#我的2026第一条帖 Entrando en 2026, los mercados financieros globales están experimentando un cambio de paradigma sin precedentes — los gigantes de Wall Street, que alguna vez fueron cautelosos o incluso hostiles hacia las criptomonedas, ahora están realizando un impulso a gran escala en este sector emergente con un enfoque de "guerra relámpago". Desde los movimientos agresivos de Morgan Stanley hasta el respaldo claro del Bank of America, y toda la industria bancaria cayendo en el "FOMO" (Miedo a Quedarse Fuera), esta migración de capital no es un simple despliegue tentativo, sino un avance estratégico estructural y abarcador. Las criptomonedas están pasando de ser inversiones alternativas marginales a una prioridad en el negocio principal de Wall Street. ¿Qué lógica subyacente impulsa esta transformación? ¿Y cómo remodelará el futuro de la industria financiera?
1. El Indicador: La “Guerra Relámpago” de Wall Street y sus Ambiciones Estratégicas En la primera semana de enero de 2026, esto se convirtió en un momento emblemático para la adopción de criptomonedas por parte de Wall Street, siendo Morgan Stanley sin duda el “pionero” de este cambio. Este banco de inversión centenario presentó rápidamente tres solicitudes principales a la SEC: lanzar ETFs de Bitcoin (BTC), Solana (SOL) y Ethereum (ETH) en formato spot, todos ellos bajo la marca “Morgan Stanley”. Este movimiento no solo significa un cambio cualitativo en la posición estratégica de las criptomonedas — pasando de ser “opcionales” a “imprescindibles” — sino que también oculta una intención más profunda de “auto-producirse y auto-venderse”. Anteriormente, los asesores financieros de Morgan Stanley solo podían recomendar ETFs de Bitcoin de otras instituciones; ahora, a través de sus propios ETFs de marca, busca canalizar los fondos de sus 19 millones de clientes de gestión patrimonial hacia su propio portafolio de productos, buscando dominar el mercado. Las ambiciones de Morgan Stanley van mucho más allá. Su jefe de gestión patrimonial, Jedd Finn, reveló planes para lanzar una billetera digital propia en la segunda mitad de 2026. Esta estrategia revela una visión aún mayor: Morgan Stanley no solo quiere ser un canal de ventas para productos cripto, sino también convertirse en un constructor de infraestructura que integre TradFi y DeFi. Finn afirmó claramente: “Esto indica que la forma en que opera la infraestructura de servicios financieros está a punto de cambiar fundamentalmente.” La postura agresiva de Morgan Stanley no es un caso aislado, sino una microcosmos de la ansiedad colectiva y el cambio estratégico de Wall Street: ● Bank of America: recomienda oficialmente a sus clientes de gestión patrimonial asignar entre el 1% y el 4% de sus carteras a activos digitales, y aprueba a los asesores de la plataforma Merrill para recomendar ETFs de Bitcoin. ● JPMorgan Chase: a pesar de las críticas públicas del CEO a Bitcoin, sus acciones son pragmáticas — expandiendo JPM Coin a nuevas redes como Canton Network, construyendo canales de pago para efectivo y activos tokenizados, y evaluando ofrecer trading de criptomonedas spot y derivados a clientes institucionales. ● Otros gigantes siguen la tendencia: el división de trading de criptomonedas de Goldman Sachs continúa profundizando sus esfuerzos, Charles Schwab planea comerciar directamente Bitcoin y Ethereum, PNC Bank permite un trading de criptomonedas sin fricciones para sus clientes mediante asociaciones con Cb, Barclays ha lanzado su plataforma de compensación de stablecoins Ubyx, entrando en el espacio de infraestructura del dólar digital. El jefe de inversiones de Bitwise, Matt Hougan, resume la esencia de manera concisa: “En la superficie, son las instituciones aceptando gradualmente las criptomonedas, pero en realidad, están lanzándose de cabeza al cripto y tratándolo como una prioridad de negocio.” 2. Impulsores Clave: Inundaciones de Capital y “Luces Verdes” Regulatorias Detrás de la “apuesta” colectiva de Wall Street hay dos motores principales que impulsan con fuerza: 1. La incesante entrada de capital: en los primeros dos días de 2026, las entradas en ETFs de Bitcoin en EE. UU. superaron los 1.200 millones de dólares, y el analista de Bloomberg, Eric Balchunas, describió su ferocidad como “de león”, prediciendo que las entradas totales anuales podrían alcanzar $150 mil millones. El iBIT de BlackRock se ha convertido en uno de los ETFs de mayor crecimiento en la historia. Ante una demanda tan enorme de clientes y un potencial de mercado, las instituciones financieras tradicionales ya no pueden mantenerse al margen. 