

La Strong Holder Offering (SHO) es un mecanismo avanzado de recaudación de fondos que selecciona a los inversores elegibles según su actividad en la blockchain y otros criterios que demuestran fiabilidad y experiencia. La SHO permite a los proyectos cripto captar capital de personas que poseen la criptomoneda relevante y muestran un compromiso sostenido con el crecimiento del ecosistema.
La SHO se dirige a inversores con historial probado en el mercado y surge de la plataforma DAO Maker, que utiliza este modelo para lanzar proyectos innovadores en el sector cripto.
Pueden participar en la SHO distintas categorías de inversores, siempre que cumplan requisitos concretos. Entre ellos se incluyen:
Este proceso de selección garantiza que los inversores dispongan de recursos financieros y experiencia contrastada en activos digitales.
Las estructuras SHO ofrecen ventajas tanto para los proyectos cripto como para los inversores. Los proyectos reciben capital de participantes verificados que cuentan con un sólido conocimiento de la criptoeconomía y están comprometidos con el apoyo a largo plazo.
Para los "strong hands"—inversores capaces de mantener activos cripto durante largos periodos—, la SHO ofrece oportunidades exclusivas. DAO Maker incentiva a estos inversores seleccionándolos para participar en la SHO y ofreciendo funciones avanzadas de protección de la inversión.
Para reforzar la protección al inversor, el modelo de crowdfunding incorpora una opción de reembolso. Los participantes pueden solicitar la devolución de sus fondos si deciden retirar su apoyo tras determinados eventos o actualizaciones relevantes del proyecto.
Este mecanismo se formaliza como Refundable Strong Holder Offering (rSHO). Los derechos de reembolso tienen un plazo limitado: expiran si el token emitido durante la oferta inicial sube y mantiene al menos el 400 % de su valor inicial durante 120 días. Así se incentiva a los inversores a permanecer comprometidos cuando el proyecto progresa.
Antes de habilitar una SHO, DAO Maker realiza una due diligence exhaustiva de cada proyecto, incluyendo evaluaciones técnicas, valoración del equipo, verificación del roadmap y otras métricas de fiabilidad.
Durante un periodo definido (por ejemplo, 12 meses), solo un número limitado de startups está autorizado a llevar a cabo una SHO. Solo las que cumplen exigentes estándares de calidad y demuestran cumplimiento del roadmap pueden solicitarla. Este filtro riguroso elimina proyectos fraudulentos o de baja calidad y genera confianza en el modelo de financiación.
La SHO está pensada para los principales poseedores de tokens de un proyecto. A diferencia de las ICO, que están abiertas a cualquier inversor, la SHO se dirige a quienes ya son inversores. Frente a las IDO, la SHO impone requisitos de elegibilidad más estrictos y suele ofrecer condiciones preferentes a los partidarios a largo plazo.
Para participar en una SHO, debes poseer tokens del proyecto, superar la verificación de identidad y mantener un saldo mínimo en tu cuenta. Los participantes pueden adquirir nuevos tokens a un precio preferente antes de la venta pública.
La SHO ofrece ventajas clave: financiación descentralizada, barreras de entrada bajas, alta liquidez y máxima transparencia. Entre los riesgos figuran la volatilidad del mercado, la incertidumbre regulatoria, el posible fracaso del proyecto y problemas de liquidez. La SHO es más flexible y eficiente que la financiación tradicional, aunque los proyectos deben analizarse en detalle.
Los strong holders son inversores comprometidos a largo plazo y principales titulares de tokens. La SHO prioriza su acceso a nuevos tokens, premia su lealtad y contribuye a la estabilidad de precios mediante la retención de activos.
Al participar en una SHO, revisa el equipo de desarrollo, las capacidades técnicas y el ecosistema del proyecto. Analiza el whitepaper, los volúmenes de negociación y la liquidez del token en mercados secundarios. Evalúa la transparencia y el historial del equipo, así como el respaldo de inversores relevantes. Enfócate en el potencial de crecimiento a largo plazo del proyecto.











