
Según un informe de The Information citando fuentes familiarizadas, la empresa matriz de TikTok, ByteDance, tenía previsto lanzar oficialmente en todo el mundo en marzo su modelo de generación de videos con IA Seedance 2.0, pero actualmente ha sido suspendido debido a una demanda legal por parte de Disney.
Tras su lanzamiento en China en febrero, Seedance 2.0 llamó la atención por su capacidad para generar contenidos de video altamente realistas con precisión, y ejecutivos tecnológicos como Elon Musk han elogiado su habilidad para crear escenas cinematográficas con pocas indicaciones. Sin embargo, su potente capacidad de generación ha provocado una serie de disputas por derechos:
Carta de Disney: Disney acusó a ByteDance de usar sin autorización sus personajes para entrenar el modelo, además de descargar una base de datos pirata con personajes licenciados como Star Wars y Marvel, y emitió una orden de cese y desistimiento (Cease and Desist).
Críticas del sindicato de actores (SAG-AFTRA): El sindicato afirmó que la generación no autorizada de videos con imágenes de actores amenaza sus medios de vida. El presidente del sindicato, Sean Astin (quien interpretó a Sam en El Señor de los Anillos), es uno de los afectados, ya que sus imágenes se han difundido ampliamente en redes sociales.
Controversia por retratos de celebridades: Se difundieron en línea videos falsos generados por IA en los que Brad Pitt y Tom Cruise aparecen en combates, lo que fue criticado por ignorar severamente el consentimiento informado.
Respuesta oficial en Japón: La ministra de Seguridad Económica de Japón, Kimie Onoda, señaló en una conferencia que en redes sociales circulan videos en los que personajes como Ultraman y Conan el Detective luchan contra el Primer Ministro japonés. El gobierno ha ordenado a los departamentos evaluar si se deben tomar acciones bajo la Ley de Inteligencia Artificial de Japón.
Impacto en la industria china: Tim, fundador del creador de videos tecnológicos “影視颶風” (Huracán de Cine y Televisión), afirmó que nunca autorizó a ByteDance a usar su imagen o videos, pero Seedance 2.0 puede generar una réplica casi exacta de su rostro.
El informe de The Information indica que, aunque ByteDance ha suspendido la expansión global de Seedance 2.0, el modelo sigue operando en China. Según algunos usuarios, la plataforma ha comenzado a restringir ciertos tipos de contenido generado: si en las indicaciones se especifica imitar la imagen de una persona específica, cada vez hay más probabilidades de que el sistema rechace la solicitud.
Desde una perspectiva sectorial, Seedance 2.0 no es un caso aislado. OpenAI con Sora 2 y Google con Nano Banana Pro también enfrentaron controversias similares por derechos de autor al lanzarse. OpenAI recibió una notificación de cese por parte de la Asociación de Derechos de Autor en Japón (CODA), y Google también recibió una carta similar de Disney. Es importante destacar que Disney finalmente firmó un acuerdo de licencia con OpenAI, autorizando legalmente a Sora 2 a usar contenido protegido por derechos de Disney, mediante una inversión de mil millones de dólares en acciones de OpenAI. Esto muestra que la resolución de disputas por derechos puede lograrse mediante negociaciones de licencia, en lugar de confrontación legal.
Según informes de evaluación, la ventaja competitiva principal de Seedance 2.0 radica en su capacidad para reproducir con alta precisión movimientos, expresiones y voces humanas, además de ofrecer resultados altamente editables, casi indistinguibles de la realidad. Esta fidelidad extrema amplifica el riesgo de infracción de derechos, ya que puede recrear con precisión la apariencia de personajes o personas reales, provocando respuestas legales de titulares de derechos y particulares.
Sí. El ministro japonés Kimie Onoda advirtió claramente que, aunque la tecnología facilita su uso, los usuarios deben tener conciencia de los derechos de autor. Si un usuario genera contenido que involucra personajes o retratos de personas reales sin autorización y lo comparte en redes sociales, puede ser responsable por infracción en varias jurisdicciones. Las leyes varían según el país, por lo que se recomienda informarse antes de usar la tecnología.
Desde un punto de vista técnico, sí. El acuerdo entre Disney y OpenAI demuestra que las grandes productoras de Hollywood no rechazan por completo la colaboración con IA, sino que buscan acuerdos de licencia pagados y conformes a la ley. Sin embargo, el contexto geopolítico de ByteDance, como empresa china, puede complicar las negociaciones, y la regulación en EE. UU. también puede influir en la voluntad de llegar a un acuerdo. La estrategia legal de ByteDance aún no está clara, y el desarrollo de las negociaciones será importante de seguir.