

El mercado de criptomonedas registró un descenso el 11 de noviembre de 2025, con la capitalización del mercado disminuyendo un 1 % y situándose en 3,63 billones de dólares. La mayoría de las 100 principales monedas retrocedieron en las últimas 24 horas. Aun así, el volumen total de trading alcanzó los 199 000 millones de dólares, evidenciando una actividad constante pese al retroceso.
Puntos clave:
El 11 de noviembre de 2025, 9 de las 10 principales monedas por capitalización de mercado sufrieron bajadas en las últimas 24 horas. Este descenso generalizado reflejó una actitud de cautela, aunque algunos activos mostraron fortaleza.
Bitcoin retrocedió un 1 % respecto al día anterior, cotizando en 105 168 $. A pesar de la caída, Bitcoin se mantuvo como la criptomoneda dominante, y los inversores siguen de cerca su avance hacia el hito del 95 % de oferta circulante.
Ethereum bajó un 1,3 % y actualmente se intercambia a 3 558 $. La segunda mayor criptomoneda por capitalización mostró una debilidad similar a Bitcoin, aunque su evolución fue estable dentro del rango reciente de trading.
La mayor caída entre las 10 principales fue la de BNB, que descendió un 2,7 % hasta 977 $. Esta bajada refleja la presión global que afecta tanto a los tokens de exchanges como a los activos asociados a plataformas específicas.
Dogecoin bajó un 2 % hasta 0,1771 $, confirmando que incluso los memecoins populares no escapan a los retrocesos generales del mercado.
Entre las 100 principales monedas, seis registraron caídas de dos dígitos porcentuales. Dos de ellas sufrieron descensos superiores al 20 %: Canton cayó un 27,1 % hasta 0,1111 $ y Zcash bajó un 26,6 % hasta 489 $. Estas caídas ponen de relieve la elevada volatilidad que afecta a los activos de menor capitalización en entornos de incertidumbre.
En contraste, Uniswap fue el valor destacado, logrando la única subida de dos dígitos entre las 100 principales, con un notable repunte del 24,8 %, hasta alcanzar 8,43 $. Este avance refleja el sólido interés en los protocolos de exchange descentralizados pese a la debilidad general del mercado.
A pesar de la ligera caída del 11 de noviembre de 2025, persistía un margen relevante para la confianza de los inversores. El optimismo se había afianzado ante la esperada entrada de Nasdaq y Cboe en el trading regulado de criptomonedas, lo que muchos analistas consideran un posible catalizador para la adopción institucional y la maduración del sector.
Además, el Senado estadounidense aprobó el 10 de noviembre de 2025 un proyecto de ley para reabrir el gobierno tras el cierre más largo de la historia. Como el cierre había restringido la liquidez e incrementado la volatilidad, la reapertura se esperaba que tuviera efectos positivos para las criptomonedas, restaurando los flujos normales de capital y reduciendo la incertidumbre.
Analistas de una importante plataforma de trading señalaron que, aunque la ley de reapertura del gobierno de EE. UU. aún esperaba aprobación final, "las expectativas de mayor liquidez han elevado de inmediato el sentimiento de mercado". Indican que grandes sumas de capital ocioso podrían regresar pronto al circuito, revitalizando los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas.
Los analistas subrayaron que "el punto de inflexión tras el cierre del gobierno abre una rara 'ventana de liquidez'". Si el mercado de criptomonedas logra aprovechar el momento, podría producirse una rotación sectorial, beneficiando a diferentes segmentos en distintas fases. Sin embargo, advierten que tokens no principales y posiciones apalancadas siguen enfrentándose al reto de una reasignación cautelosa de capital, ya que los inversores institucionales probablemente prioricen primero los activos consolidados.
Las consecuencias de la reapertura del gobierno se consideran "significativas" para el sector de las criptomonedas en varios aspectos clave:
No obstante, los analistas advierten que si se retrasan los procesos de aprobación o se intensifica la supervisión regulatoria tras la reapertura, el renovado optimismo podría enfriarse. La reacción del mercado dependerá en gran medida de las acciones y declaraciones específicas de los principales reguladores en las semanas posteriores al regreso a la normalidad.
