La regulación de las criptomonedas en Estados Unidos ya no es una cuestión de “¿se debe legislar o no?”, sino de “¿cómo legislar?”. Según las últimas noticias, el director ejecutivo del Comité Asesor de Activos Digitales de la Casa Blanca, Patrick Vetter, declaró públicamente el 19 de enero en Washington que la Ley de Estructura del Mercado de Criptomonedas impulsada por el Senado debe implementarse lo antes posible en 2026. Detrás de esta declaración, hay una ansiedad por la realidad de un sector que ya alcanza varios billones de dólares y que ha estado en un vacío regulatorio a largo plazo.
Obstáculos clave y puntos de ruptura en el avance de la ley
La transformación en la naturaleza de las diferencias
Vetter destacó un cambio clave: las diferencias actuales ya no son “¿se debe legislar o no?”, sino “¿cuándo legislar y cómo llegar a un acuerdo?”. Esto significa que la ley ya está prácticamente decidida, y lo que queda son los detalles y el cronograma. Esta declaración refleja que las voces a favor de la legislación ya han establecido una base de consenso suficiente.
Los tres objetivos clave de la ley
Objetivo
Contenido específico
Alcance del impacto
División de responsabilidades
Clarificar los límites regulatorios entre la SEC y la CFTC
Determinar la regulación de diferentes tipos de activos
Ruta de cumplimiento
Proporcionar un marco ejecutable para Bitcoin, Ethereum y otros
Seguridad en la operación de empresas y proyectos
Protección de la innovación
Aclarar la posición legal de las finanzas en cadena, stablecoins y derivados
La competitividad de EE. UU. en las finanzas digitales globales
El costo del área gris actual
Vetter señaló que los costos de no legislar están empezando a hacerse evidentes. Las empresas estadounidenses enfrentan incertidumbre legal en tres áreas:
La calificación y la ruta de aprobación de productos financieros en cadena no están claras
La emisión de stablecoins carece de un marco regulatorio unificado
La innovación en derivados criptográficos se ve obstaculizada por la ambigüedad regulatoria
Esta incertidumbre no solo reduce la voluntad de inversión de las empresas estadounidenses, sino que, más importante aún, brinda oportunidades a los competidores internacionales para ganar ventaja. Los marcos regulatorios de la UE con MiCA, Singapur y Dubái ya son relativamente claros, y el retraso de EE. UU. podría provocar que talento y capital se desplacen hacia esas regiones.
Temas centrales en la discusión actual
Los senadores están discutiendo activamente tres cuestiones principales:
Qué tokens deben considerarse valores y cuáles deben estar bajo regulación de commodities
Cómo deben calificarse los protocolos descentralizados bajo la legislación financiera vigente
Mecanismos de coordinación regulatoria transfronteriza para diferentes tipos de activos criptográficos
Estas cuestiones parecen técnicas, pero cada detalle puede cambiar la forma en que opera toda la industria. Por ejemplo, si cierto tipo de token se clasifica como valor, debe cumplir con estrictos requisitos de la ley de valores; si se clasifica como commodity, será regulado por la CFTC, con requisitos diferentes.
Expectativas del mercado ante señales claras
Según las últimas noticias, muchas instituciones de análisis de datos en cadena creen que, una vez que EE. UU. dé una señal clara de cumplimiento, los fondos institucionales reprimidos podrían volver a ingresar en Bitcoin y en los principales activos criptográficos. Esto no solo afectará las expectativas de precios, sino que también cambiará la estructura de liquidez en las plataformas de intercambio.
Desde la perspectiva de los inversores institucionales, han estado esperando una señal así. Muchas grandes instituciones aún mantienen una proporción muy baja en sus carteras de activos criptográficos, en parte debido a la incertidumbre regulatoria. Una vez que la ley pase, esta demanda reprimida podría liberarse en el corto plazo.
La ventana clave para 2026
¿Y por qué 2026? Hay consideraciones políticas y de mercado en juego. Desde el punto de vista político, la nueva administración muestra una actitud relativamente amigable hacia los activos digitales, lo que representa una oportunidad favorable para impulsar la legislación. Desde la perspectiva del mercado, la industria de las criptomonedas ya está lo suficientemente madura como para atraer la atención de Wall Street y las finanzas tradicionales, lo que aumenta la urgencia de la legislación.
Vetter reveló que algunos senadores ya son conscientes de que, si se continúa retrasando, no solo se afectará la posición de EE. UU. como líder en el sistema financiero digital global, sino que también se impactarán directamente las decisiones de inversión de las instituciones de Wall Street y las startups de blockchain.
