
Un innovador proyecto bipartidista sobre la estructura del mercado de criptomonedas ha surgido en el Senado de EE. UU., proponiendo una ampliación radical de la autoridad reguladora de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) sobre los productos digitales. El borrador, presentado conjuntamente por el presidente del Comité de Agricultura del Senado, John Boozman, y el senador Cory Booker, marca un avance clave hacia la supervisión federal integral del mercado de criptomonedas.
De aprobarse este marco legislativo, la CFTC obtendría autoridad exclusiva para regular el mercado spot de productos digitales, posicionando al organismo como regulador principal de grandes criptomonedas como Bitcoin y Ether. Esta propuesta se apoya en la Digital Asset Market Clarity Act (CLARITY Act), aprobada en la Cámara de Representantes en julio con sólido respaldo bipartidista, lo que evidencia un inusual consenso político en torno a la regulación del sector.
El borrador establece requisitos de registro definidos para plataformas centralizadas de trading, obligándolas a operar como Digital Commodity Exchanges bajo nuevos estándares operativos. Estos incluyen protocolos de segregación de fondos, obligaciones de información exhaustiva y normas para actividades de trading de entidades vinculadas. Boozman remarcó que el objetivo principal es "establecer reglas claras para el naciente mercado de criptomonedas y proteger a los consumidores", respondiendo a inquietudes históricas sobre la protección de inversores en un sector digital mayormente desregulado.
Booker subrayó las medidas de protección al consumidor, señalando que la ley "creará nuevas garantías para clientes minoristas" y asegurará que la CFTC reciba recursos suficientes para supervisar eficazmente el mercado de criptomonedas en rápida expansión. La norma también exige una coordinación reforzada entre la CFTC y la Securities and Exchange Commission (SEC) para delimitar con precisión las competencias regulatorias, manteniendo la SEC la supervisión de los activos digitales considerados valores según la normativa vigente.
No obstante, pese al alentador impulso bipartidista, persisten retos sin resolver. Aspectos clave del borrador dejan interrogantes esenciales sobre la regulación de finanzas descentralizadas (DeFi) y prevención de lavado de dinero (AML). Legisladores demócratas exigen controles más estrictos para los protocolos DeFi, aduciendo que la naturaleza descentralizada de estos sistemas implica riesgos inéditos en materia de blanqueo de capitales y protección al usuario. Por su parte, grupos industriales y numerosos republicanos consideran que una regulación excesiva podría frenar la innovación y empujar a las empresas de criptomonedas hacia jurisdicciones extranjeras más favorables.
Un obstáculo adicional relevante es la actual crisis de personal en la CFTC. En los últimos meses, la comisión de cinco miembros ha funcionado con solo uno activo, lo que genera dudas serias sobre su capacidad para asumir nuevas funciones regulatorias. El proyecto exige que la comisión esté "plenamente constituida" y con el personal adecuado antes de ejercer su nueva autoridad. Se espera que Mike Selig, nominado por el presidente Trump, asuma el cargo tras la confirmación del Senado, y que los demócratas participen en al menos dos designaciones más para restaurar la plena operatividad del organismo.
Boozman insistió en que la CFTC debe contar con "personal suficiente, experiencia y capacidad de ejecución para cumplir con la ley", admitiendo que la autoridad regulatoria carece de sentido sin recursos adecuados. Booker coincidió, subrayando la necesidad de redoblar esfuerzos para superar la escasez de recursos y evitar la "arbitrariedad regulatoria", donde los operadores aprovechan las diferencias entre marcos regulatorios.
El calendario legislativo afronta grandes dificultades por el contexto político nacional. Un largo cierre gubernamental ha frenado el avance de iniciativas clave en diversos sectores. Una próxima votación en el Senado sobre financiación podría definir cuándo el Congreso retomará el debate sustancial del proyecto de ley sobre la estructura del mercado de criptomonedas, aunque el plazo sigue sin concretarse.