2. Clarificación del entorno regulatorio: en los últimos años, la Reserva Federal, OCC y FDIC han emitido directrices que permiten explícitamente a los bancos ofrecer servicios de custodia y trading para activos cripto bajo cumplimiento. La mayor claridad en la regulación reduce en gran medida los riesgos de cumplimiento para las instituciones tradicionales, pasando de “observar en las sombras” a “desplegar activamente”. Las señales políticas también añaden impulso: posturas pro-cripto de políticos como Trump, y de instituciones como World Liberty Financial que solicitan activamente licencias bancarias para apoyar negocios cripto, sugieren que las futuras políticas podrían volverse más amigables. Sin embargo, el camino por delante no será fácil. Los bancos de inversión advierten que, a pesar del fuerte impulso, la legislación federal integral sobre la estructura del mercado cripto podría retrasarse hasta 2027 debido a factores como las elecciones de 2026. Esto significa que la industria tendrá que “cruzar el río sintiendo las piedras” dentro del marco regulatorio existente a corto plazo. 3. Cambio de Paradigma: De la Margen al Centro, Remodelando el Futuro Financiero El cambio colectivo de Wall Street no se trata solo de “seguir la tendencia”, sino de una transformación estructural impulsada por la demanda del mercado, la competencia entre gigantes, la aprobación regulatoria y las expectativas políticas. Su lógica estratégica está experimentando un cambio fundamental: 1. Transformación de roles: de ventas pasivas de ETFs a emisión activa de productos propios, y más allá, a la construcción de billeteras digitales y infraestructura subyacente — la ambición de Wall Street es clara — mantener una posición central en la revolución financiera impulsada por blockchain. 2. Difuminación de límites: la integración profunda de TradFi y DeFi se acelera. Los planes de billetera digital de Morgan Stanley, los canales de pago tokenizados de JPMorgan, etc., están rompiendo barreras entre las finanzas tradicionales y el mundo cripto, construyendo un nuevo ecosistema financiero de “una sola cuenta”. 3. Competencia en fortalezas: los gigantes ya no se conforman con compartir una parte del pastel, sino que están construyendo ventajas competitivas a largo plazo mediante despliegues de infraestructura. Por ejemplo, la inversión de Barclays en Ubyx busca controlar nodos clave del futuro sistema monetario, con un enfoque en la compensación del dólar digital. La importancia de esta transformación va mucho más allá de la industria cripto: señala una reconfiguración del poder financiero — Wall Street intenta incorporar las criptomonedas en su sistema financiero dominante en lugar de ser desplazada por la ola de descentralización. La “cripto-ficación” de las finanzas tradicionales y la “cumplimiento” de las criptomonedas se están impulsando mutuamente hacia una nueva era financiera. Conclusión: Comienza una Nueva Era Financiera, y la Transformación Continúa A principios de 2026, la entrada de los gigantes de Wall Street en el espacio cripto marcó la transición oficial de las criptomonedas de una “revolución marginal” a un “campo de batalla principal”. Las luces verdes regulatorias, las inundaciones de capital y las expectativas políticas han allanado el camino, con la ambición de Wall Street de liderar este cambio en lugar de adaptarse pasivamente. Desde ETFs hasta billeteras digitales, desde canales de pago hasta infraestructura, los despliegues de los gigantes envían una señal clara: el futuro de las finanzas estará definido por la integración profunda de la tecnología blockchain y las finanzas tradicionales. Este cambio de paradigma apenas acaba de comenzar. En el futuro, podemos presenciar una participación más profunda de las instituciones financieras tradicionales en el trading, la custodia y la emisión de cripto, mientras continúa el juego entre regulación e innovación. Pero una cosa es segura: la “apuesta” colectiva de Wall Street ha escrito un nuevo capítulo para la industria financiera — las criptomonedas ya no son “alternativas”, sino una parte inseparable del futuro sistema financiero. La nueva era de las finanzas se está acelerando para llegar.
