
El dato redundante es la información duplicada que se almacena de forma repetida o en cantidades superiores a lo necesario. Esto incluye múltiples copias de un mismo archivo o información idéntica guardada por separado en distintos sistemas. En Web3, la redundancia suele generarse mediante almacenamiento multinodo en blockchains y plataformas descentralizadas que crean varios puntos de respaldo.
Por ejemplo, guardar una misma foto en el móvil, el ordenador y la nube constituye dato redundante. En redes blockchain, una transacción se conserva en numerosos “nodos”: ordenadores que ejecutan el software de la red y validan los datos.
El dato redundante se crea principalmente para aumentar la fiabilidad y el rendimiento, aunque también puede surgir por limitaciones de procesos o herramientas. Los respaldos, la caché, la sincronización entre sistemas y las copias independientes generadas por distintos equipos producen datos redundantes.
En Web3, la blockchain utiliza redundancia para evitar puntos únicos de fallo y manipulación de datos, asegurando que varios nodos almacenen la misma información. El almacenamiento descentralizado distribuye los datos en diferentes ubicaciones para mejorar la velocidad de recuperación. Los usuarios también generan redundancia al exportar historiales de transacciones o guardar agendas de direcciones en varias wallets.
Las redes blockchain requieren datos redundantes para garantizar la seguridad, la disponibilidad y la resistencia a la censura. Cuantos más nodos independientes almacenan los mismos registros en cadena, menor es el riesgo de pérdida o manipulación de datos por fallos de nodos o ataques maliciosos.
Este proceso se basa en el consenso, el mecanismo que permite a los participantes de la red acordar la versión actual del libro mayor. La redundancia permite que más miembros verifiquen y almacenen el libro mayor de forma independiente, reforzando la resiliencia de la red.
En blockchain, las transacciones se transmiten por toda la red. Cada nodo recibe, valida y almacena la transacción localmente. La validación suele recurrir al “hashing”, que genera una cadena corta como huella digital; cualquier diferencia indica que los datos no son iguales. Otra técnica es el árbol de Merkle, una estructura que agrupa huellas digitales de manera jerárquica para verificar rápidamente registros específicos dentro de un bloque.
La “disponibilidad de datos” permite que los participantes descarguen y validen la información. Para ello, los datos redundantes se mantienen en muchos nodos. En soluciones de Capa 2 (Rollups), los resúmenes de transacciones se publican en la cadena principal para que terceros reconstruyan los estados de Capa 2, lo que también depende de la publicación y conservación de datos redundantes.
En sistemas descentralizados como IPFS, los archivos se identifican por su huella digital (hash), no por su ubicación, mediante “content addressing”. Varios nodos pueden “fijar” copias idénticas para mejorar la disponibilidad.
La “codificación de borrado” divide los datos en fragmentos y añade bloques de paridad, como si una foto se dividiera en varias partes con bloques de respaldo, de modo que aunque se pierdan algunos fragmentos, el archivo completo puede reconstruirse. Así se reduce la dependencia de copias duplicadas y se mantiene la capacidad de recuperación minimizando la redundancia global.
La clave está en combinar deduplicación, compresión, poda y snapshots para optimizar fiabilidad y eficiencia.
Paso 1: Deduplicación. Identifique duplicados mediante hashes de contenido o comparación de archivos; conserve solo una copia y registre su origen para evitar eliminar datos válidos.
Paso 2: Compresión. Comprime datos textuales como logs o historiales para ahorrar espacio y mantenga checksums para verificar la integridad.
Paso 3: Poda y snapshots. En blockchain, la poda elimina detalles innecesarios y conserva resúmenes esenciales; el snapshot captura el estado de la red en un momento concreto para establecer una nueva base y evitar reproducir eventos históricos. Elegir modos de nodo que soporten la poda reduce la redundancia y mantiene la validación.
