

Paul Chan, secretario financiero de Hong Kong, anunció de forma oficial que la Hong Kong Monetary Authority (HKMA) puso en marcha más de 40 medidas dirigidas durante la Fintech Week. Estas acciones forman parte de la estrategia integral "Fintech 2030", orientada a consolidar a Hong Kong como un referente global en tecnología financiera. Esta estrategia pone de manifiesto el compromiso sostenido del gobierno por impulsar la innovación financiera y fortalecer la competitividad regional en el sector fintech.
Las más de 40 medidas propuestas por la HKMA se articulan en torno a tres pilares estratégicos. El primero es la tokenización financiera, que digitaliza activos tradicionales mediante la tecnología blockchain para aportar mayor liquidez y eficiencia a los mercados financieros. El segundo pilar es la modernización de la infraestructura de pagos, destinada a ofrecer sistemas de pago más ágiles, seguros y accesibles tanto para consumidores como para empresas. El tercer pilar se centra en aprovechar la inteligencia artificial en las finanzas, analizando cómo la IA mejora el análisis de datos, la gestión de riesgos y la experiencia de usuario.
Chan subrayó los destacados resultados de financiación obtenidos por las startups fintech de Hong Kong, reflejo del dinámico ecosistema de innovación presente en la región. Las empresas incubadas en Cyberport y Science Park—los principales hubs tecnológicos de Hong Kong—lograron recaudar en conjunto 6 000 millones HKD en sus últimas rondas. Este flujo de capital significativo evidencia la confianza de los inversores en las startups fintech de Hong Kong y la capacidad de la región para atraer inversiones de innovación. Además, varias firmas fintech que cotizan en la Bolsa de Hong Kong obtuvieron un total de 5 200 millones HKD a través de ofertas públicas y otros instrumentos de mercado de capitales, consolidando aún más el posicionamiento de Hong Kong como centro fintech en Asia-Pacífico.
La puesta en marcha de la estrategia Fintech 2030 y sus más de 40 medidas refuerza el compromiso de Hong Kong por mantener su liderazgo en tecnología financiera. El foco en la tokenización financiera sitúa a Hong Kong a la vanguardia de la transformación digital de los mercados financieros. Las inversiones en infraestructura de pagos e inteligencia artificial aseguran la competitividad de la región ante los rápidos cambios globales. Con el respaldo continuado del gobierno y el crecimiento sostenido del ecosistema de startups, Hong Kong está en una posición privilegiada para alcanzar su meta de convertirse en un centro mundial de fintech en 2030.
Las más de 40 medidas fintech de Hong Kong se centran en la tokenización financiera, la infraestructura de pagos y la inteligencia artificial para acelerar la innovación en el sector financiero.
La tokenización de activos transforma activos físicos en tokens digitales, lo que incrementa la eficiencia y la transparencia en los mercados financieros de Hong Kong. Permite acortar los ciclos de liquidación, reducir los costes operativos y facilitar transacciones internacionales, impulsando así la modernización financiera.
Hong Kong impulsa la tokenización para aumentar la eficiencia de los pagos transfronterizos y superar los desafíos de financiación de las pymes. Esto favorece la innovación y la eficiencia en las finanzas tradicionales, activando activos y ampliando las oportunidades de inversión.
Las medidas fintech están vigentes desde 2015. Empresas e individuos pueden participar siguiendo las directrices publicadas por la comisión reguladora financiera, que marca las pautas para la tokenización y la innovación digital.
En Hong Kong, los activos tokenizados se consideran valores bajo la Securities and Futures Ordinance, requiriendo licencia SFC para su distribución. Los principales riesgos son las vulnerabilidades de los smart contracts, las incertidumbres legales y los retos de cumplimiento internacional. La HKMA supervisa la arquitectura tecnológica, la protección de datos y la custodia de los activos.
Hong Kong destaca por su respaldo a un mercado doméstico amplio, un sistema legal sólido, su función como "superconector" entre China y la economía global, una gestión de activos superior a 4 billones USD y liderazgo en innovación fintech. La tokenización de activos, la estabilidad regulatoria y la infraestructura avanzada de oro refuerzan su reputación como "bóveda internacional de activos".











