El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha intensificado la presión sobre El Salvador para que deshaga su estrategia respaldada por el gobierno en Bitcoin, particularmente en relación con el proyecto de la billetera electrónica Chivo. En su última revisión del acuerdo de financiamiento extendido de 40 meses del país, el FMI declaró explícitamente que las negociaciones en torno a la posible venta de Chivo y las iniciativas relacionadas con Bitcoin están avanzando de manera favorable. El fondo enfatizó que estas medidas son cruciales para mejorar la transparencia fiscal y reducir la exposición a la volatilidad de las criptomonedas en el sector público.
El FMI Señala un Reorientación Decisiva de la Política
La segunda revisión integral del FMI subraya un cambio fundamental en la postura de la institución financiera internacional respecto al experimento de Bitcoin de El Salvador. Más allá de las negociaciones sobre el futuro de Chivo, el fondo destacó indicadores macroeconómicos sólidos: se proyecta que el crecimiento del PIB alcance aproximadamente el 4% durante el año, mientras que los esfuerzos de consolidación fiscal permanecen en marcha. El marco presupuestario de 2026, según la evaluación del FMI, demuestra un compromiso genuino con la reducción del déficit junto con la mejora de las prestaciones de seguridad social. Es notable que el fondo haya solicitado explícitamente que el sector público de El Salvador deje de realizar compras voluntarias de Bitcoin y reduzca sistemáticamente su participación en la plataforma Chivo.
Stacy Herbert y el Desafío de la Oficina de Bitcoin a la Autoridad del FMI
A pesar de estas directrices formales, ha surgido una fricción significativa entre las prescripciones del FMI y la implementación en el terreno. Stacy Herbert, una destacada defensora de Bitcoin y figura clave en la Oficina de Bitcoin de El Salvador, se ha convertido en la cara pública de la acumulación continua de Bitcoin. Los canales oficiales del gobierno afirman que no se han realizado compras adicionales; sin embargo, tanto Stacy Herbert como la Oficina de Bitcoin han mantenido consistentemente que las adquisiciones continúan a un ritmo acelerado—específicamente, aproximadamente un Bitcoin por día. Se dice que esta supuesta racha de compras ha llevado las tenencias totales de BTC de El Salvador a 7,509 monedas a finales de diciembre de 2025.
La Brecha de Credibilidad en Crecimiento
La discrepancia entre las declaraciones oficiales y la retórica de Stacy Herbert y sus asociados representa una contradicción política significativa. Mientras que el gobierno aparentemente se alinea con los requisitos del FMI para suspender las compras de Bitcoin, la evidencia sugiere que se está desarrollando una narrativa alternativa. La persistencia de estos mensajes contradictorios plantea dudas sobre la coherencia gubernamental y la implementación real de los acuerdos negociados con el FMI. Este enfrentamiento resalta la tensión entre la supervisión financiera internacional y la determinación de una nación de mantener su controvertida estrategia centrada en Bitcoin.
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El FMI pide a El Salvador que salga de sus tenencias de Bitcoin; Stacy Herbert desafía la directiva de la política
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha intensificado la presión sobre El Salvador para que deshaga su estrategia respaldada por el gobierno en Bitcoin, particularmente en relación con el proyecto de la billetera electrónica Chivo. En su última revisión del acuerdo de financiamiento extendido de 40 meses del país, el FMI declaró explícitamente que las negociaciones en torno a la posible venta de Chivo y las iniciativas relacionadas con Bitcoin están avanzando de manera favorable. El fondo enfatizó que estas medidas son cruciales para mejorar la transparencia fiscal y reducir la exposición a la volatilidad de las criptomonedas en el sector público.
El FMI Señala un Reorientación Decisiva de la Política
La segunda revisión integral del FMI subraya un cambio fundamental en la postura de la institución financiera internacional respecto al experimento de Bitcoin de El Salvador. Más allá de las negociaciones sobre el futuro de Chivo, el fondo destacó indicadores macroeconómicos sólidos: se proyecta que el crecimiento del PIB alcance aproximadamente el 4% durante el año, mientras que los esfuerzos de consolidación fiscal permanecen en marcha. El marco presupuestario de 2026, según la evaluación del FMI, demuestra un compromiso genuino con la reducción del déficit junto con la mejora de las prestaciones de seguridad social. Es notable que el fondo haya solicitado explícitamente que el sector público de El Salvador deje de realizar compras voluntarias de Bitcoin y reduzca sistemáticamente su participación en la plataforma Chivo.
Stacy Herbert y el Desafío de la Oficina de Bitcoin a la Autoridad del FMI
A pesar de estas directrices formales, ha surgido una fricción significativa entre las prescripciones del FMI y la implementación en el terreno. Stacy Herbert, una destacada defensora de Bitcoin y figura clave en la Oficina de Bitcoin de El Salvador, se ha convertido en la cara pública de la acumulación continua de Bitcoin. Los canales oficiales del gobierno afirman que no se han realizado compras adicionales; sin embargo, tanto Stacy Herbert como la Oficina de Bitcoin han mantenido consistentemente que las adquisiciones continúan a un ritmo acelerado—específicamente, aproximadamente un Bitcoin por día. Se dice que esta supuesta racha de compras ha llevado las tenencias totales de BTC de El Salvador a 7,509 monedas a finales de diciembre de 2025.
La Brecha de Credibilidad en Crecimiento
La discrepancia entre las declaraciones oficiales y la retórica de Stacy Herbert y sus asociados representa una contradicción política significativa. Mientras que el gobierno aparentemente se alinea con los requisitos del FMI para suspender las compras de Bitcoin, la evidencia sugiere que se está desarrollando una narrativa alternativa. La persistencia de estos mensajes contradictorios plantea dudas sobre la coherencia gubernamental y la implementación real de los acuerdos negociados con el FMI. Este enfrentamiento resalta la tensión entre la supervisión financiera internacional y la determinación de una nación de mantener su controvertida estrategia centrada en Bitcoin.