
Maximum supply se refiere al número máximo de unidades que una criptomoneda puede emitir durante toda su existencia.
Este límite lo establecen las reglas del blockchain protocol o el token contract, y determina la cantidad máxima de monedas o tokens que pueden existir en la cadena. Algunos proyectos fijan un tope absoluto, como los 21 millones de Bitcoin; otros, como Ethereum, no establecen un límite rígido y emplean mecanismos como la quema de comisiones para regular la oferta. Maximum supply no indica la cantidad disponible para operar en cada momento, sino el techo total que puede alcanzar el activo a lo largo de su vida.
Maximum supply condiciona la escasez, la inflación y la valoración, por lo que es una métrica clave para analizar riesgos y oportunidades.
El precio depende tanto de la demanda como de la oferta. Si el maximum supply de una moneda es muy elevado y sigue creciendo, los primeros titulares pueden sufrir “dilución” y los rendimientos pueden ser inferiores a lo esperado. Por el contrario, los activos con un límite claro y un calendario de emisión predecible suelen consolidar narrativas de escasez a largo plazo, lo que favorece valoraciones de mercado más sólidas. Conocer el límite y el calendario de liberación antes de invertir ayuda a evitar trampas de altos retornos a corto plazo y dilución futura.
Maximum supply se aplica o ajusta mediante la lógica del protocolo o contrato, y se gestiona a través de minting, burning y calendarios de liberación.
Minting es el proceso de crear nuevos tokens. Por ejemplo, Bitcoin genera nuevas monedas como recompensa por minar bloques; la mayoría de los tokens distribuyen recompensas a equipos, ecosistemas o staking según cronogramas definidos en smart contracts.
Burning elimina de forma permanente tokens existentes de la circulación. Por ejemplo, Ethereum “quema” parte de las comisiones de transacción, lo que puede compensar e incluso superar la emisión de nuevos tokens con el tiempo, reduciendo la oferta neta hasta cero o crecimiento negativo.
Release/unlock se refiere a tokens asignados pero aún no circulantes, que se incorporan gradualmente al mercado según criterios temporales o condicionales. Muchos proyectos distribuyen el total de la oferta entre equipos, fundaciones, comunidades e inversores, y establecen periodos de liberación lineales de 24–48 meses. Maximum supply marca el “punto final”, minting y burning determinan el “camino”, y los calendarios de liberación definen el “ritmo”.
Halving es un mecanismo empleado por determinados proyectos para reducir la tasa de emisión de nuevos tokens. Por ejemplo, las recompensas por bloque de Bitcoin se reducen a la mitad aproximadamente cada cuatro años, disminuyendo drásticamente la nueva oferta. Esto no modifica el límite, pero sí la velocidad con la que se alcanza.
Maximum supply afecta a activos con límite fijo como Bitcoin, sin límite como Ethereum, y a la liberación de recompensas en diversos tokens.
En el ecosistema de Bitcoin, el tope de 21 millones sostiene la narrativa de “escasez digital”. Tras el halving de 2024, los mineros generan unos 450 nuevos bitcoins al día y el crecimiento de la oferta a largo plazo sigue ralentizándose.
El contrato de Ethereum no impone un límite fijo, pero la quema de comisiones provoca periodos de emisión neta negativa. Aunque el proyecto no puede asegurar “no más de X tokens”, mecanismos como burning y comisiones contribuyen a controlar la oferta a largo plazo.
Los memecoins y tokens de gaming suelen tener límites extremadamente altos (a veces cientos de miles de millones). Estos proyectos emplean precios bajos y una gran oferta total para atraer usuarios, pero es crucial conocer sus reglas de liberación y quema: desbloqueos descontrolados pueden presionar los precios a la baja.
En escenarios de recompensas DeFi y staking, muchos proyectos incluyen recompensas futuras dentro de su maximum supply. Por ejemplo, en las páginas de liquidity mining o productos financieros de Gate, los proyectos suelen especificar si las recompensas son tokens recién emitidos, sus límites y ciclos de distribución, factores que influyen en la presión futura de la oferta.
Para colecciones de NFT, cada serie también tiene un “maximum supply” (por ejemplo, 10 000 imágenes de perfil). Aunque no es idéntico a la tokenomics de tokens fungibles, la lógica de que “el límite determina la escasez” sigue siendo válida.
Consulta la información inicial, evalúa el ritmo de liberación y analiza riesgos y oportunidades.
Paso 1: Busca la moneda que te interesa en Gate, accede a su página de detalle y revisa las secciones “Supply” o “Token Info” para ver los datos de “Maximum Supply”, “Total Supply” y “Circulating Supply”.
Paso 2: Examina las explicaciones sobre “Token Distribution & Unlocks” (si están disponibles), prestando atención a los porcentajes de asignación y cronogramas para equipos, inversores y recompensas comunitarias, para valorar el ritmo de nueva oferta en los próximos años.
