Este artículo presenta una comparación sistemática entre Web3 y Web4, analizando definiciones, mecanismos operativos, diferencias esenciales, escenarios de aplicación y riesgos.
El desarrollo de Internet no se produjo de manera instantánea, sino como resultado de una sucesión continua de cambios en torno al poder de los datos y la eficiencia del procesamiento. Para entender la esencia de Web3 y Web4, es imprescindible repasar el camino evolutivo previo:

El propósito fundamental de Web3 es resolver los problemas de confianza y propiedad. Supone una transformación en las relaciones de producción, eliminando intermediarios innecesarios en Internet.
Web3 crea un entorno digital transparente, sin permisos y resistente a la censura, trasladando el poder de instituciones centralizadas a protocolos de consenso distribuidos. Los usuarios dejan de ser productos de plataformas y pasan a ser participantes y propietarios de protocolos.
En cuanto a su funcionamiento, Web3 se sustenta en una pila tecnológica multicapa:
Web3 ofrece escenarios de aplicación en diversos ámbitos:
Si Web3 dotó a Internet de un libro contable, Web4 le aporta un cerebro. Web4, denominada también web simbiótica o web inteligente, se centra en la integración profunda de la inteligencia artificial con la sociedad humana y el entorno físico.
Web4 busca transformar Internet de una respuesta pasiva a una inteligencia proactiva. En este contexto, Internet deja de ser una caja de herramientas esperando instrucciones y pasa a ser un sistema complejo capaz de percibir, comprender y predecir. Integra Internet de las cosas, big data, web semántica y tecnologías de interfaz neuronal.
Las principales fuerzas impulsoras de Web4 son:
El 18 de febrero de 2026, Sigil Wen publicó un manifiesto sobre Web4 que generó un amplio debate en las comunidades de criptomonedas y de IA. Wen sostuvo que el cuello de botella de la IA ya no es la falta de inteligencia, sino la falta de permisos. Según él, el objetivo de Web4 es otorgar a la IA permiso para escribir en el mundo, incluyendo billeteras, potencia de cómputo, pagos y ejecución de contratos.

En la narrativa de Sigil Wen, Web4 es un entorno hiperinteligente capaz de percibir, comprender y predecir necesidades de los usuarios en tiempo real. No solo es descentralizado, sino también altamente autónomo y capaz de entender emociones, formando un ecosistema simbiótico. Los humanos pasan de ser operadores directos a diseñadores e inversores que definen límites y objetivos, mientras que los agentes de IA en cadena se convierten en los actores reales.
Sin embargo, la visión de Wen sobre Web4 también ha generado controversia. El cofundador de Ethereum Vitalik Buterin ha criticado la idea, argumentando que una IA plenamente soberana podría llevar a una pseudodescentralización y a bucles de retroalimentación humana extendidos, generando riesgos sistémicos incontrolables.
Aunque Web3 y Web4 se vinculan con la construcción de la próxima generación de Internet, sus prioridades son radicalmente distintas. A continuación se compara Web3 y Web4 en aspectos como visión central, tecnologías clave, lógica de datos, modelos de interacción y supuestos de confianza.
| Dimensión | Web3 (La Web del Valor) | Web4 (La Web Inteligente/Simbiótica) |
|---|---|---|
| Visión central | Devolver el poder a los individuos y eliminar monopolios intermediarios | Optimizar la eficiencia del sistema y habilitar interacción autónoma |
| Tecnologías clave | Blockchain, criptografía, smart contracts | IA, IoT, web semántica, interfaces cerebro-computadora |
| Lógica de datos | Responde a “quién posee los datos” (Propiedad) | Responde a “cómo piensan los datos” (Inteligencia) |
| Interacción principal | Firmas de billetera, interacciones en cadena, control manual | Procesamiento de lenguaje natural, reconocimiento de intención, predicción proactiva |
| Modelo de confianza | Consenso matemático y transparencia algorítmica | Retroalimentación lógica y colaboración simbiótica |
| Problemas principales | Dominio de plataformas, filtración de privacidad, uso pasivo de datos | Altos costes de decisión y experiencias fragmentadas |
En la evolución práctica, ambos no compiten, sino que funcionan como sistemas en capas.
Web3 actúa como la capa de valor y liquidación fundamental. Una Web4 controlada por IA pero basada en servidores centralizados supondría riesgos sistémicos críticos. Implementar la lógica inteligente de Web4 sobre la infraestructura descentralizada de Web3 asegura que el comportamiento de los agentes de IA sea transparente, resistente a manipulaciones y respaldado por incentivos económicos justos.
Web3 implica una transformación de las relaciones de producción, redefiniendo la propiedad de activos digitales mediante la descentralización. Web4, por su parte, supone una transformación de la productividad, utilizando sistemas inteligentes para difuminar la frontera entre los mundos físico y digital.
No son excluyentes entre sí.
En el futuro de Internet, Web3 podría funcionar como la capa de liquidación de valor e identidad para Web4, garantizando que los sistemas automatizados de IA operen bajo reglas transparentes y justas. El paso de la propiedad a la inteligencia marca el ingreso de la humanidad en una civilización digital más automatizada, soberana y sin fricciones.





