En la ola de la era digital, Web3 se ha convertido en el centro de atención en los ámbitos de tecnología y finanzas. Pero muchas personas todavía están confundidas, ¿qué es exactamente Web3? ¿En qué se diferencia de Internet, que ya conocemos? ¿Por qué este término ha empezado a ponerse de moda de repente? De hecho, para entender qué es Web3, necesitamos revisar la evolución de Internet en sí misma.
Las tres eras de Internet: de estático a interactivo y luego a descentralizado
Internet no fue siempre como es ahora. Ha pasado por tres etapas de desarrollo claramente diferenciadas, cada una representando un cambio fundamental en la forma en que los usuarios interactúan con la información.
Era Web1.0 (1994-2004): solo mirar, no hacer
Web1.0 es la primera era de Internet. Aunque la gente empezó a usar Internet alrededor de 1994, mucho antes, en 1968, el gobierno de EE. UU. lanzó un proyecto llamado ARPANET, que fue el precursor de Internet. En ese entonces, ARPANET era una pequeña red formada por varias universidades y contratistas militares, utilizada para intercambiar datos.
¿Cuáles son las principales características de Web1.0? En pocas palabras, “estática”. Los sitios web de esa época eran principalmente páginas estáticas en formato HTML, donde los usuarios básicamente solo podían navegar por la información, con funciones de interacción muy limitadas. Aunque existían portales como AOL y herramientas sociales como foros y salas de chat, las funciones de pago y transacción en línea eran casi inexistentes.
¿Y por qué? Porque en ese momento, la tecnología de cifrado aún no era lo suficientemente segura para garantizar la seguridad en las transacciones en línea. La página de pedidos en línea de Pizza Hut en 1995 fue innovadora para su tiempo, pero curiosamente, los consumidores solo podían hacer pedidos en línea y pagar en efectivo en la tienda. Esa es la verdadera imagen de Web1.0: una interacción muy limitada.
Era Web2.0 (2004 hasta hoy): el precio de la interacción floreciente
Hacia 2004, Internet experimentó cambios radicales. La velocidad de la red aumentó, la infraestructura de fibra óptica se popularizó, los motores de búsqueda se volvieron más inteligentes y la demanda de redes sociales, videos, música y pagos en línea creció exponencialmente. Así nació Web2.0.
Esta fue la era dorada de Internet. Facebook, Twitter, MySpace y otras redes sociales permitieron a las personas compartir sus vidas; Google facilitó la búsqueda de información; YouTube satisfizo la demanda de compartir videos; instituciones financieras como Bank of America implementaron estándares de pago cifrado más seguros (como AES de 256 bits). La experiencia de interacción de los usuarios se disparó, y Internet pasó de ser una “pantalla de exhibición de información” a un “círculo social”.
Pero también surgieron problemas — que persisten hasta hoy. Para disfrutar de estos servicios, los usuarios deben entregar sus datos a estas grandes empresas centralizadas. Tu información personal, historial de navegación, relaciones sociales, datos de consumo, todo está controlado por gigantes como Facebook, Google y Amazon. Estas compañías tienen un poder absoluto sobre los datos de los usuarios. Solo en octubre de 2021, las visitas a Google, YouTube, Facebook y Amazon alcanzaron 23.56 mil millones, lo que muestra cuántas personas tienen su vida digital dominada por estas plataformas centralizadas.
¿Qué es Web3? Un nuevo paradigma de Internet descentralizado
En 2008, todo empezó a cambiar. Un individuo con el alias “Satoshi Nakamoto” publicó el white paper de Bitcoin, proponiendo una idea revolucionaria: podemos reemplazar la confianza con criptografía y redes distribuidas. Escribió: “Se necesita un sistema de pagos electrónicos basado en pruebas criptográficas, en lugar de confianza.”
