
La fecha de notificación de este libro blanco de criptoactivo es el 20 de noviembre de 2025. Este documento constituye la divulgación oficial del token MEME y ofrece información detallada sobre el criptoactivo, la tecnología subyacente, los riesgos asociados y las entidades involucradas en su emisión y trading.
Este libro blanco de criptoactivo no ha sido aprobado por ninguna Autoridad Competente de ningún Estado miembro de la Unión Europea. La entidad emisora asume la total responsabilidad del contenido de este documento. El libro blanco cumple con el Título II del Reglamento (UE) 2023/1114, conocido como Reglamento de Mercados de Criptoactivos (MiCA).
Se debe tener en cuenta que este libro blanco advierte expresamente que los tokens MEME pueden no ser transferibles ni líquidos, y pueden perder valor parcial o totalmente. El criptoactivo al que se refiere este documento no está amparado por sistemas de compensación de inversores según la Directiva 97/9/CE ni por sistemas de garantía de depósitos conforme a la Directiva 2014/49/UE, por lo que los titulares no disponen de protección regulatoria en caso de pérdida.
El token MEME es un ERC-20 desplegado en la cadena de bloques Ethereum, con un suministro total fijo de sesenta y nueve mil millones (69 000 000 000) tokens. Es el token nativo de Memeland, un estudio web3 fundado por la red social 9GAG, que cuenta con millones de usuarios en todo el mundo.
Los propios creadores describen el token explícitamente como un memecoin sin funciones inherentes, utilidad, valor intrínseco ni expectativa de retorno financiero. Esta clasificación es clave para los posibles titulares: MEME está concebido exclusivamente para entretenimiento y participación comunitaria, sin ninguna promesa de rentabilidad ni utilidad funcional en aplicaciones descentralizadas.
Este libro blanco se publica únicamente para la admisión al trading del token MEME en una plataforma europea autorizada, garantizando transparencia y cumplimiento regulatorio durante el proceso de listado.
Los potenciales titulares deben considerar diversos riesgos asociados a la plataforma de trading y al proceso de oferta. Pueden producirse interrupciones en el servicio por problemas técnicos, tareas de mantenimiento o circunstancias imprevistas que limiten el acceso al trading. Las restricciones jurisdiccionales pueden impedir el acceso a la plataforma desde ciertos países o regiones por exigencias regulatorias.
La dependencia de la plataforma implica confiar en su infraestructura, medidas de seguridad y continuidad operativa. Las cláusulas de responsabilidad limitada en los términos de servicio pueden restringir la responsabilidad de la plataforma por pérdidas. Además, pueden surgir riesgos inesperados por cambios tecnológicos, actualizaciones regulatorias o eventos de mercado que no pueden preverse completamente en el momento de publicación de este libro blanco.
El emisor afronta riesgos operativos como retos de gestión, problemas de asignación de recursos y dificultades de ejecución para mantener el proyecto. Los riesgos de contraparte derivan de la dependencia de proveedores externos, socios tecnológicos y relaciones comerciales que pueden no funcionar según lo previsto.
Los riesgos reputacionales pueden afectar notablemente al éxito del proyecto, ya que la mala prensa o la percepción negativa de la comunidad pueden impactar en el valor y la adopción del token. El riesgo de competencia es relevante en el mercado saturado de memecoins, donde muchos proyectos similares compiten por liquidez y atención.
Los riesgos regulatorios siguen siendo importantes al evolucionar la regulación de criptoactivos a escala global. Cambios en los marcos regulatorios pueden imponer nuevas obligaciones o limitar ciertas actividades. Los riesgos de divulgación se refieren a la posible falta de información completa o precisa, pese a los esfuerzos realizados. El riesgo de personas clave existe por la dependencia de miembros esenciales del equipo, cuya salida podría comprometer la continuidad del proyecto.
La volatilidad de mercado es inherente a todos los criptoactivos, y los tokens MEME pueden experimentar variaciones significativas de precio en plazos cortos. El carácter de memecoin de MEME intensifica esta volatilidad, ya que los precios responden principalmente a la percepción comunitaria y tendencias en redes sociales, más que al valor fundamental.
