La divergencia entre la acumulación de ballenas y la distribución minorista es un patrón clásico previo a grandes giros de mercado. Los grandes holders, que suelen disponer de mejor información y horizontes de inversión más largos, acumulan durante periodos de máximo pesimismo, cuando los inversores minoristas venden. Este comportamiento contracíclico ha resultado rentable en ciclos anteriores.
Los analistas también destacan repuntes reiterados en el volumen de trading al contado de Ethereum en los últimos meses, un patrón común en fases finales de compresión antes de grandes movimientos de precio. Estos picos de volumen indican que los grandes actores están reposicionándose activamente y que el mercado puede estar cerca de un punto de resolución donde el precio rompa hacia uno de los dos sentidos.
Mientras tanto, las tarifas de la red Ethereum han caído a sus niveles más bajos en años, con precios de gas bajando hasta 0,067 Gwei recientemente, tras la ralentización de la actividad on-chain posterior al desplome generalizado de octubre. Esta fuerte reducción de los costes de transacción supone un cambio relevante respecto a condiciones previas y tiene importantes implicaciones para la economía de la red.
Durante el rally alcista de 2021, los costes de transacción en la capa base de Ethereum superaban habitualmente los 100–150 $, generando una gran fricción para los usuarios y empujándolos hacia alternativas más económicas y soluciones de capa 2. Estas tarifas altas eran síntoma de congestión y obstáculo para una adopción más amplia, especialmente en transacciones pequeñas y usuarios minoristas.
No obstante, tras la actualización Dencun en marzo de 2024, que implementó grandes optimizaciones en las tarifas de gas en rollups de capa 2, los ingresos por tarifas de Ethereum han caído en torno al 99 % según Token Terminal. Esta drástica reducción refleja el éxito de la actualización al hacer Ethereum más escalable y competitivo, aunque también plantea interrogantes sobre el modelo de ingresos a largo plazo de la red.
El entorno de bajas tarifas ha hecho Ethereum mucho más accesible para usuarios y desarrolladores, lo que podría impulsar una adopción y uso superiores. Aunque la reducción de ingresos por tarifas puede parecer preocupante a corto plazo, podría potenciar los efectos de red y la creación de valor a medida que más usuarios y aplicaciones migren a la plataforma. Este equilibrio entre ingresos inmediatos y crecimiento a largo plazo es clave para evaluar el futuro de Ethereum.
Ethereum es una plataforma blockchain que permite contratos inteligentes y aplicaciones descentralizadas, mientras que Bitcoin es principalmente una moneda digital. Ether alimenta la red de Ethereum mediante consenso proof-of-stake, ofreciendo transacciones más rápidas y programabilidad frente al diseño de Bitcoin enfocado en pagos.
Los analistas destacan la creciente adopción de Ethereum, el interés institucional y patrones de ciclo de mercado similares al rally alcista de Bitcoin en 2017. El aumento del volumen de transacciones, la expansión del ecosistema DeFi y los indicadores técnicos apuntan a un potencial de apreciación relevante en el próximo ciclo.
Bitcoin pasó de alrededor de 1 000 $ a cerca de 20 000 $ en 2017, impulsado por la adopción masiva, interés institucional y el auge de las ICO. El volumen de trading creció exponencialmente, marcando una tendencia alcista histórica con gran volatilidad y sentimiento eufórico.
Ethereum muestra patrones de crecimiento parecidos a los de Bitcoin en 2017: aceleración de la adopción, mayor interés institucional, expansión del ecosistema de contratos inteligentes y un sentimiento de mercado en aumento. Ambos vivieron una transición de nicho a reconocimiento general, impulsando el crecimiento del volumen de transacciones y amplificando los efectos de red durante sus respectivos ciclos alcistas.
Ethereum podría enfrentarse a endurecimiento regulatorio, volatilidad y ajustes de mercado, congestión de la red en picos de demanda y mayor competencia de otras blockchains. También puede haber más riesgos de seguridad y hackeos a medida que el valor de los activos atraiga a actores maliciosos.
Los ciclos cripto muestran patrones de crecimiento y corrección recurrentes, por lo que son relativamente fiables para análisis a largo plazo. No obstante, su fiabilidad se ve limitada por factores externos imprevisibles como cambios regulatorios, avances tecnológicos y cambios macroeconómicos que pueden alterar los ciclos tradicionales y reducir su previsibilidad.
Ethereum ofrece contratos inteligentes e innovación más ágil, mayor volumen de transacciones y menor coste por unidad. Bitcoin proporciona mayor seguridad, una trayectoria más larga y mayor adopción institucional. Ethereum tiene más volatilidad y riesgo de desarrollo, mientras que Bitcoin ofrece menos programabilidad pero una resiliencia probada.
Las previsiones de precio de Ethereum tienen en cuenta la adopción de la red, el volumen de transacciones, la actividad de desarrolladores, la demanda de inversión institucional, el crecimiento del ecosistema DeFi y las condiciones macroeconómicas que afectan a los mercados de criptomonedas.