Bitcoin logró pagos digitales punto a punto, pero la verdadera innovación ocurrió con la invención de los contratos inteligentes. En 2014, Gavin Wood, cofundador de Ethereum, redefinió el concepto de “Web 3.0” propuesto por Tim Berners-Lee (el padre de Internet) con un nuevo término. Señaló que Web3 debería ser un ecosistema de tecnología blockchain basado en un “sistema de interacción sin confianza”. Incluso le dio a Web3 una definición filosófica: “menos confianza, más hechos”.
En pocas palabras, ¿qué es Web3? Es una Internet descentralizada. En Web3, los usuarios pueden interactuar directamente entre sí, sin necesidad de intermediarios o grandes plataformas. Es la combinación de la descentralización de Web1.0 con la experiencia interactiva enriquecida de Web2.0 — los usuarios pueden disfrutar de funciones complejas como redes sociales, juegos y finanzas, y al mismo tiempo tener la propiedad y control total de sus datos y activos.
La base tecnológica de Web3: blockchain, contratos inteligentes y oráculos
Para entender qué es Web3, necesitas conocer sus tecnologías fundamentales.
Blockchain es la capa base de Web3. Es una red altamente descentralizada y segura, donde los datos se almacenan en un libro mayor compartido, imposible de controlar por una entidad centralizada. Blockchain proporciona un entorno seguro para ejecutar, emitir y comerciar activos cifrados, y para operar contratos inteligentes.
Activos cifrados son portadores de valor digital. A diferencia de los tokens virtuales del Web2 (como monedas en juegos), los activos cifrados en Web3 son programables, transparentes y negociables. Pueden representar inversiones en proyectos, usarse para pagar servicios, o permitir a los poseedores participar en la gobernanza del proyecto.
Contratos inteligentes hacen que la blockchain sea realmente “inteligente”. Son programas automáticos que se ejecutan en la blockchain, siguiendo la lógica de “si X sucede, entonces ejecuta Y”. Con contratos inteligentes, los desarrolladores pueden construir aplicaciones descentralizadas (dApps), que no son operadas por ninguna persona o empresa, sino que funcionan colectivamente en toda la red blockchain.
Pero el problema es que los contratos inteligentes necesitan interactuar con datos del mundo real. Por ejemplo, un contrato de seguro necesita conocer los datos meteorológicos del día. Aquí entran en juego los oráculos — que actúan como puentes entre la blockchain y el mundo exterior, transmitiendo datos reales de forma segura a los contratos inteligentes. Chainlink es un ejemplo de oráculo, que proporciona datos del mercado financiero para aplicaciones DeFi, números aleatorios para NFT, y datos meteorológicos y de vuelos para seguros.
Aplicaciones prácticas de Web3: la revolución en finanzas y juegos
Ahora quizás te preguntes: ¿qué es Web3 y para qué sirve? En realidad, Web3 ya está demostrando un gran impacto en múltiples áreas.
Revolución en Finanzas Descentralizadas (DeFi): Web3 permite que cualquiera participe en los mercados financieros sin necesidad de bancos o intermediarios. Por ejemplo, Aave, un protocolo de préstamos, tras integrar Chainlink, protegió más de 120 mil millones de dólares en activos de usuarios. Los usuarios pueden prestar y tomar prestado directamente, con tasas ajustadas automáticamente por contratos inteligentes, de forma transparente e inmutable. Esto es algo sin precedentes en las finanzas tradicionales.
NFT y nuevos mundos en juegos: Los NFT (tokens no fungibles) dan identidad única a los activos digitales. Una obra de arte digital puede ser probada como original y única, igual que una obra física. Proyectos como Bored Ape Yacht Club (BAYC) se han convertido en símbolos de arte digital. Juegos como Axie Infinity permiten a los jugadores poseer realmente sus activos en el juego, e incluso ganar dinero jugando, cambiando por completo la lógica de la industria de los videojuegos tradicionales.