Paso 4: Almacenamiento escalonado. Guarde datos frecuentes en medios rápidos y datos poco usados en medios económicos; solo resúmenes y pruebas esenciales permanecen en cadena, mientras el contenido voluminoso se traslada a almacenamiento descentralizado con codificación de borrado para minimizar la duplicación.
El dato redundante aumenta los costes de almacenamiento y ancho de banda, y complica el mantenimiento. En 2024, las principales blockchains públicas requieren cientos de GB a TB de espacio en disco para nodos completos, impulsados por registros históricos y almacenamiento redundante (Fuentes: documentación de clientes de Ethereum y recursos técnicos comunitarios, 2024).
En cuanto a privacidad, almacenar datos sensibles en varios lugares incrementa el riesgo de exposición. Direcciones, notas de transacción, contactos: si se suben repetidas veces a almacenamiento público, pueden ser accesibles y vinculables a largo plazo. Lo recomendable es mantener claves privadas y frases mnemotécnicas offline, sin respaldos en la nube, y limpiar los registros exportados.
En trading e impuestos, exportar extractos varias veces o fusionar cuentas puede generar entradas duplicadas, como transacciones o movimientos de activos repetidos.
Paso 1: Al exportar extractos desde Gate, estandarice los rangos de tiempo y filtros de activos; tras fusionar, utilice “ID de transacción + hora + importe” como clave única para detectar y eliminar duplicados, manteniendo una copia autorizada.
Paso 2: Etiquete cada registro con su origen (por ejemplo, “Gate Spot”, “Gate Earn”) para que los registros similares de distintas fuentes no se confundan como duplicados.
Paso 3: Comprima y respalde los archivos CSV depurados; guarde una copia local y otra en un disco cifrado para evitar copias descontroladas en la nube. Los archivos sensibles (claves privadas, frases mnemotécnicas) nunca deben subirse online; así se protege la privacidad y la seguridad de los activos.
El dato redundante es un coste necesario para la fiabilidad y disponibilidad, especialmente en blockchain y almacenamiento descentralizado, donde garantiza tolerancia a fallos y resistencia a manipulaciones. Las mejores estrategias combinan deduplicación, compresión, poda y almacenamiento escalonado, equilibrando verificación y recuperación frente a costes y exposición de privacidad. Mantenga la redundancia bajo control, conserve copias autorizadas para datos clave y almacene información financiera o sensible offline y cifrada para maximizar seguridad y eficiencia.
Sí, el dato redundante utiliza espacio adicional. No obstante, es un coste imprescindible para asegurar la integridad y disponibilidad de los datos, como al respaldar archivos importantes varias veces. En Gate, puede ajustar el número de copias redundantes para optimizar el gasto y equilibrar seguridad y coste.
Hay dos métodos principales: primero, compare el tamaño de los datos objetivo con el espacio total utilizado (una proporción alta indica mayor redundancia). Segundo, valore si la fiabilidad y la velocidad de recuperación corresponden al nivel de redundancia. Un exceso aumenta los costes con beneficios decrecientes; una cantidad insuficiente eleva los riesgos. El óptimo depende de las necesidades de su sistema.
El almacenamiento descentralizado fragmenta los datos y los distribuye entre varios nodos independientes. Cada fragmento existe en varios nodos, por lo que, aunque uno falle, los datos permanecen seguros. Este método aumenta la seguridad mediante redundancia y elimina el riesgo de punto único de fallo de los servidores centralizados.
Sí, en cierta medida. Más redundancia implica mayor almacenamiento por nodo, lo que puede ralentizar la sincronización y las consultas. Es la compensación habitual en blockchain: mayor descentralización y seguridad con más redundancia, pero también mayor resistencia a la censura gracias a la participación de más nodos.
La mayoría no necesita conocimientos técnicos sobre el dato redundante, pero sí saber que mejora la seguridad de sus datos. Gate gestiona los respaldos redundantes automáticamente; solo debe tener en cuenta que a mayor respaldo, mayor coste y mejor recuperación, para elegir la opción adecuada a sus necesidades.


