6 de marzo, según informaron, a medida que los activos criptográficos se vuelven cada vez más comunes en Rusia, las monedas digitales como Bitcoin están convirtiéndose en un tema complejo en los procesos de divorcio. Varios expertos legales señalaron que, debido a la naturaleza anónima y al control mediante claves privadas de las criptomonedas, los tribunales enfrentan desafíos evidentes al confirmar la propiedad de los activos, calcular su valor y ejecutar la división de bienes.
La abogada familiar Anastasia Madi, de la firma rusa Kislov & Partners, afirmó que en los casos de divorcio, Bitcoin, altcoins y opciones sobre acciones son considerados “los activos más difíciles de dividir”. La razón radica en que estos activos carecen de registros transparentes propios de las cuentas financieras tradicionales y dependen del acceso mediante claves privadas; si el titular se niega a proporcionar la información correspondiente, la otra parte suele tener dificultades para demostrar la existencia del activo.
Según la legislación rusa, en 2020 se modificó la ley para reconocer las criptomonedas como bienes intangibles. Esto significa que los activos digitales adquiridos durante el matrimonio, como Bitcoin, podrían considerarse bienes comunes del matrimonio y, por tanto, deben ser divididos en caso de divorcio. Sin embargo, en la práctica, los tribunales primero deben confirmar la existencia del activo y calcular su valor en moneda fiduciaria, proceso que generalmente requiere la participación de evaluadores especializados.
Madi señaló que si una de las partes transfiere criptomonedas a una nueva dirección de cartera o incluso oculta las claves privadas o contraseñas durante el proceso judicial, la otra parte casi no podrá obtener esa información mediante medios legales tradicionales. En ausencia de pruebas, los tribunales a menudo tienen dificultades para dictar una sentencia de división de esos activos. Anteriormente, un tribunal civil en Krasnodar rechazó una solicitud de división de bienes porque la parte no pudo probar la existencia de los activos criptográficos.
Los expertos legales consideran que la privacidad inherente a las criptomonedas ofrece ventajas para la protección de los activos personales, pero también genera nuevos desafíos jurídicos en los conflictos de bienes matrimoniales. La abogada Olga Dovgileva indicó que las plataformas blockchain y las instituciones de servicios criptográficos en el extranjero generalmente no están obligadas a proporcionar información de cuentas a los tribunales rusos, lo que aumenta aún más la dificultad para resolver estos casos.
Para abordar este problema, las instituciones legislativas rusas han comenzado a discutir reglas relacionadas. El diputado de la Duma Estatal, Igor Antronenko, presentó un proyecto de ley que propone establecer claramente que las criptomonedas adquiridas durante el matrimonio deben considerarse bienes comunes, mientras que los activos digitales poseídos antes del matrimonio o recibidos como donación deben pertenecer a la persona individualmente.
A medida que la posesión de criptomonedas continúa creciendo, los expertos legales prevén que en el futuro aumentará la cantidad de casos de divorcio relacionados con Bitcoin y otros activos digitales. La determinación de la propiedad de estos activos, la titularidad de las billeteras criptográficas y la valoración de los activos digitales se están convirtiendo en nuevos desafíos que el sistema judicial deberá afrontar.