Pese a estos obstáculos, el sector de las criptomonedas mantiene el optimismo. El CEO de una plataforma líder de intercambio, tras reunirse con legisladores en los últimos meses, afirmó que el impulso a la legislación sobre la estructura de mercado es mayor que nunca. Señaló que "el 90 % de los asuntos ya se han resuelto", calificando la cooperación bipartidista como "una señal rara y positiva" en un entorno político polarizado.
Sin embargo, la ventana legislativa se estrecha rápidamente. El senador Thom Tillis ha advertido que el Congreso dispone de poco margen antes de que la campaña electoral desvíe el foco hacia asuntos más rentables políticamente. Los años electorales suelen dificultar la tramitación de leyes complejas, dado el aumento de la aversión al riesgo entre los legisladores.
El presidente de la SEC, Paul Atkins, ha reclamado agilidad al Congreso, señalando que su agencia coordina activamente con la CFTC para alinear los modelos de supervisión y prevenir conflictos regulatorios. Esta colaboración interinstitucional supone un cambio importante respecto a años previos, en los que ambos reguladores solían mantener posturas contrapuestas sobre la regulación de criptomonedas. Según fuentes del sector, la Casa Blanca habría fijado como meta informal que la ley sobre la estructura del mercado cripto llegue al despacho de Trump antes de terminar 2025, aunque ese plazo parece cada vez más difícil de cumplir.
La percepción del mercado sobre las posibilidades del proyecto es cautelosamente optimista, aunque consciente de los desafíos pendientes. Datos de mercados de predicción descentralizados indican que los traders estiman una probabilidad de aproximadamente el 25 % de que la CLARITY Act se convierta en ley este año. Esta previsión refleja los obstáculos todavía pendientes: marcos regulatorios para DeFi, cumplimiento AML, asegurar fondos y personal suficiente en la CFTC y gestionar el ajustado calendario legislativo.
El desenlace de la ley dependerá probablemente de la capacidad de los legisladores para superar diferencias partidistas en temas clave, especialmente sobre la supervisión de DeFi y los mecanismos de cumplimiento. Expertos del sector señalan que, aunque el actual borrador supone un avance relevante, los asuntos más polémicos se han dejado sin resolver deliberadamente, lo que augura negociaciones difíciles en los próximos meses. El sector cripto sigue atento, consciente de que este esfuerzo puede ser la mejor oportunidad en años para lograr una regulación federal clara y completa de los mercados de activos digitales.
El texto refuerza el control de la CFTC sobre derivados y mercados spot de criptomonedas, establece marcos regulatorios definidos para los activos digitales y mejora la transparencia y la protección de los inversores en el sector.
La norma otorga a la CFTC competencias ampliadas sobre derivados y mercados spot de activos digitales, incluyendo poderes reforzados de supervisión, prevención de manipulación del mercado y nuevos marcos regulatorios para trading, compensación y liquidación de criptomonedas.
El texto concede a la CFTC más poder sobre los mercados de activos digitales, pero no define estándares claros de custodia, mecanismos de protección al consumidor ni coordinación regulatoria entre la CFTC y la SEC, lo que plantea posibles vacíos en la supervisión y riesgos de fragmentación del mercado.
La ley otorga a la CFTC mayor autoridad regulatoria sobre derivados y mercados spot de criptomonedas, estableciendo reglas más nítidas en la estructura del mercado. Esto incrementa las obligaciones de cumplimiento para los actores del sector, refuerza la protección al consumidor y puede aumentar los costes operativos. No obstante, la claridad normativa podría impulsar la entrada de instituciones y la integridad del mercado, ampliando el volumen de trading y la confianza a largo plazo.
El calendario para la aprobación del proyecto sobre la estructura del mercado cripto en el Senado es incierto. Aunque el sector espera una posible aprobación en 2026, la implementación definitiva podría alargarse hasta 2027 según el avance de la coordinación regulatoria y los procesos parlamentarios.
La ley amplía las competencias de la CFTC sobre derivados y mercados spot de criptomonedas, establece estándares de custodia más definidos y crea un marco regulatorio unificado. Simplifica los requisitos de cumplimiento y refuerza la transparencia del mercado mediante la estandarización de reportes, suponiendo un cambio relevante respecto a la actual regulación fragmentada.











