Gate News Noticias, el 16 de marzo, durante el conflicto actual entre Estados Unidos e Irán, el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, realizó varias llamadas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y le instó en privado a continuar con acciones contundentes contra Irán. Esta postura se considera una continuación de la estrategia de “cortar la cabeza del serpiente” que propuso el fallecido rey saudí, Abdullah bin Abdulaziz.
Sin embargo, a nivel público, los países del Golfo mantienen una postura cautelosa en general. Recientemente, Mohammed bin Salman afirmó en una reunión con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed bin Zayed Al Nahyan, que los ataques de Irán contra los países del Consejo de Cooperación del Golfo representan una grave amenaza para la seguridad regional, pero que los países del GCC priorizarán la estabilidad regional.
A pesar de que el conflicto lleva aproximadamente dos semanas, Irán ha lanzado más de 2000 misiles y drones hacia la región del Golfo, pero los países del Golfo aún no planean realizar ataques de represalia abiertos contra Irán. Diversas fuentes indican que los países temen que una participación directa pueda desencadenar una respuesta aún mayor y afectar la configuración regional postconflicto de manera incierta.
Se analiza que la estrategia actual de los países del Golfo es, por un lado, apoyar la contención de la influencia iraní y, por otro, evitar involucrarse directamente en la guerra, lo que refleja la complejidad del juego en la situación actual del Medio Oriente.