

El 8 de noviembre de 2025, la Vicepresidenta de Supervisión de la Reserva Federal, Michelle Bowman, pronunció una intervención destacada en la Santander International Banking Conference, celebrada en Madrid, España. El discurso abordó la evolución de la regulación de activos digitales, con especial énfasis en las stablecoins y su integración en el sistema financiero tradicional. La conferencia sirvió como espacio clave para analizar la convergencia entre innovación y supervisión regulatoria en el sector de activos digitales, en constante transformación.
Las palabras de Bowman coincidieron con un momento crítico, en el que los reguladores de todo el mundo buscan formas eficaces de supervisar las stablecoins sin frenar la innovación en tecnología financiera. Su intervención reflejó el esfuerzo sostenido de la Reserva Federal por equilibrar el impulso tecnológico con la estabilidad financiera y la protección de los consumidores.
Bowman destacó como tema principal la necesidad de crear condiciones equitativas entre los bancos tradicionales y las entidades no bancarias que operan en el ámbito de los activos digitales. Subrayó que los marcos regulatorios deben asegurar una competencia justa y salvaguardas adecuadas, independientemente de la entidad que emita o gestione stablecoins.
La Vicepresidenta remarcó que establecer igualdad de condiciones resulta fundamental para fomentar la innovación en el sector financiero. Garantizar que tanto bancos como instituciones financieras no bancarias se sometan a estándares regulatorios comparables al operar con stablecoins permite a los reguladores evitar la arbitrariedad y favorecer la innovación responsable. Esta perspectiva busca impulsar un entorno competitivo donde el avance tecnológico prospere sin poner en riesgo la integridad del sistema financiero.
Bowman explicó que esta paridad regulatoria facilitaría que todos los actores del ecosistema de stablecoins cumplan estándares similares en cuanto a exigencias de capital, gestión de riesgos, protección al consumidor y resiliencia operativa. Con este marco, el mercado podría desarrollarse de forma más ordenada y sostenible.
La Vicepresidenta de la Reserva Federal expuso inquietudes clave sobre el posible impacto de las stablecoins en el sistema bancario tradicional. Una preocupación principal radica en que la adopción masiva de stablecoins provoque salidas significativas de depósitos bancarios tradicionales. Un cambio así podría transformar la base de depósitos sobre la que los bancos sustentan su actividad crediticia y gestión de liquidez.
Bowman advirtió que, si las stablecoins se consolidan como alternativa preferente a los depósitos bancarios, podrían surgir efectos de gran alcance sobre la estabilidad financiera. Los bancos dependen de los depósitos como fuente estable de financiación para conceder créditos, y una migración relevante a stablecoins podría alterar este paradigma. La posibilidad de cambios bruscos en las fuentes de financiación en épocas de estrés de mercado es una preocupación específica para la estabilidad del sistema.
Además, la Vicepresidenta señaló que la interconexión entre emisores de stablecoins y el sistema financiero tradicional puede abrir nuevos cauces de transmisión del riesgo sistémico. Analizar y mitigar estos riesgos exige un estudio riguroso y marcos regulatorios capaces de adaptarse a la evolución de los activos digitales.
Bowman abordó los retos que impone la legislación actual, haciendo especial referencia a la GENIUS Act. Esta normativa prohíbe el pago de intereses sobre stablecoins, una restricción que puede repercutir en la competencia entre stablecoins y productos bancarios tradicionales.
La prohibición de intereses establece una diferencia esencial entre stablecoins y depósitos bancarios remunerados, influyendo en la decisión de los usuarios y en el movimiento de fondos dentro del sistema financiero. Bowman manifestó su preocupación por el impacto que esta restricción puede tener en la salida de depósitos de los bancos, pues los consumidores podrían continuar eligiendo stablecoins por ventajas como la rapidez en las transacciones o menores comisiones, aunque no generen intereses.
La Vicepresidenta indicó además que estos límites regulatorios pueden afectar la disponibilidad de crédito en la economía. Si los bancos afrontan salidas relevantes de depósitos por la expansión de stablecoins, su capacidad de conceder créditos podría reducirse, con consecuencias para el crecimiento económico y la inclusión financiera. Estas cuestiones ponen de manifiesto la complejidad de regular las stablecoins logrando un equilibrio entre innovación, estabilidad financiera y funcionalidad económica.
El discurso subrayó la importancia de mantener un diálogo permanente entre reguladores, participantes del sector y legisladores, para desarrollar marcos regulatorios que afronten estos desafíos y respalden el desarrollo responsable de las tecnologías de stablecoin.
Una stablecoin es una criptomoneda vinculada a activos estables, como monedas fiat, lo que minimiza la volatilidad. A diferencia de Bitcoin, las stablecoins buscan estabilidad de precio y funcionan como herramientas de pago. Facilitan transferencias internacionales rápidas, con comisiones más bajas y registros transparentes en la blockchain.
Los bancos centrales defienden la regulación de stablecoins para prevenir delitos financieros, sustitución de divisas y riesgos sistémicos. Las stablecoins pueden afectar la eficacia de la política monetaria nacional y la capacidad de los bancos centrales para controlar la oferta de dinero. Una regulación sólida permite equilibrar la innovación con la protección de la estabilidad financiera.
Bowman plantea establecer regulaciones equilibradas para las stablecoins, abordando requisitos de capital y diversificación según la GENIUS Act, y coordinando con otros reguladores para equilibrar la competencia entre bancos y empresas cripto, garantizando al mismo tiempo la estabilidad financiera.
El fortalecimiento de la regulación de stablecoins mejorará la estabilidad del mercado y la protección de los inversores, además de aumentar el volumen de transacciones en stablecoins que cumplen la normativa. Esto favorece el desarrollo sostenible a largo plazo del mercado cripto y atrae inversión institucional.
No, los bancos centrales internacionales mantienen enfoques regulatorios diversos respecto a las stablecoins. Los estándares varían mucho entre jurisdicciones, y numerosos países aún carecen de políticas claras. La coordinación internacional sobre regulación de stablecoins sigue evolucionando.
Las stablecoins mantienen su estabilidad al vincularse a monedas fiat o activos, y cumplen la regulación mediante reservas transparentes y respaldo de activos. Los reguladores exigen reservas colaterales suficientes, lo que aporta fiabilidad y legitimidad al ecosistema.