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#我的2026第一条帖 Entrando en 2026, los mercados financieros globales están experimentando un cambio de paradigma sin precedentes — los gigantes de Wall Street, que alguna vez fueron cautelosos o incluso hostiles hacia las criptomonedas, ahora están realizando un impulso a gran escala en este sector emergente con un enfoque de "guerra relámpago". Desde los movimientos agresivos de Morgan Stanley hasta el respaldo claro del Bank of America, y toda la industria bancaria cayendo en el "FOMO" (Miedo a Quedarse Fuera), esta migración de capital no es un simple despliegue tentativo, sino un avance estratégico estructural y abarcador. Las criptomonedas están pasando de ser inversiones alternativas marginales a una prioridad en el negocio principal de Wall Street. ¿Qué lógica subyacente impulsa esta transformación? ¿Y cómo remodelará el futuro de la industria financiera?
1. El Indicador: La “Guerra Relámpago” de Wall Street y sus Ambiciones Estratégicas
En la primera semana de enero de 2026, esto se convirtió en un momento emblemático para la adopción de criptomonedas por parte de Wall Street, siendo Morgan Stanley sin duda el “pionero” de este cambio. Este banco de inversión centenario presentó rápidamente tres solicitudes principales a la SEC: lanzar ETFs de Bitcoin (BTC), Solana (SOL) y Ethereum (ETH) en formato spot, todos ellos bajo la marca “Morgan Stanley”. Este movimiento no solo significa un cambio cualitativo en la posición estratégica de las criptomonedas — pasando de ser “opcionales” a “imprescindibles” — sino que también oculta una intención más profunda de “auto-producirse y auto-venderse”. Anteriormente, los asesores financieros de Morgan Stanley solo podían recomendar ETFs de Bitcoin de otras instituciones; ahora, a través de sus propios ETFs de marca, busca canalizar los fondos de sus 19 millones de clientes de gestión patrimonial hacia su propio portafolio de productos, buscando dominar el mercado. Las ambiciones de Morgan Stanley van mucho más allá. Su jefe de gestión patrimonial, Jedd Finn, reveló planes para lanzar una billetera digital propia en la segunda mitad de 2026. Esta estrategia revela una visión aún mayor: Morgan Stanley no solo quiere ser un canal de ventas para productos cripto, sino también convertirse en un constructor de infraestructura que integre TradFi y DeFi. Finn afirmó claramente: “Esto indica que la forma en que opera la infraestructura de servicios financieros está a punto de cambiar fundamentalmente.” La postura agresiva de Morgan Stanley no es un caso aislado, sino una microcosmos de la ansiedad colectiva y el cambio estratégico de Wall Street:
● Bank of America: recomienda oficialmente a sus clientes de gestión patrimonial asignar entre el 1% y el 4% de sus carteras a activos digitales, y aprueba a los asesores de la plataforma Merrill para recomendar ETFs de Bitcoin.
● JPMorgan Chase: a pesar de las críticas públicas del CEO a Bitcoin, sus acciones son pragmáticas — expandiendo JPM Coin a nuevas redes como Canton Network, construyendo canales de pago para efectivo y activos tokenizados, y evaluando ofrecer trading de criptomonedas spot y derivados a clientes institucionales.
● Otros gigantes siguen la tendencia: el división de trading de criptomonedas de Goldman Sachs continúa profundizando sus esfuerzos, Charles Schwab planea comerciar directamente Bitcoin y Ethereum, PNC Bank permite un trading de criptomonedas sin fricciones para sus clientes mediante asociaciones con Cb, Barclays ha lanzado su plataforma de compensación de stablecoins Ubyx, entrando en el espacio de infraestructura del dólar digital.
El jefe de inversiones de Bitwise, Matt Hougan, resume la esencia de manera concisa: “En la superficie, son las instituciones aceptando gradualmente las criptomonedas, pero en realidad, están lanzándose de cabeza al cripto y tratándolo como una prioridad de negocio.”
2. Impulsores Clave: Inundaciones de Capital y “Luces Verdes” Regulatorias
Detrás de la “apuesta” colectiva de Wall Street hay dos motores principales que impulsan con fuerza:
1. La incesante entrada de capital: en los primeros dos días de 2026, las entradas en ETFs de Bitcoin en EE. UU. superaron los 1.200 millones de dólares, y el analista de Bloomberg, Eric Balchunas, describió su ferocidad como “de león”, prediciendo que las entradas totales anuales podrían alcanzar $150 mil millones. El iBIT de BlackRock se ha convertido en uno de los ETFs de mayor crecimiento en la historia. Ante una demanda tan enorme de clientes y un potencial de mercado, las instituciones financieras tradicionales ya no pueden mantenerse al margen.
