

Los datos más recientes de Yardeni Research revelan que los inversores extranjeros adquirieron un récord de 646,8 mil millones de dólares en acciones estadounidenses durante los 12 meses previos a septiembre de 2025. Esta cifra supone un aumento del 66 % respecto al anterior pico de 2021, lo que indica un cambio significativo en los flujos globales de capital.
Este repunte refleja la creciente confianza internacional en la estabilidad y el potencial de crecimiento del mercado bursátil estadounidense. En un contexto de creciente incertidumbre económica global, los inversores extranjeros ven en Estados Unidos un destino seguro y rentable para sus inversiones. Las tecnológicas y las grandes capitalizadas destacan como los principales focos de atracción, impulsando la entrada de capital extranjero.
Además de las inversiones récord en renta variable, los inversores extranjeros están canalizando cantidades considerables hacia los Treasuries de EE. UU. En el mismo periodo, los inversores privados compraron 492,7 mil millones de dólares en estos bonos. Sumadas a las entradas en acciones, el movimiento de capital supera el billón de dólares.
El aumento en la compra de Treasuries evidencia una mayor demanda de activos refugio. Mientras la volatilidad en los mercados financieros internacionales crece, los inversores diversifican en bonos junto a acciones para equilibrar sus carteras. Esta tendencia refleja la persistente demanda de activos estadounidenses y subraya el papel central de EE. UU. en el sistema financiero mundial.
Los inversores estadounidenses replican el comportamiento de los extranjeros con una estrategia inversora igualmente agresiva. Desde noviembre de 2024, los inversores nacionales han invertido 900 mil millones de dólares en fondos de renta variable, con 450 mil millones solo en los últimos cinco meses.
Este optimismo entre los inversores locales se basa en la expectativa de resiliencia económica y mejora de los beneficios empresariales en EE. UU. Sin embargo, existen señales de alerta. En el tercer trimestre de 2025, la deuda de los consumidores estadounidenses alcanzó los 1,233 billones de dólares, lo que genera preocupación sobre la salud financiera de los hogares. Aunque el sentimiento inversor es positivo, conviene no perder de vista estos factores de riesgo.
Con las tendencias actuales, las principales instituciones financieras anticipan una evolución positiva del mercado en 2026. JP Morgan, apoyándose en patrones estacionales y la solidez de los flujos de capital, prevé que el S&P 500 podría alcanzar los 8 000 puntos el próximo año. Esta previsión depende del mantenimiento de las entradas de capital, tanto extranjeras como nacionales.
Pese a ello, los inversores deben considerar diversos factores de forma conjunta. Si bien los flujos récord de capital suponen un impulso positivo, el aumento de la deuda del consumidor y la incertidumbre económica mundial representan riesgos relevantes. El equilibrio entre todos estos elementos será decisivo para la evolución del mercado de cara a 2026. Se recomienda mantener una visión optimista, pero con una gestión del riesgo prudente.
El mercado bursátil estadounidense destaca por su estabilidad, altas rentabilidades y la confianza de los inversores internacionales. La robustez de la economía estadounidense y sus perspectivas de crecimiento siguen atrayendo capital de todo el mundo.
Deben abrir una cuenta en un bróker estadounidense, cumplir con la normativa FATCA, cubrir las obligaciones fiscales y conocer la regulación tributaria de su país de origen. También es obligatorio acreditar la identidad y la procedencia de los fondos.
La inversión extranjera aumenta la liquidez y eleva las valoraciones bursátiles. Sin embargo, puede provocar concentración de capital y mayor volatilidad en el mercado.
Los inversores particulares pueden comprar acciones estadounidenses a través de brókers online o intermediarios de confianza. Una vez abierta y financiada la cuenta, solo es necesario seleccionar los valores en la plataforma y realizar la orden de compra.
Los dividendos de acciones estadounidenses están sujetos a una retención del 30 %. Las plusvalías están exentas de tributación. Las variaciones en el tipo de cambio, especialmente USD/JPY, pueden afectar la rentabilidad, por lo que conviene tener en cuenta el riesgo de divisa.
El mercado estadounidense ofrece una liquidez superior y un entorno regulatorio consolidado, facilitando el acceso a empresas globales. El alto volumen de negociación, la transparencia regulatoria y la estabilidad y oportunidades de crecimiento a largo plazo distinguen a las acciones estadounidenses frente a otros mercados.











