

La Autoridad Monetaria de Hong Kong (HKMA), con el respaldo analítico de Deloitte, ha publicado el informe integral de la Fase 2 del Programa Piloto e-HKD. Este documento representa un hito y aporta información clave sobre cómo las monedas digitales de bancos centrales (CBDC) y otras formas de dinero digital pueden transformar de manera fundamental el ecosistema financiero de Hong Kong.
El informe muestra una transición relevante de los sistemas tradicionales de efectivo físico hacia una infraestructura de dinero digital basada en tecnología de registro distribuido (DLT). A través de esta iniciativa, Hong Kong se posiciona estratégicamente como referente global en innovación financiera digital, tokenización de activos y nuevas infraestructuras de pagos. Los resultados recogen años de investigación y experimentación práctica, y ofrecen lecciones valiosas tanto para responsables políticos como para instituciones financieras en todo el mundo.
Según el informe de la HKMA, el entorno del dinero digital evoluciona hacia dos categorías diferenciadas que definirán el futuro de las transacciones financieras. La primera categoría corresponde al dinero público, que incluye monedas digitales de bancos centrales como el e-HKD. La segunda engloba el dinero privado, que abarca depósitos tokenizados emitidos por bancos comerciales y stablecoins reguladas respaldadas por moneda fiduciaria u otros activos.
Estas innovaciones están constituyendo la infraestructura fundamental para la tokenización integral en los mercados financieros de Hong Kong. Al facilitar liquidaciones más rápidas, una mayor transparencia mediante blockchain y pagos programables, estas formas de dinero digital vinculan de forma eficiente las finanzas tradicionales con el ecosistema Web3 emergente.
La investigación sobre el e-HKD por parte de la HKMA comenzó en 2017, lo que demuestra el compromiso a largo plazo de la entidad con el desarrollo de monedas digitales. A lo largo de los años, la HKMA ha realizado estudios piloto y pruebas técnicas para explorar las aplicaciones potenciales del e-HKD tanto en operaciones mayoristas como en pagos minoristas. En la Fase 2, el alcance de la investigación se amplió para incluir comparativas entre el e-HKD y formas privadas de dinero digital, evaluando su usabilidad en distintos escenarios, su escalabilidad para la adopción masiva y la viabilidad comercial en aplicaciones reales.
Los pilotos de la Fase 2 se desarrollaron en colaboración con 11 socios del sector, incluidos bancos, empresas de pagos y tecnológicas. Estos pilotos analizaron tres temas centrales decisivos para el futuro de la implantación del dinero digital:
Los programas piloto pusieron a prueba el uso de un e-HKD hipotético para la liquidación atómica de activos financieros tokenizados, como fondos del mercado monetario, bonos corporativos y valores gubernamentales. Los resultados demostraron que los mecanismos de liquidación basados en DLT pueden reducir drásticamente los ciclos de liquidación, pasando del tradicional T+2 (transacción más dos días) a la liquidación casi instantánea T+0. Esta mejora incrementa la liquidez del mercado al disminuir el tiempo que el capital permanece bloqueado en operaciones pendientes, y reduce significativamente el riesgo de contraparte al eliminar retrasos en la liquidación.
Sin embargo, los bancos participantes señalaron que los depósitos tokenizados emitidos por bancos comerciales podrían proporcionar eficiencias similares con menos cambios de infraestructura. Esto sugiere que existen diversas vías para optimizar la liquidación, y que la solución idónea dependerá de cada caso de uso y de los requisitos institucionales.
El informe analizó el potencial transformador de los pagos programables mediante smart contracts y conceptos de dinero vinculado a un propósito específico. Entre los casos piloto figuran aplicaciones como vales verdes que distribuyen automáticamente incentivos ambientales, sistemas de prepago con depósito en garantía para operaciones inmobiliarias y soluciones de financiación de cadenas de suministro que liberan pagos al confirmarse hitos de entrega.
Si bien la programabilidad mejora notablemente la automatización y proporciona una transparencia sin precedentes a través de lógica verificable en cadena, la HKMA concluyó que los modelos de adopción comercial aún se encuentran en fase inicial. Actualmente no existe un modelo de negocio claro para el despliegue masivo del dinero programable, ya que los participantes del mercado siguen explorando modelos de ingresos sostenibles y marcos operativos. La tecnología es prometedora, pero su aplicación práctica requiere seguir desarrollando estándares y procesos sectoriales.