2. Clarificación del entorno regulatorio: en los últimos años, la Reserva Federal, OCC y FDIC han emitido directrices que permiten explícitamente a los bancos ofrecer servicios de custodia y trading para activos cripto bajo cumplimiento. La mayor claridad en la regulación reduce en gran medida los riesgos de cumplimiento para las instituciones tradicionales, pasando de “observar en las sombras” a “desplegar activamente”. Las señales políticas también añaden impulso: posturas pro-cripto de políticos como Trump, y de instituciones como World Liberty Financial que solicitan activamente licencias bancarias para apoyar negocios cripto, sugieren que las futuras políticas podrían volverse más amigables.
Sin embargo, el camino por delante no será fácil. Los bancos de inversión advierten que, a pesar del fuerte impulso, la legislación federal integral sobre la estructura del mercado cripto podría retrasarse hasta 2027 debido a factores como las elecciones de 2026. Esto significa que la industria tendrá que “cruzar el río sintiendo las piedras” dentro del marco regulatorio existente a corto plazo.
3. Cambio de Paradigma: De la Margen al Centro, Remodelando el Futuro Financiero
El cambio colectivo de Wall Street no se trata solo de “seguir la tendencia”, sino de una transformación estructural impulsada por la demanda del mercado, la competencia entre gigantes, la aprobación regulatoria y las expectativas políticas. Su lógica estratégica está experimentando un cambio fundamental:
1. Transformación de roles: de ventas pasivas de ETFs a emisión activa de productos propios, y más allá, a la construcción de billeteras digitales y infraestructura subyacente — la ambición de Wall Street es clara — mantener una posición central en la revolución financiera impulsada por blockchain.
2. Difuminación de límites: la integración profunda de TradFi y DeFi se acelera. Los planes de billetera digital de Morgan Stanley, los canales de pago tokenizados de JPMorgan, etc., están rompiendo barreras entre las finanzas tradicionales y el mundo cripto, construyendo un nuevo ecosistema financiero de “una sola cuenta”.
3. Competencia en fortalezas: los gigantes ya no se conforman con compartir una parte del pastel, sino que están construyendo ventajas competitivas a largo plazo mediante despliegues de infraestructura. Por ejemplo, la inversión de Barclays en Ubyx busca controlar nodos clave del futuro sistema monetario, con un enfoque en la compensación del dólar digital.
La importancia de esta transformación va mucho más allá de la industria cripto: señala una reconfiguración del poder financiero — Wall Street intenta incorporar las criptomonedas en su sistema financiero dominante en lugar de ser desplazada por la ola de descentralización.
La “cripto-ficación” de las finanzas tradicionales y la “cumplimiento” de las criptomonedas se están impulsando mutuamente hacia una nueva era financiera.
Conclusión: Comienza una Nueva Era Financiera, y la Transformación Continúa
A principios de 2026, la entrada de los gigantes de Wall Street en el espacio cripto marcó la transición oficial de las criptomonedas de una “revolución marginal” a un “campo de batalla principal”. Las luces verdes regulatorias, las inundaciones de capital y las expectativas políticas han allanado el camino, con la ambición de Wall Street de liderar este cambio en lugar de adaptarse pasivamente. Desde ETFs hasta billeteras digitales, desde canales de pago hasta infraestructura, los despliegues de los gigantes envían una señal clara: el futuro de las finanzas estará definido por la integración profunda de la tecnología blockchain y las finanzas tradicionales. Este cambio de paradigma apenas acaba de comenzar. En el futuro, podemos presenciar una participación más profunda de las instituciones financieras tradicionales en el trading, la custodia y la emisión de cripto, mientras continúa el juego entre regulación e innovación. Pero una cosa es segura: la “apuesta” colectiva de Wall Street ha escrito un nuevo capítulo para la industria financiera — las criptomonedas ya no son “alternativas”, sino una parte inseparable del futuro sistema financiero. La nueva era de las finanzas se está acelerando para llegar.