El riesgo de utilidad es especialmente relevante para MEME, pues el token carece de utilidad o función diseñada en aplicaciones o plataformas. El riesgo de contrato inteligente existe, pese a las auditorías, ya que vulnerabilidades o errores en el código pueden ser explotados. El riesgo de liquidez puede surgir si baja el volumen de trading, dificultando la compra o venta de tokens sin un impacto relevante en el precio.
La ausencia explícita de utilidad es una característica definitoria de MEME: el token no otorga derechos de gobernanza, reparto de ingresos, acceso a servicios ni beneficios funcionales, por lo que su naturaleza es puramente especulativa.
La escalabilidad puede verse comprometida si el proyecto crece y no consigue gestionar mayores volúmenes de transacciones o actividad de usuarios. El riesgo de gobernanza existe en los procesos de toma de decisiones, ya que los titulares de tokens MEME no disponen de mecanismos formales de gobernanza descentralizada.
El riesgo de centralización está presente, ya que las operaciones y decisiones clave las controla el equipo principal, no los titulares de tokens. Esta centralización puede dar lugar a decisiones que no reflejen el interés general de la comunidad.
El rendimiento de la cadena depende de la capacidad de la red Ethereum, la velocidad de las transacciones y las variaciones de tarifas. En momentos de alta congestión, los costes de transacción pueden alcanzar niveles prohibitivos y afectar la utilidad práctica de los tokens MEME.
La probabilidad de fallo de consenso es baja en la red madura de Ethereum, pero podría ocurrir teóricamente si el mecanismo Proof-of-Stake presenta problemas críticos. Las vulnerabilidades en contratos inteligentes siguen siendo motivo de preocupación incluso tras auditorías, ya que los códigos complejos pueden tener errores o fallos explotables no descubiertos.
El riesgo de capacidad de actualización existe si el contrato inteligente no puede modificarse para corregir errores detectados o adaptarse a nuevas exigencias. La dependencia de infraestructura de terceros conlleva confiar en servicios como exploradores de cadena, proveedores de billeteras y protocolos de indexación fuera del control del proyecto.
El riesgo de interoperabilidad puede aparecer al intentar integrar tokens MEME con otras redes blockchain o aplicaciones descentralizadas. El riesgo a nivel de protocolo abarca posibles problemas en la capa base de Ethereum que afectarían a todos los tokens creados en la red. El riesgo de tecnología emergente implica que la evolución de la blockchain puede hacer obsoletas o inseguras las implementaciones actuales.
Se han implementado diversas estrategias para mitigar los riesgos identificados. El mecanismo Proof-of-Stake de Ethereum proporciona seguridad robusta mediante incentivos a validadores y penalizaciones que disuaden conductas maliciosas. Los validadores deben bloquear cantidades significativas de ETH, lo que genera desincentivos económicos para atacar la red.
El uso de código abierto permite la revisión de la comunidad y mayor transparencia, facilitando la detección y reporte de vulnerabilidades por investigadores en seguridad. Auditorías independientes de firmas como SlowMist aportan evaluaciones profesionales del código del contrato inteligente.
Las librerías estandarizadas y la implementación probada de ERC-20 minimizan el riesgo de errores de código habituales. Los protocolos de indexación descentralizados garantizan la disponibilidad de datos y reducen los puntos únicos de fallo. Los puentes auditados y soluciones cross-chain pasan revisiones de seguridad antes de integrarse. La investigación continua en resistencia cuántica dentro del ecosistema Ethereum prepara al proyecto ante posibles amenazas futuras derivadas de la computación cuántica.
El emisor de los tokens MEME es Glorious Meme Inc, una entidad registrada en las Islas Vírgenes Británicas. Su oficina se encuentra en Portcullis Chambers, 4ª planta, Ellen Skelton Building, 3076 Sir Francis Drake Highway, Road Town, Tortola, Islas Vírgenes Británicas, VG1110. El número de entidad legal es 2127192.
Glorious Meme Inc se dedica a la gestión y explotación del proyecto Memecoin y sus activos digitales. Sus funciones incluyen administrar el sitio web oficial, establecer y mantener los Términos legales de servicio, y supervisar la infraestructura técnica que sostiene el ecosistema del token MEME. La empresa actúa como entidad coordinadora central para el desarrollo del proyecto y la participación de la comunidad.