Seguros paramétricos y automatizados: Los seguros tradicionales requieren procesos largos de reclamación. En Web3, proyectos como Arbol usan blockchain para automatizar seguros. Por ejemplo, si un agricultor compra un seguro de cultivos y la lluvia cae por debajo de 20 pulgadas, los datos meteorológicos de Chainlink activan automáticamente el contrato inteligente, que paga la indemnización sin esperar ni revisión manual. Este modelo también puede aplicarse a seguros de vuelos, incendios y otros ámbitos.
El futuro de Web3: de la exploración inicial a la adopción masiva
Actualmente, Web3 todavía está en sus primeras etapas de desarrollo. Pero, según Sergey Nazarov, cofundador de Chainlink, la tendencia general de Web3 ya está formada y el potencial de crecimiento es enorme. Él señala que la tecnología criptográfica eventualmente penetrará en todos los aspectos de la vida cotidiana — desde inversiones, transacciones, juegos, arte, hasta educación, salud y bienes raíces. Ningún sector quedará sin ser tocado por el espíritu descentralizador de Web3.
Lo clave es que la esencia de qué es Web3 está siendo cada vez más comprendida: no solo es innovación tecnológica, sino una transformación radical en los modelos de confianza. En Web2, confiamos en marcas y empresas; en Web3, confiamos en código y criptografía. La primera puede ser manipulada, la segunda es transparente e inmutable.
Aunque Web3 aún está lejos de reemplazar completamente a Web2, su dirección es clara: construir una Internet más transparente, confiable y fácil de usar. Nazarov dijo una vez una frase que vale la pena recordar: “Web3 eventualmente alcanzará en velocidad, eficiencia y costo a Web2.0, y además tendrá una ventaja que Web2.0 no tiene: la garantía criptográfica de confianza mínima.” Esa es la verdadera esencia del valor de Web3.
Desde el nacimiento de ARPANET, pasando por la web estática de Web1.0, hasta la explosión social de Web2.0, Internet ha ido evolucionando continuamente. Y Web3 está escribiendo el próximo capítulo del desarrollo de Internet: una era dominada por los usuarios, no por las plataformas.
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¿ Qué es Web3 ? Interpretando la evolución y el futuro de Internet descentralizado
En la ola de la era digital, Web3 se ha convertido en el centro de atención en los ámbitos de tecnología y finanzas. Pero muchas personas todavía están confundidas, ¿qué es exactamente Web3? ¿En qué se diferencia de Internet, que ya conocemos? ¿Por qué este término ha empezado a ponerse de moda de repente? De hecho, para entender qué es Web3, necesitamos revisar la evolución de Internet en sí misma.
Las tres eras de Internet: de estático a interactivo y luego a descentralizado
Internet no fue siempre como es ahora. Ha pasado por tres etapas de desarrollo claramente diferenciadas, cada una representando un cambio fundamental en la forma en que los usuarios interactúan con la información.
Era Web1.0 (1994-2004): solo mirar, no hacer
Web1.0 es la primera era de Internet. Aunque la gente empezó a usar Internet alrededor de 1994, mucho antes, en 1968, el gobierno de EE. UU. lanzó un proyecto llamado ARPANET, que fue el precursor de Internet. En ese entonces, ARPANET era una pequeña red formada por varias universidades y contratistas militares, utilizada para intercambiar datos.
¿Cuáles son las principales características de Web1.0? En pocas palabras, “estática”. Los sitios web de esa época eran principalmente páginas estáticas en formato HTML, donde los usuarios básicamente solo podían navegar por la información, con funciones de interacción muy limitadas. Aunque existían portales como AOL y herramientas sociales como foros y salas de chat, las funciones de pago y transacción en línea eran casi inexistentes.
¿Y por qué? Porque en ese momento, la tecnología de cifrado aún no era lo suficientemente segura para garantizar la seguridad en las transacciones en línea. La página de pedidos en línea de Pizza Hut en 1995 fue innovadora para su tiempo, pero curiosamente, los consumidores solo podían hacer pedidos en línea y pagar en efectivo en la tienda. Esa es la verdadera imagen de Web1.0: una interacción muy limitada.