Por su parte, un economista global de una reconocida plataforma de exchanges indicó que en los próximos días la oferta circulante de Bitcoin superará los 19,95 millones de monedas, lo que representa el 95 % de su suministro máximo. Este hito subraya la creciente escasez de Bitcoin y la inminente conclusión de su emisión.
"A corto plazo, el precio de mercado de Bitcoin fluctúa según las condiciones macroeconómicas que impulsan los mercados globales, los ciclos económicos, las tendencias de liquidez y el sentimiento inversor", explicó el economista. "A largo plazo, consideramos que el diseño de dinero duro de Bitcoin, junto con su acceso sin permisos y la creciente adopción, impulsan la acumulación de valor en la red". Esta visión destaca la diferencia entre la volatilidad a corto plazo y los fundamentos que sostienen el valor a largo plazo.
En la mañana del 11 de noviembre de 2025, BTC cotizaba en 105 168 $. La actividad de trading fue especialmente volátil en las últimas 24 horas, con precios que oscilaron entre 104 768 $ y 107 357 $. Esta volatilidad refleja la incertidumbre sobre la dirección inmediata del mercado, mientras los inversores asimilan la reapertura gubernamental y los posibles cambios de liquidez.
BTC sigue un 16,6 % por debajo de su máximo histórico de 126 080 $, lo que sugiere margen para una posible subida si mejoran las condiciones. Los analistas técnicos identifican varios niveles clave para la evolución a corto plazo de Bitcoin.
Si el precio supera los 108 200 $ y consolida ese nivel como soporte, podría avanzar hacia los 111 000 $ e incluso los 113 000 $, anteriores zonas de consolidación con gran actividad de trading. Una caída por debajo de los 105 300 $ podría conducir a una prueba de los 104 000 $ y, eventualmente, al nivel psicológico de los 100 000 $.
Ethereum cotizaba en 3 558 $ el 11 de noviembre de 2025. En las últimas 24 horas, se movió en un rango estrecho entre 3 512 $ y 3 640 $. Esta consolidación sugiere que Ethereum está construyendo una base para su próximo gran movimiento.
La moneda ganó un 1,2 % en la última semana, pero acumula una caída del 7,5 % en el último mes, reflejando un comportamiento mixto a medio plazo. A pesar de la debilidad reciente, muchos analistas mantienen una visión favorable sobre las perspectivas de Ethereum.
El gráfico de Ethereum mantiene una estructura alcista. Si supera los 3 800 $, podría aspirar al rango de 4 200–5 000 $, zonas clave de resistencia previas. Por el contrario, una caída por debajo de 3 400 $ podría llevar a un descenso hacia 3 150 $, nivel que ha funcionado como soporte en los últimos meses.
El sentimiento del mercado de criptomonedas mejoró el 11 de noviembre de 2025, aunque sigue en zona de miedo. El índice de miedo y codicia de criptomonedas se situó en 31, frente a los 24 del día anterior. Esta mejoría sugiere que la ansiedad inversora empieza a remitir, aunque la cautela sigue predominando en el mercado.

Aunque los inversores continúan muy cautos, hay señales que apuntan a un posible sentimiento alcista si la volatilidad disminuye gracias a factores económicos y geopolíticos favorables. La reapertura del gobierno, los nuevos flujos de liquidez y los avances hacia una infraestructura regulada de trading de criptomonedas podrían actuar como catalizadores de una mejora en el ánimo de mercado.
El 10 de noviembre de 2025, los ETF spot de BTC de Estados Unidos sumaron entradas por 1,15 millones de dólares. El flujo neto total se mantuvo prácticamente igual a la semana anterior, en 59 970 millones de dólares. Esta estabilidad sugiere que los inversores institucionales mantienen sus posiciones sin realizar nuevas asignaciones relevantes.