La plataforma de trading que facilita la compraventa de tokens MEME está gestionada por una entidad europea autorizada como Proveedor de Servicios de Criptoactivos por la Malta Financial Services Authority. Opera en conformidad con el Reglamento (UE) 2023/1114 (MiCA), asegurando el cumplimiento del marco regulatorio europeo actualizado para criptoactivos.
El Identificador Legal de Entidad de la plataforma es 54930069NLWEIGLHXU42, y está registrada como Sociedad Limitada Privada en Malta. La oficina se ubica en Piazzetta Business Plaza, Oficina nº 4, 2ª planta, Triq Ghar il-Lembi, Sliema, SLM1562, Malta. La fecha de registro es el 7 de septiembre de 2018, con número de entidad legal C 88193.
Como Proveedor de Servicios de Criptoactivos autorizado, la plataforma opera una plataforma de trading de criptoactivos, ofreciendo infraestructura segura para trading de tokens, servicios de custodia y cumplimiento de requisitos contra el blanqueo de capitales y conocimiento del cliente.
Memeland es un estudio web3 fundado por 9GAG, una de las mayores redes sociales del mundo, conocida por sus memes y entretenimiento viral. El proyecto se centra en SocialFi (finanzas sociales) y la economía de creadores, buscando conectar la interacción social tradicional con la propiedad y recompensas basadas en blockchain.
La visión central del proyecto es unir creadores y comunidades mediante el uso de NFT (tokens no fungibles), tokens fungibles como MEME y productos digitales asociados. Este modelo permite a los creadores monetizar directamente su trabajo y formar comunidades activas que comparten el proceso de generación de valor.
Entre las personas clave figuran Ray Chan y Karen Cheng, cofundadores de 9GAG, con amplia experiencia en desarrollo de plataformas sociales y gestión comunitaria. Glorious Meme Inc actúa como colaborador principal y emisor, gestionando la parte técnica y legal del proyecto.
La distribución inicial de los tokens MEME se diseñó para equilibrar el desarrollo del ecosistema, las recompensas a la comunidad y los incentivos a los grupos de interés. El mayor porcentaje, 30,00 %, corresponde al desarrollo del ecosistema, financiando iniciativas, alianzas y mejoras de la plataforma.
El airdrop, que suma un 25,00 %, se destinó a los primeros miembros de la comunidad y titulares de NFT, premiando a los primeros apoyos y asegurando una distribución inicial. Los colaboradores recibieron un 17,00 % de los tokens como reconocimiento a su trabajo y compromiso con el proyecto.
Los inversores en ventas privadas y fire sales obtuvieron en conjunto el 12,00 % del suministro, aportando financiación temprana. Los participantes comunitarios en la fire sale recibieron el 11,00 %, permitiendo acceso público antes de los listados en exchanges.
El 3,00 % se asignó a asesores estratégicos que guían al proyecto en desarrollo, marketing y estrategia empresarial. Un 2,00 % se destinó a un programa de launchpool en un exchange relevante, aportando liquidez y visibilidad en el periodo inicial.
La admisión al trading de los tokens MEME comenzó el 11 de febrero de 2025, marcando la disponibilidad oficial en plataformas autorizadas. El suministro total es de 69 000 000 000 tokens, sin mecanismos para emitir más tokens ni para reducir el suministro mediante quema.
La plataforma principal de trading admite distintos métodos de pago según su oferta actual, normalmente incluyendo pares de criptomonedas y, en función de la regulación y jurisdicción, opciones en moneda fiduciaria. La ley aplicable a la oferta y trading es la maltesa, siendo el tribunal competente el sistema judicial de Malta.
Esta estructura aporta claridad legal para la resolución de disputas y el cumplimiento normativo, garantizando que el trading de tokens se realice en un marco legal definido y acorde con la regulación de la Unión Europea.
El token MEME está explícitamente clasificado como memecoin, sin utilidad inherente ni función en aplicaciones o protocolos. Creado principalmente para entretenimiento y participación comunitaria, el token no promete retorno financiero, derechos de gobernanza ni acceso a servicios.
