
Corea del Sur implementará una expansión relevante de su Regla de Viaje para criptomonedas, extendiendo los requisitos de cumplimiento a transacciones inferiores a 700 $ (alrededor de 1 millón de wones). Esta medida regulatoria busca cerrar una brecha clave que permitía a los usuarios eludir la verificación de identidad al fragmentar transferencias mayores en operaciones de menor importe. La nueva política representa un esfuerzo integral para reforzar las medidas anti-blanqueo de capitales (AML) en el acelerado sector de activos digitales del país.
Bajo este marco ampliado, los exchanges de criptomonedas en Corea del Sur deberán aplicar procedimientos completos de Know Your Customer (KYC) a todas las transacciones, independientemente de su importe. Las plataformas tendrán que recopilar y verificar la información de identidad tanto de remitentes como de destinatarios, incluso en operaciones previamente exentas de control. Además, la política introduce revisiones financieras y normativas más estrictas para los exchanges, mayores restricciones para plataformas offshore de alto riesgo y prohibiciones para personas con antecedentes penales que quieran tener participaciones en empresas cripto reguladas.
El cambio de umbral afecta específicamente a las transacciones inferiores a 1 millón de wones, que hasta ahora permitían a los usuarios evitar controles de identidad mediante "estructuración" o "smurfing", dividiendo grandes transferencias en partes menores para evadir la obligación de declaración. Al suprimir esta exención, los reguladores pretenden reducir notablemente el uso de activos digitales para fines ilícitos, como blanqueo de capitales, evasión fiscal y remesas internacionales no autorizadas.
El presidente de la Financial Services Commission (FSC), Lee Eok-won, confirmó la ampliación regulatoria durante una sesión informativa ante el Comité de Legislación y Justicia de la Asamblea Nacional. Lee subrayó el compromiso del gobierno de fortalecer la supervisión de la infraestructura cripto, considerada cada vez más vulnerable a la explotación por lavadores de dinero y evasores fiscales.
"Combatiremos el blanqueo de capitales en cripto ampliando la Regla de Viaje a transacciones menores de 1 millón de wones", declaró Lee, anticipando una política de tolerancia cero frente a los delitos financieros con activos digitales.
Hasta ahora, la Regla de Viaje en Corea del Sur solo se aplicaba a transferencias de mayor valor, obligando a los exchanges a recopilar y compartir información identificativa de los participantes cuando se superaban ciertos importes. Esta situación generaba una brecha regulatoria que actores sofisticados aprovechaban realizando varias operaciones por debajo del umbral para mover grandes sumas sin ser detectados. La nueva propuesta elimina esa vulnerabilidad al exigir estándares uniformes de información para todas las transacciones, sin importar el monto.
Con la ampliación, la Regla de Viaje obligará a las plataformas cripto a mantener registros de identidad completos de todos los usuarios, incluidos quienes operen con importes bajos. Esta información deberá incluir nombres completos, datos de cuenta, direcciones de billetera y otros detalles que puedan compartirse con las autoridades cuando lo requieran. Los exchanges también deberán implementar sistemas avanzados de monitorización de transacciones capaces de detectar patrones sospechosos en operaciones grandes y pequeñas.
Los reguladores consideran que estas medidas reducirán sustancialmente el uso de criptomonedas para remesas internacionales ilegales y transferencias de ingresos no declarados. Al crear una trazabilidad total de las operaciones cripto, las autoridades esperan mejorar la capacidad de rastrear fondos ilícitos y perseguir delitos financieros con mayor eficacia.
Además de la ampliación de la Regla de Viaje, la FSC planea imponer restricciones estrictas a exchanges offshore de alto riesgo que operan para usuarios coreanos sin licencia nacional. Según la normativa, estas plataformas serán bloqueadas si se considera que presentan riesgos elevados de fraude, lavado de dinero u otros delitos financieros. El gobierno colaborará con proveedores de internet y entidades financieras para poner en marcha barreras técnicas que impidan el acceso a plataformas no autorizadas.
Igualmente, los exchanges cripto afrontarán evaluaciones más rigurosas sobre su estabilidad financiera e integridad operativa. El gobierno ampliará los criterios de registro de Virtual Asset Service Provider (VASP), valorando si las plataformas mantienen reservas de capital adecuadas, controles internos sólidos y sistemas de cumplimiento efectivos. Los exchanges que no alcancen estos estándares podrán ver suspendida o revocada su licencia.