Resumen
La promoción de la ley de criptomonedas en EE. UU. ha pasado de ser una cuestión de “¿sí o no?” a una de “¿cuándo?”, con 2026 como un plazo clave. El núcleo de la ley es definir claramente los límites de responsabilidad entre la SEC y la CFTC, y proporcionar un marco regulatorio ejecutable para toda la industria. La aparición de este marco no solo cambiará la forma en que operan las empresas de criptomonedas en EE. UU., sino que también podría desencadenar una reconfiguración de fondos institucionales. Para Bitcoin, Ethereum y otros activos principales, un marco regulatorio claro significa pasar del área gris a la regulación formal, y esto podría ser uno de los catalizadores más importantes del mercado cripto en 2026.
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Carrera hacia la ley de criptomonedas de EE. UU. en 2026: un giro clave de la zona gris a un marco claro
La regulación de las criptomonedas en Estados Unidos ya no es una cuestión de “¿se debe legislar o no?”, sino de “¿cómo legislar?”. Según las últimas noticias, el director ejecutivo del Comité Asesor de Activos Digitales de la Casa Blanca, Patrick Vetter, declaró públicamente el 19 de enero en Washington que la Ley de Estructura del Mercado de Criptomonedas impulsada por el Senado debe implementarse lo antes posible en 2026. Detrás de esta declaración, hay una ansiedad por la realidad de un sector que ya alcanza varios billones de dólares y que ha estado en un vacío regulatorio a largo plazo.
Obstáculos clave y puntos de ruptura en el avance de la ley
La transformación en la naturaleza de las diferencias
Vetter destacó un cambio clave: las diferencias actuales ya no son “¿se debe legislar o no?”, sino “¿cuándo legislar y cómo llegar a un acuerdo?”. Esto significa que la ley ya está prácticamente decidida, y lo que queda son los detalles y el cronograma. Esta declaración refleja que las voces a favor de la legislación ya han establecido una base de consenso suficiente.
Los tres objetivos clave de la ley
El costo del área gris actual
Vetter señaló que los costos de no legislar están empezando a hacerse evidentes. Las empresas estadounidenses enfrentan incertidumbre legal en tres áreas:
Esta incertidumbre no solo reduce la voluntad de inversión de las empresas estadounidenses, sino que, más importante aún, brinda oportunidades a los competidores internacionales para ganar ventaja. Los marcos regulatorios de la UE con MiCA, Singapur y Dubái ya son relativamente claros, y el retraso de EE. UU. podría provocar que talento y capital se desplacen hacia esas regiones.
Temas centrales en la discusión actual
Los senadores están discutiendo activamente tres cuestiones principales:
Estas cuestiones parecen técnicas, pero cada detalle puede cambiar la forma en que opera toda la industria. Por ejemplo, si cierto tipo de token se clasifica como valor, debe cumplir con estrictos requisitos de la ley de valores; si se clasifica como commodity, será regulado por la CFTC, con requisitos diferentes.
Expectativas del mercado ante señales claras
Según las últimas noticias, muchas instituciones de análisis de datos en cadena creen que, una vez que EE. UU. dé una señal clara de cumplimiento, los fondos institucionales reprimidos podrían volver a ingresar en Bitcoin y en los principales activos criptográficos. Esto no solo afectará las expectativas de precios, sino que también cambiará la estructura de liquidez en las plataformas de intercambio.
Desde la perspectiva de los inversores institucionales, han estado esperando una señal así. Muchas grandes instituciones aún mantienen una proporción muy baja en sus carteras de activos criptográficos, en parte debido a la incertidumbre regulatoria. Una vez que la ley pase, esta demanda reprimida podría liberarse en el corto plazo.
La ventana clave para 2026
¿Y por qué 2026? Hay consideraciones políticas y de mercado en juego. Desde el punto de vista político, la nueva administración muestra una actitud relativamente amigable hacia los activos digitales, lo que representa una oportunidad favorable para impulsar la legislación. Desde la perspectiva del mercado, la industria de las criptomonedas ya está lo suficientemente madura como para atraer la atención de Wall Street y las finanzas tradicionales, lo que aumenta la urgencia de la legislación.
Vetter reveló que algunos senadores ya son conscientes de que, si se continúa retrasando, no solo se afectará la posición de EE. UU. como líder en el sistema financiero digital global, sino que también se impactarán directamente las decisiones de inversión de las instituciones de Wall Street y las startups de blockchain.
Resumen
La promoción de la ley de criptomonedas en EE. UU. ha pasado de ser una cuestión de “¿sí o no?” a una de “¿cuándo?”, con 2026 como un plazo clave. El núcleo de la ley es definir claramente los límites de responsabilidad entre la SEC y la CFTC, y proporcionar un marco regulatorio ejecutable para toda la industria. La aparición de este marco no solo cambiará la forma en que operan las empresas de criptomonedas en EE. UU., sino que también podría desencadenar una reconfiguración de fondos institucionales. Para Bitcoin, Ethereum y otros activos principales, un marco regulatorio claro significa pasar del área gris a la regulación formal, y esto podría ser uno de los catalizadores más importantes del mercado cripto en 2026.