Pese a la ausencia de utilidad diseñada, el proyecto ha lanzado "Stakeland", una plataforma en la que los usuarios pueden bloquear tokens MEME y obtener recompensas. Este mecanismo ofrece una actividad opcional a los titulares, pero no implica utilidad fundamental en el sentido tradicional de los tokens de utilidad.
MEME es un token fungible ERC-20, lo que significa que es totalmente intercambiable. El suministro fijo de 69 mil millones de tokens garantiza ausencia de presión inflacionaria por nuevas emisiones. Además, los tokens MEME no otorgan derechos de propiedad en ninguna entidad, reparto de beneficios ni participación en la gobernanza del proyecto.
El código identificador digital del token es CX0WF9HMH, referencia única para fines regulatorios y de cumplimiento. El Estado Miembro de origen es Malta, mientras que los Estados Miembros anfitriones incluyen todos los países de la UE, Liechtenstein y Noruega, reflejando el amplio reconocimiento regulatorio bajo MiCA.
Los compradores deben saber que la tenencia de tokens MEME no conlleva obligaciones. A diferencia de valores o instrumentos de deuda, los titulares no tienen que realizar acciones, pagos extra ni asumir responsabilidades continuas.
Asimismo, los tokens MEME no otorgan derechos típicos de los valores de inversión. Los titulares no participan en la gobernanza ni pueden votar sobre el desarrollo del proyecto. No existen derechos sobre los activos del emisor, ni derecho a dividendos, reparto de beneficios o recurso legal por la evolución del proyecto.
El token no está considerado token de utilidad según la regulación, pues no da acceso a servicios, productos ni funcionalidad de plataforma. El valor del token no está protegido por sistemas, seguros o garantías. Los titulares de MEME no tienen protección regulatoria en caso de pérdida, robo o fallo de la plataforma.
La ley aplicable a estos derechos y obligaciones es la maltesa, que aporta seguridad jurídica para interpretar el estatus y las limitaciones de los titulares.
Los tokens MEME están construidos sobre Ethereum, una de las plataformas de contratos inteligentes más consolidadas y usadas en el sector. Ethereum ofrece alta seguridad gracias a su red extensa de validadores y a una infraestructura madura, que soporta miles de aplicaciones y tokens descentralizados.
El token se basa en el estándar ERC-20, la especificación técnica más adoptada para tokens fungibles en Ethereum. Este estándar define una interfaz común para emitir tokens, transferencias, consultas de saldo e integración con billeteras y exchanges. La estandarización garantiza compatibilidad y minimiza riesgos de implementación.
Ethereum emplea el mecanismo de consenso Proof-of-Stake (PoS), donde los validadores proponen y validan bloques según el ETH bloqueado y no por potencia computacional. Para participar, los validadores deben bloquear al menos 32 ETH, lo que genera seguridad económica por el riesgo de penalización ante comportamiento malicioso. Los bloques se proponen cada 12 segundos, y las transacciones se finalizan en unos 12,8 minutos.
El contrato inteligente del token MEME fue auditado por SlowMist en octubre de 2023. Se identificaron incidencias menores, que fueron resueltas por el equipo desarrollador. Aunque las auditorías reducen notablemente los riesgos, no garantizan la ausencia total de vulnerabilidades, por lo que el riesgo de contrato inteligente permanece.
El impacto ambiental de los tokens MEME depende directamente del mecanismo Proof-of-Stake de Ethereum, que sustituyó el sistema de minería Proof-of-Work en septiembre de 2022. El PoS redujo drásticamente el consumo energético al eliminar la minería computacional.
Bajo Proof-of-Stake, los validadores deben bloquear al menos 32 ETH para producir y validar bloques. Los bloques se proponen cada 12 segundos, y se finalizan en unos 12,8 minutos por votación entre validadores. Este modelo ofrece alta seguridad con un consumo energético muy inferior al de los sistemas de minería.
El consumo energético anual estimado por las transacciones del token MEME es de 493,22912 kWh, para el periodo del 30 de septiembre de 2024 al 30 de septiembre de 2025. Esta huella energética baja refleja la eficiencia del mecanismo PoS y la proporción del token respecto a los recursos de la red.