Era Web2.0 (2004 hasta hoy): el precio de la interacción floreciente
Hacia 2004, Internet experimentó cambios radicales. La velocidad de la red aumentó, la infraestructura de fibra óptica se popularizó, los motores de búsqueda se volvieron más inteligentes y la demanda de redes sociales, videos, música y pagos en línea creció exponencialmente. Así nació Web2.0.
Esta fue la era dorada de Internet. Facebook, Twitter, MySpace y otras redes sociales permitieron a las personas compartir sus vidas; Google facilitó la búsqueda de información; YouTube satisfizo la demanda de compartir videos; instituciones financieras como Bank of America implementaron estándares de pago cifrado más seguros (como AES de 256 bits). La experiencia de interacción de los usuarios se disparó, y Internet pasó de ser una “pantalla de exhibición de información” a un “círculo social”.
Pero también surgieron problemas — que persisten hasta hoy. Para disfrutar de estos servicios, los usuarios deben entregar sus datos a estas grandes empresas centralizadas. Tu información personal, historial de navegación, relaciones sociales, datos de consumo, todo está controlado por gigantes como Facebook, Google y Amazon. Estas compañías tienen un poder absoluto sobre los datos de los usuarios. Solo en octubre de 2021, las visitas a Google, YouTube, Facebook y Amazon alcanzaron 23.56 mil millones, lo que muestra cuántas personas tienen su vida digital dominada por estas plataformas centralizadas.
¿Qué es Web3? Un nuevo paradigma de Internet descentralizado
En 2008, todo empezó a cambiar. Un individuo con el alias “Satoshi Nakamoto” publicó el white paper de Bitcoin, proponiendo una idea revolucionaria: podemos reemplazar la confianza con criptografía y redes distribuidas. Escribió: “Se necesita un sistema de pagos electrónicos basado en pruebas criptográficas, en lugar de confianza.”
Bitcoin logró pagos digitales punto a punto, pero la verdadera innovación ocurrió con la invención de los contratos inteligentes. En 2014, Gavin Wood, cofundador de Ethereum, redefinió el concepto de “Web 3.0” propuesto por Tim Berners-Lee (el padre de Internet) con un nuevo término. Señaló que Web3 debería ser un ecosistema de tecnología blockchain basado en un “sistema de interacción sin confianza”. Incluso le dio a Web3 una definición filosófica: “menos confianza, más hechos”.
En pocas palabras, ¿qué es Web3? Es una Internet descentralizada. En Web3, los usuarios pueden interactuar directamente entre sí, sin necesidad de intermediarios o grandes plataformas. Es la combinación de la descentralización de Web1.0 con la experiencia interactiva enriquecida de Web2.0 — los usuarios pueden disfrutar de funciones complejas como redes sociales, juegos y finanzas, y al mismo tiempo tener la propiedad y control total de sus datos y activos.
La base tecnológica de Web3: blockchain, contratos inteligentes y oráculos
Para entender qué es Web3, necesitas conocer sus tecnologías fundamentales.
Blockchain es la capa base de Web3. Es una red altamente descentralizada y segura, donde los datos se almacenan en un libro mayor compartido, imposible de controlar por una entidad centralizada. Blockchain proporciona un entorno seguro para ejecutar, emitir y comerciar activos cifrados, y para operar contratos inteligentes.
Activos cifrados son portadores de valor digital. A diferencia de los tokens virtuales del Web2 (como monedas en juegos), los activos cifrados en Web3 son programables, transparentes y negociables. Pueden representar inversiones en proyectos, usarse para pagar servicios, o permitir a los poseedores participar en la gobernanza del proyecto.
Contratos inteligentes hacen que la blockchain sea realmente “inteligente”. Son programas automáticos que se ejecutan en la blockchain, siguiendo la lógica de “si X sucede, entonces ejecuta Y”. Con contratos inteligentes, los desarrolladores pueden construir aplicaciones descentralizadas (dApps), que no son operadas por ninguna persona o empresa, sino que funcionan colectivamente en toda la red blockchain.