Los pilotos de e-HKD offline exploraron tecnologías de pago innovadoras, como soluciones basadas en tarjetas Super SIM y pagos habilitados por NFC (comunicación de campo cercano) que pueden funcionar sin conexión a internet. Estas tecnologías están orientadas a garantizar la resiliencia del sistema de pagos ante cortes de red o en zonas con conectividad limitada.
Dada la sólida infraestructura digital de Hong Kong, la amplia cobertura de internet de alta velocidad y los sistemas de pago offline ya implantados por los bancos comerciales, la HKMA concluyó que el e-HKD offline aportaría un beneficio incremental limitado en la actualidad. El análisis indica que las necesidades actuales del mercado están bien cubiertas por las soluciones existentes, aunque la tecnología permanece como opción para el futuro si cambian las circunstancias.
La HKMA, con el apoyo del análisis de Deloitte y el feedback del sector, dará prioridad a los casos de uso mayorista en la implantación del e-HKD. El énfasis estará en la liquidación de activos tokenizados en mercados de capitales y en transacciones interbancarias, donde los beneficios en eficiencia y reducción de riesgos son más evidentes.
El banco central continuará evaluando aplicaciones minoristas y su impacto en los pagos a consumidores, mientras desarrolla los marcos normativos, jurídicos y técnicos necesarios. Este trabajo busca garantizar que el sistema financiero esté preparado para un posible lanzamiento del e-HKD en 2026, siempre que las condiciones del mercado y las políticas lo permitan.
En la carrera global por el dinero digital entre los principales centros financieros, el modelo colaborativo de Hong Kong destaca por su equilibrio entre supervisión pública e innovación del sector privado. Esta fórmula sitúa a Hong Kong como referencia en la transformación financiera de Asia-Pacífico y a escala mundial.
La iniciativa e-HKD refleja no solo el compromiso de la ciudad con el avance tecnológico y la innovación financiera, sino también su papel estratégico en la configuración de la próxima era del dinero. La visión abarca un ecosistema financiero conectado sin fronteras, eficiente operativamente mediante automatización y liquidación en tiempo real, e inclusivo al facilitar el acceso a infraestructuras de pago modernas para todos los participantes. A través de la experimentación, la implicación de los actores del sector y políticas basadas en la evidencia, Hong Kong está construyendo una referencia para la implantación de monedas digitales que otros mercados observan y de la que aprenden.
El e-HKD es una moneda digital de curso legal emitida directamente por la Autoridad Monetaria de Hong Kong, con el mismo estatus legal que el HKD físico. A diferencia de la divisa tradicional, existe únicamente en formato digital para transacciones financieras modernas.
La Fase 2 se centra en explorar casos innovadores de uso del e-HKD en torno a tres ejes: liquidación de activos tokenizados, programabilidad y pagos offline. La HKMA seleccionó 11 grupos de empresas de distintos sectores para participar en esta fase.
Los ciudadanos pueden solicitar su participación a través de los bancos en el piloto e-HKD. Se prevé un despliegue completo para mediados de 2026, cuando los usuarios podrán empezar a utilizar el HKD digital en sus transacciones.
El e-HKD utiliza cifrado multicapa y protocolos de seguridad blockchain para proteger los datos de los usuarios. La HKMA aplica controles estrictos de privacidad y estándares de cumplimiento, y la información personal está resguardada por medidas criptográficas avanzadas. No obstante, los usuarios deben proteger sus credenciales.
El e-HKD cuenta con una regulación flexible basada en principios, que impulsa la innovación y preserva la estabilidad, en contraste con los modelos regulatorios rígidos. Equilibra la innovación financiera con el control del riesgo, ofrece una mayor interoperabilidad en escenarios transfronterizos y sirve como campo de pruebas para el desarrollo del ecosistema de activos digitales en Asia-Pacífico.
El e-HKD aumentará la eficiencia y la velocidad de la infraestructura de pagos en Hong Kong, permitirá la liquidación de activos tokenizados y reforzará la posición de la ciudad como referencia en finanzas digitales.
Participan 16 bancos y empresas de pagos en el piloto e-HKD, entre ellas Alipay Financial Services, China Construction Bank (Asia), Standard Chartered Bank, Boston Consulting Group y Mastercard (Asia).
El e-HKD refuerza el liderazgo fintech de Hong Kong y consolida su posición como centro financiero global. Mejora la competitividad en la economía digital y fomenta la innovación y modernización financiera.