Paso 3: En las páginas de trading y finanzas (como liquidity mining o staking), revisa el origen de las recompensas, diferenciando entre “recién emitidas” y “distribuidas desde reservas existentes”. Las primeras suelen incrementar la oferta.
Paso 4: Evalúa usando modelos de market cap. Un método habitual consiste en multiplicar “precio × circulating supply” para estimar la capitalización actual, y luego proyectar el market cap y los rangos de valoración tras futuras liberaciones para analizar el riesgo de dilución.
Paso 5: Controla las fechas clave. Registra eventos de halving, desbloqueos, votaciones de burning, etc., en tu calendario para evitar comprar en periodos de alta presión de oferta.
En el último año, la tasa de crecimiento de la oferta de Bitcoin se redujo; la emisión neta de Ethereum se acercó a cero; los proyectos apostaron por mayor transparencia en la liberación de tokens.
Bitcoin: Tras el halving de 2024, las recompensas por bloque bajaron a 3,125 monedas. Con unos 144 bloques minados al día, se emiten cerca de 450 nuevas monedas diarias. En 2025 se emitirán unas 164 250 nuevas monedas. Para finales de 2025, se habrán minado alrededor de 19,7 millones de monedas, quedando unas 1,3 millones hasta alcanzar el límite de 21 millones durante el próximo siglo.
Ethereum: No existe un maximum supply fijo, pero la quema de comisiones es determinante. Varios meses del tercer y cuarto trimestre de 2025 tuvieron emisión neta negativa o casi nula, ya que el aumento de actividad en la cadena incrementó la quema, compensando las recompensas de staking.
Emisión y transparencia de proyectos: En 2025, los nuevos tokens lanzados publican cada vez más calendarios de desbloqueos (diagramas de Gantt) y detalles de maximum supply; los periodos de liberación típicos oscilan entre 24–48 meses. Las asignaciones para equipo y ecosistema suelen tener bloqueos más largos para reducir la presión vendedora a corto plazo y reforzar la confianza en el mercado.
Stablecoins y activos sin límite: En el último año, la oferta de stablecoins fluctuó cíclicamente con la demanda de mercado; los activos sin límite dependen más de burning de comisiones o votaciones de gobernanza para regular la oferta. Los inversores deben vigilar tanto las decisiones de gobernanza como las tendencias de actividad en la cadena.
Maximum supply es el límite máximo; circulating supply es la cantidad disponible actualmente para operar. Estos conceptos suelen confundirse.
Circulating supply indica cuánto de una criptomoneda está realmente disponible para operar en el mercado en este momento. Total supply es lo que se ha emitido hasta ahora (que puede seguir bloqueado o retenido en contratos). Maximum supply es el techo teórico que puede existir.
Ejemplo: El maximum supply de Bitcoin es de 21 millones de monedas. Sin embargo, la circulating supply actual es menor o igual a lo que se ha emitido hasta ahora. En un proyecto nuevo con un límite de 1 000 millones de tokens, la circulating supply puede ser solo una fracción pequeña debido a bloqueos de equipo/inversores. Al valorar riesgos y precio, considera siempre tanto el “circulante actual” como el “límite futuro/calendario de liberación”; nunca bases tus conclusiones en una sola cifra.
No siempre. La mayoría de las criptomonedas tienen el maximum supply codificado en sus protocolos, como ocurre con Bitcoin, que nunca superará los 21 millones de monedas. Sin embargo, algunos proyectos permiten votos comunitarios o actualizaciones para modificar su maximum supply; revisa los mecanismos de gobernanza y el historial de cambios.
Un maximum supply de cero indica que no hay límite: los tokens pueden emitirse de forma infinita, lo que conlleva riesgos de inflación que pueden devaluar las posiciones. Un límite claro garantiza escasez y es esencial para evaluar el valor a largo plazo de un activo. Plataformas como Gate ofrecen información sobre la oferta de tokens para consulta.
Primero, compara la circulating con el maximum supply: una brecha grande implica desbloqueos futuros que pueden diluir el valor. Segundo, estudia los calendarios de desbloqueo para evitar riesgos. Tercero, compara los mecanismos de oferta entre proyectos similares. Recuerda: el maximum supply es solo un factor; combínalo siempre con fundamentales, análisis tecnológico y condiciones de mercado.
Algunos proyectos omiten intencionadamente el límite para aportar flexibilidad al diseño económico, permitiendo emisión ilimitada. Es frecuente en ciertos tokens DeFi o de gobernanza DAO, pero implica riesgos de inflación permanente; los inversores deben analizar si las estrategias de emisión son sostenibles.
No confundas maximum supply con circulating y total supply: son conceptos distintos. No supongas que límites menores son siempre mejores; el contexto es clave. Desconfía también de fuentes poco fiables: consulta siempre datos oficiales de plataformas reconocidas como Gate.