Pero el problema es que los contratos inteligentes necesitan interactuar con datos del mundo real. Por ejemplo, un contrato de seguro necesita conocer los datos meteorológicos del día. Aquí entran en juego los oráculos — que actúan como puentes entre la blockchain y el mundo exterior, transmitiendo datos reales de forma segura a los contratos inteligentes. Chainlink es un ejemplo de oráculo, que proporciona datos del mercado financiero para aplicaciones DeFi, números aleatorios para NFT, y datos meteorológicos y de vuelos para seguros.
Aplicaciones prácticas de Web3: la revolución en finanzas y juegos
Ahora quizás te preguntes: ¿qué es Web3 y para qué sirve? En realidad, Web3 ya está demostrando un gran impacto en múltiples áreas.
Revolución en Finanzas Descentralizadas (DeFi): Web3 permite que cualquiera participe en los mercados financieros sin necesidad de bancos o intermediarios. Por ejemplo, Aave, un protocolo de préstamos, tras integrar Chainlink, protegió más de 120 mil millones de dólares en activos de usuarios. Los usuarios pueden prestar y tomar prestado directamente, con tasas ajustadas automáticamente por contratos inteligentes, de forma transparente e inmutable. Esto es algo sin precedentes en las finanzas tradicionales.
NFT y nuevos mundos en juegos: Los NFT (tokens no fungibles) dan identidad única a los activos digitales. Una obra de arte digital puede ser probada como original y única, igual que una obra física. Proyectos como Bored Ape Yacht Club (BAYC) se han convertido en símbolos de arte digital. Juegos como Axie Infinity permiten a los jugadores poseer realmente sus activos en el juego, e incluso ganar dinero jugando, cambiando por completo la lógica de la industria de los videojuegos tradicionales.
Seguros paramétricos y automatizados: Los seguros tradicionales requieren procesos largos de reclamación. En Web3, proyectos como Arbol usan blockchain para automatizar seguros. Por ejemplo, si un agricultor compra un seguro de cultivos y la lluvia cae por debajo de 20 pulgadas, los datos meteorológicos de Chainlink activan automáticamente el contrato inteligente, que paga la indemnización sin esperar ni revisión manual. Este modelo también puede aplicarse a seguros de vuelos, incendios y otros ámbitos.
El futuro de Web3: de la exploración inicial a la adopción masiva
Actualmente, Web3 todavía está en sus primeras etapas de desarrollo. Pero, según Sergey Nazarov, cofundador de Chainlink, la tendencia general de Web3 ya está formada y el potencial de crecimiento es enorme. Él señala que la tecnología criptográfica eventualmente penetrará en todos los aspectos de la vida cotidiana — desde inversiones, transacciones, juegos, arte, hasta educación, salud y bienes raíces. Ningún sector quedará sin ser tocado por el espíritu descentralizador de Web3.
Lo clave es que la esencia de qué es Web3 está siendo cada vez más comprendida: no solo es innovación tecnológica, sino una transformación radical en los modelos de confianza. En Web2, confiamos en marcas y empresas; en Web3, confiamos en código y criptografía. La primera puede ser manipulada, la segunda es transparente e inmutable.
Aunque Web3 aún está lejos de reemplazar completamente a Web2, su dirección es clara: construir una Internet más transparente, confiable y fácil de usar. Nazarov dijo una vez una frase que vale la pena recordar: “Web3 eventualmente alcanzará en velocidad, eficiencia y costo a Web2.0, y además tendrá una ventaja que Web2.0 no tiene: la garantía criptográfica de confianza mínima.” Esa es la verdadera esencia del valor de Web3.
Desde el nacimiento de ARPANET, pasando por la web estática de Web1.0, hasta la explosión social de Web2.0, Internet ha ido evolucionando continuamente. Y Web3 está escribiendo el próximo capítulo del desarrollo de Internet: una era dominada por los usuarios, no por las plataformas.