Este consumo equivale al gasto anual de electricidad de un pequeño hogar, lo que supone un impacto ambiental mínimo frente a los sistemas financieros convencionales o a redes blockchain antiguas basadas en Proof-of-Work.
Mecanismo de consenso: Protocolo por el cual los participantes de la red acuerdan el estado de la cadena de bloques. Ethereum utiliza Proof-of-Stake, donde los validadores bloquean criptomonedas para validar transacciones y crear nuevos bloques.
Criptoactivo: Representación digital de valor o derechos transferible y almacenable electrónicamente mediante tecnología de registro distribuido o similar.
Tecnología de registro distribuido (DLT): Sistema de base de datos distribuido entre varios lugares o participantes, cuya verificación y procesamiento se realiza por nodos independientes de la red sin autoridad central.
Emisor: Entidad legal responsable de crear y distribuir inicialmente el criptoactivo, en este caso, Glorious Meme Inc.
Memecoin: Criptomoneda creada principalmente para fines de entretenimiento o sociales, generalmente inspirada en memes o fenómenos culturales, sin utilidad ni función inherente.
Oferta al público: Comunicación dirigida a personas, por cualquier medio, que presenta información suficiente sobre los términos de la oferta y los criptoactivos ofertados, permitiendo al potencial titular decidir si adquirirlos.
Proof-of-Stake (PoS): Mecanismo de consenso en el que los validadores se eligen para crear bloques en función de la cantidad de criptomoneda bloqueada, no por potencia computacional.
Token de utilidad: Criptoactivo diseñado para proporcionar acceso digital a un bien o servicio en tecnología de registro distribuido. MEME no está clasificado como token de utilidad.
Memecoin (MEME) es un token de criptomoneda de carácter comunitario que fusiona la cultura de los memes con la tecnología blockchain. Su principal función es facilitar transacciones entre pares y la participación de la comunidad, y su objetivo es crear un ecosistema dinámico que une entretenimiento y generación de valor descentralizado.
Memecoin presenta un modelo tokenomics deflacionario con un suministro total de 1 000 000 000 tokens. La distribución contempla: 40 % en recompensas comunitarias, 30 % en pool de liquidez, 20 % para el equipo con vesting a 2 años y 10 % para el fondo de desarrollo del ecosistema.
Los tokens MEME pueden adquirirse en exchanges descentralizados (DEX) como Uniswap y SushiSwap, o en plataformas centralizadas compatibles. Los usuarios pueden intercambiar otras criptomonedas por MEME utilizando billeteras Web3. Los métodos de compra incluyen swaps directos, pools de liquidez y recompensas por staking. Consulta los canales oficiales para pares de trading verificados y liquidez actual.
Memecoin funciona con un mecanismo Proof-of-Stake y contratos inteligentes optimizados desplegados en soluciones de capa 2 de Ethereum, lo que permite liquidación rápida y reducción de tarifas. Incluye gobernanza descentralizada a través de votaciones comunitarias y pools de liquidez automatizados.
Memecoin utiliza tecnología blockchain segura y contratos inteligentes auditados. Como todo criptoactivo, existe volatilidad de precio por la dinámica de mercado. Se recomienda investigar y solo invertir lo que puedas permitirte perder. El protocolo mantiene medidas de seguridad sólidas y monitorización constante.
Memecoin destaca por su velocidad de transacción, tarifas bajas y mecanismos innovadores de gobernanza comunitaria. Frente a Dogecoin y Shiba Inu, incorpora capacidades avanzadas de contratos inteligentes y tokenomics optimizados para crecimiento sostenible y apreciación de valor en el ecosistema Web3.
Memecoin impulsa transacciones, recompensas y gobernanza comunitaria en plataformas descentralizadas. La hoja de ruta futura incluye escalado de capa 2, puentes entre cadenas, integración de NFT y expansión del tesoro DAO para aumentar utilidad y adopción.
Los titulares de Memecoin participan en la gobernanza mediante votación. Pueden votar propuestas de protocolo, iniciativas de desarrollo y asignación de tesoro. Sus derechos incluyen voto proporcional y presentación de propuestas. Sus obligaciones implican participación activa en la comunidad y apoyo al desarrollo del ecosistema para lograr crecimiento sostenible.











