La Autoridad de Servicios Financieros de Dubái (DFSA) ha implementado una revisión regulatoria significativa que entrará en vigor a mediados de enero, remodelando fundamentalmente cómo se clasifican y gobiernan los activos digitales dentro del Centro Financiero Internacional de Dubái (DIFC). Estos cambios marcan un giro decisivo hacia una aplicación más estricta del cumplimiento, con las monedas de privacidad enfrentando restricciones totales mientras las categorías de stablecoins se redefinen de manera integral.
Las monedas de privacidad enfrentan barreras de cumplimiento
La acción regulatoria prohíbe la negociación, promoción y el comercio de derivados de monedas de privacidad en todo el DIFC. Esta prohibición surge de un desafío central de cumplimiento: las monedas de privacidad inherentemente resisten los requisitos de transparencia exigidos por los marcos anti-lavado de dinero (AML) y los protocolos internacionales de cumplimiento de sanciones. Por diseño, estos activos priorizan la ofuscación de transacciones sobre la trazabilidad regulatoria, lo que los hace incompatibles con los estándares de supervisión institucional. La decisión de la DFSA refleja una tendencia global entre los principales centros financieros de restringir las criptomonedas que mejoran la privacidad.
La clasificación de stablecoins se vuelve más estricta
El nuevo marco redefine fundamentalmente qué califica como un stablecoin legítimo dentro del ecosistema DIFC. Bajo los estándares revisados, solo los “tokens criptográficos respaldados por fiat”—aquellos colateralizados por monedas emitidas por el gobierno y activos de alta calidad—reciben clasificación oficial como stablecoins. Esta definición estrecha excluye stablecoins algorítmicos como Ethena, que dependen de mecanismos de protocolo en lugar de respaldo directo en fiat. La reclasificación tiene implicaciones inmediatas para los proyectos que emplean modelos de estabilización alternativos.
Cambio regulatorio hacia la supervisión del cumplimiento
Más allá de las prohibiciones de activos y las reclasificaciones, la DFSA ha reestructurado fundamentalmente su enfoque de supervisión. Las instituciones financieras con licencia ahora tienen la responsabilidad principal de realizar evaluaciones de idoneidad de tokens, en lugar de que sea la propia autoridad. Esta delegación refleja un cambio más amplio de la evaluación preventiva de tokens a una supervisión y aplicación proactiva del cumplimiento. El nuevo mandato de la DFSA enfatiza la responsabilidad de los guardianes institucionales por garantizar la calidad del mercado, transformando las monedas de privacidad y la gobernanza de activos digitales en un entorno de supervisión institucional reforzada.
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La Autoridad Financiera de Dubái prohíbe las monedas de privacidad y redefine los estándares de las stablecoins
La Autoridad de Servicios Financieros de Dubái (DFSA) ha implementado una revisión regulatoria significativa que entrará en vigor a mediados de enero, remodelando fundamentalmente cómo se clasifican y gobiernan los activos digitales dentro del Centro Financiero Internacional de Dubái (DIFC). Estos cambios marcan un giro decisivo hacia una aplicación más estricta del cumplimiento, con las monedas de privacidad enfrentando restricciones totales mientras las categorías de stablecoins se redefinen de manera integral.
Las monedas de privacidad enfrentan barreras de cumplimiento
La acción regulatoria prohíbe la negociación, promoción y el comercio de derivados de monedas de privacidad en todo el DIFC. Esta prohibición surge de un desafío central de cumplimiento: las monedas de privacidad inherentemente resisten los requisitos de transparencia exigidos por los marcos anti-lavado de dinero (AML) y los protocolos internacionales de cumplimiento de sanciones. Por diseño, estos activos priorizan la ofuscación de transacciones sobre la trazabilidad regulatoria, lo que los hace incompatibles con los estándares de supervisión institucional. La decisión de la DFSA refleja una tendencia global entre los principales centros financieros de restringir las criptomonedas que mejoran la privacidad.
La clasificación de stablecoins se vuelve más estricta
El nuevo marco redefine fundamentalmente qué califica como un stablecoin legítimo dentro del ecosistema DIFC. Bajo los estándares revisados, solo los “tokens criptográficos respaldados por fiat”—aquellos colateralizados por monedas emitidas por el gobierno y activos de alta calidad—reciben clasificación oficial como stablecoins. Esta definición estrecha excluye stablecoins algorítmicos como Ethena, que dependen de mecanismos de protocolo en lugar de respaldo directo en fiat. La reclasificación tiene implicaciones inmediatas para los proyectos que emplean modelos de estabilización alternativos.
Cambio regulatorio hacia la supervisión del cumplimiento
Más allá de las prohibiciones de activos y las reclasificaciones, la DFSA ha reestructurado fundamentalmente su enfoque de supervisión. Las instituciones financieras con licencia ahora tienen la responsabilidad principal de realizar evaluaciones de idoneidad de tokens, en lugar de que sea la propia autoridad. Esta delegación refleja un cambio más amplio de la evaluación preventiva de tokens a una supervisión y aplicación proactiva del cumplimiento. El nuevo mandato de la DFSA enfatiza la responsabilidad de los guardianes institucionales por garantizar la calidad del mercado, transformando las monedas de privacidad y la gobernanza de activos digitales en un entorno de supervisión institucional reforzada.