Nuestro cerebro humano está naturalmente predispuesto a buscar atajos, tendiendo a confiar en la intuición, la experiencia, las emociones y las ideas preconcebidas para tomar decisiones.
Cuando vemos que un patrón o algo nuevo tiene éxito, nos apresuramos a copiar su apariencia sin profundizar en las verdaderas razones de su éxito.
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Cuando vemos que un patrón o algo nuevo tiene éxito, nos apresuramos a copiar su apariencia sin profundizar en las verdaderas razones de su éxito.