El marco regulatorio también establecerá estrictas restricciones de propiedad para evitar la infiltración criminal en la industria cripto regulada. Las nuevas reglas impedirán que personas condenadas por delitos fiscales, de drogas u otras infracciones graves sean accionistas mayoritarios en empresas cripto registradas. Esta medida busca asegurar que las plataformas reguladas estén bajo control de operadores legítimos, responsables de cualquier incumplimiento normativo.
En paralelo, la Financial Intelligence Unit (FIU) recibirá facultad ampliada para congelar cuentas de criptomonedas de forma preventiva en casos de sospecha de delitos financieros graves. Este nuevo poder permitirá a los investigadores bloquear cuentas sospechosas de inmediato tras detectar indicios, evitando que los criminales retiren fondos antes de la presentación formal de cargos.
Este mecanismo supone una mejora sustancial en la capacidad policial para el sector de activos digitales. Hasta ahora, las autoridades encontraban dificultades para asegurar activos cripto durante investigaciones, ya que los sospechosos podían transferirlos rápidamente a exchanges offshore o billeteras privadas al detectar controles. La nueva facultad permitirá a la FIU actuar con rapidez ante pruebas preliminares, preservando los activos para posibles incautaciones y restitución a víctimas.
Las autoridades indican que las reformas legislativas para incorporar estas medidas se presentarán ante la Asamblea Nacional en la primera mitad del año. La propuesta será revisada en comité y consultada públicamente antes de su aprobación final, y se prevé que entre en vigor pocos meses después de su promulgación.
Corea del Sur también está reforzando su coordinación con organismos internacionales, especialmente el Financial Action Task Force (FATF), para asegurar que su marco regulatorio cripto se ajuste a los estándares globales. Esta colaboración permitirá compartir información con contrapartes extranjeras y facilitar investigaciones transfronterizas sobre delitos financieros con criptomonedas. Al armonizar sus regulaciones con las mejores prácticas internacionales, el país aspira a liderar la gobernanza responsable de activos digitales y proteger su sistema financiero de la explotación ilícita.
El paquete regulatorio integral refleja la tendencia global entre las principales economías hacia una supervisión más rigurosa de los mercados de criptomonedas. A medida que los activos digitales se integran en las finanzas convencionales, los gobiernos reconocen la necesidad de marcos sólidos de AML y KYC capaces de adaptarse a los retos propios de la tecnología blockchain. La ampliación de la Regla de Viaje y el refuerzo de la supervisión en Corea del Sur constituyen un avance relevante en esa línea, y pueden servir de referencia para otras jurisdicciones que buscan equilibrar innovación y seguridad en el sector cripto.
La Regla de Viaje de Corea del Sur exige que las transferencias cripto incluyan información del remitente y destinatario para cumplir con AML. Su extensión a importes menores de 700 $ refuerza el control contra el blanqueo de capitales y agiliza la trazabilidad de transferencias cripto transfronterizas de bajo valor.
La ampliación de la Regla de Viaje a transacciones inferiores a 700 $ incrementará los costes de cumplimiento para los exchanges y exigirá procedimientos KYC más exhaustivos. Los usuarios deberán someterse a verificaciones más estrictas, verán reducida su flexibilidad de trading y podrán enfrentar tarifas más elevadas. Los exchanges tendrán que fortalecer su infraestructura AML para monitorizar operaciones pequeñas, lo que afectará su eficiencia y competitividad.
La Regla de Viaje fortalece el cumplimiento AML al exigir que las plataformas cripto compartan información del usuario en las transacciones, lo que dificulta actividades ilegales y el blanqueo de capitales. Contribuye a la transparencia de las operaciones y facilita las investigaciones regulatorias, siendo esencial para el cumplimiento normativo.
Los ajustes de la política AML de Corea del Sur entraron en vigor en 2024. Muchos países, como Estados Unidos, la UE y Japón, han adoptado políticas similares de prevención de blanqueo de capitales para las transacciones de criptomonedas, con el objetivo de combatir los delitos financieros.
Los usuarios pueden tener que proporcionar información que acredite el control de la dirección de envío. Si el proveedor de origen ha presentado los datos completos, puede que no se requiera información adicional. Los exchanges podrán solicitar los datos necesarios para cumplir con la regulación.