Todo el flujo de entrada correspondió a uno de los 12 ETF de BTC, gestionado por una gran gestora de activos. No hubo salidas, lo que indica que los inversores existentes no redujeron su exposición pese a la reciente debilidad del mercado.
Por su parte, los ETF de ETH estadounidenses no registraron movimientos el 10 de noviembre de 2025. El flujo neto total se mantuvo en 13 860 millones de dólares, sin cambios respecto a días previos. Ninguno de los nueve ETF de ETH anotó flujos positivos o negativos, lo que sugiere una postura de espera por parte de los inversores institucionales.
Destaca que los grandes tenedores de Ethereum parecen estar aumentando su exposición conforme el precio se consolida. Los datos en cadena muestran que las denominadas ballenas han sumado 7,6 millones de ETH desde finales de abril de 2025, un aumento del 52 % en sus tenencias. Según los analistas, este patrón de acumulación suele anticipar grandes reversiones de precio en ciclos anteriores, sugiriendo que los inversores sofisticados se están posicionando para un posible movimiento alcista.
Mientras tanto, la US Commodity Futures Trading Commission se preparaba para permitir el trading spot apalancado de criptomonedas en exchanges fiat regulados a partir del mes siguiente. Este avance supone un paso clave hacia la aceptación generalizada del trading de criptomonedas y podría atraer a nuevos participantes, especialmente aquellos que esperaban marcos regulatorios más claros para entrar en el sector.
El 11 de noviembre de 2025, los mercados de criptomonedas bajaron principalmente por factores macroeconómicos generales, como la preocupación por los tipos de interés, la reducción de volumen de trading institucional y la toma de beneficios tras subidas previas. El ánimo del mercado cambió al reevaluar los inversores la evolución regulatoria y la dinámica de las finanzas tradicionales.
Al 11 de noviembre de 2025, Bitcoin descendió aproximadamente un 3–5 %, mientras que Ethereum retrocedió en torno a un 4–6 %. Las correcciones de mercado reflejan la toma de beneficios y los factores macroeconómicos que afectan la valoración de las criptomonedas.
Las correcciones de mercado ofrecen oportunidades de compra para inversores a largo plazo. Históricamente, quienes acumularon durante descensos de precios obtuvieron rendimientos significativos al recuperarse los mercados. La compra promediada en caídas puede reducir el precio medio de entrada y maximizar los beneficios en el siguiente ciclo alcista.
La volatilidad de las criptomonedas responde a varios factores: condiciones macroeconómicas como la inflación, las expectativas de tipos de interés y cambios de políticas afectan significativamente el ánimo inversor. Además, la evolución regulatoria, los flujos de capital institucional y condiciones generales de aversión al riesgo inciden en los precios. Factores técnicos y la liquidez del mercado también resultan determinantes en las fluctuaciones diarias.
Los descensos en criptomonedas reducen el valor de la cartera en proporción a las posiciones. Sin embargo, pueden ser una oportunidad de compra para inversores a largo plazo. Las correcciones suelen preceder fuertes recuperaciones, por lo que los periodos de acumulación estratégica son valiosos para el crecimiento y diversificación de la cartera.
La caída de noviembre de 2025 es moderada frente a correcciones históricas. El volumen de trading sigue siendo alto, y el descenso responde a una consolidación normal del mercado, no a una crisis sistémica. Este ajuste encaja con los patrones habituales de volatilidad ya vistos en ciclos anteriores.
Los expertos prevén una posible recuperación en el primer trimestre de 2026, impulsada por la adopción institucional y la claridad regulatoria. Bitcoin podría marcar nuevos máximos a mediados de año si mejora el ánimo de mercado y aumenta el volumen de transacciones.
Diversifica la cartera entre diferentes criptomonedas y clases de activos. Usa la compra promediada para reducir el riesgo de entrar en mal momento. Guarda los activos en billeteras frías seguras. Realiza toma de beneficios en subidas y reequilibra con regularidad. Considera opciones de staking para ingresos pasivos si mantienes posiciones a largo plazo.











