A finales de 2024, la Reserva Federal detiene la política de endurecimiento cuantitativo (QT), y el mercado se llena de júbilo. Los activos criptográficos reaccionan al alza, Bitcoin (BTC) vuelve a superar los 93,000 dólares tras el anuncio, Ethereum (ETH) se dispara por encima de los 3,000 dólares, y monedas competidoras como Sui y Solana experimentan aumentos de dos dígitos. Sin embargo, ¿podrá este rebote a corto plazo convertirse en una nueva tendencia alcista? ¿O es solo un reflejo pasajero en un mercado bajista? Para responder a esta pregunta, necesitamos revisar la historia y entender una verdad que a menudo se pasa por alto: la verdadera fuerza que impulsa el mercado de criptomonedas quizás nunca haya sido la finalización del QT, sino el inicio del QE.
La ilusión de que el fin del QT es positivo: por qué los rebotes a corto plazo del mercado son difíciles de sostener
El 1 de diciembre de 2024, la Comisión Federal de Mercado Abierto (FOMC) anunció oficialmente la suspensión de la política de QT. Esta noticia provocó una euforia colectiva en el mercado — no solo Bitcoin y Ethereum subieron, sino que incluso las monedas competidoras menos conocidas participaron. Pero tras este optimismo, se esconde un fenómeno que merece atención: la posible distorsión en la interpretación del fin del QT.
El fin del QT en esencia es una política de “detener la hemorragia”, es decir, la Reserva Federal deja de reducir el tamaño del balance, pero esto no implica que se esté inyectando nueva liquidez. En otras palabras, pasar de una política de ajuste a una de estabilidad no equivale a una política de relajación. Los participantes del mercado de criptomonedas, al escuchar el cambio de política, tienden a interpretar en exceso sus implicaciones positivas, lo que genera especulación a corto plazo. Sin embargo, esta especulación carece de un soporte fundamental duradero, por lo que está condenada a ser efímera.
Lecciones de la historia: la evolución del mercado de criptomonedas tras el fin del QT en 2019
Hace seis años, la Reserva Federal también detuvo una ronda de QT el 1 de agosto de 2019. La situación entonces es sorprendentemente similar a la actual, pero terminó en un desenlace muy diferente.
En la primera mitad de 2019, el mercado de criptomonedas experimentó un pequeño ciclo alcista. Bitcoin rebotó desde los mínimos de finales de 2018 hasta los 13,970 dólares, y el mercado estaba lleno de expectativas de nuevos máximos. Tras el anuncio de la suspensión del QT el 31 de julio, Bitcoin efectivamente subió un 6% en el corto plazo, e incluso en unos días volvió por encima de los 12,000 dólares. Pero la energía alcista no duró. Para el 26 de septiembre, el mercado de criptomonedas sufrió una caída significativa, y Bitcoin cayó hasta 7,800 dólares, casi un 40% por debajo del pico.
Durante el resto de 2019 y principios de 2020, el mercado de criptomonedas permaneció en un entorno bajista, con altibajos. Aunque en octubre hubo una breve recuperación impulsada por noticias favorables sobre la regulación de blockchain en China, la tendencia general seguía siendo bajista. Solo tras el anuncio de la Reserva Federal del “QE ilimitado” el 15 de marzo de 2020, el mercado de criptomonedas empezó a seguir la tendencia alcista de las acciones estadounidenses, y la caída de marzo se convirtió en una de las mayores oportunidades de inversión de la historia.
Esta historia muestra claramente que el fin del QT es una noticia optimista que a menudo se interpreta en exceso, pero el catalizador real que cambia la dirección del mercado es el inicio del QE.
Análisis de la situación actual: la reducción de la efectividad marginal de la liquidez tras ampliar el tamaño en 10 veces
A simple vista, hoy en día hay varias similitudes con 2019. Bitcoin alcanzó un máximo histórico de 126,080 dólares en octubre, pero luego sufrió una corrección de más del 36%, entrando en una fase de alta volatilidad. Sin embargo, un análisis más profundo revela cambios fundamentales en el mercado de criptomonedas.
Tamaño del mercado y grado de institucionalización
En comparación con 2019, la capitalización total del mercado de criptomonedas se ha multiplicado por casi 10. La era dominada por minoristas ha quedado atrás; la entrada de fondos institucionales ha hecho que los activos criptográficos se asemejen más a los activos de riesgo en las finanzas tradicionales. Como resultado directo, la correlación entre Bitcoin y el S&P 500 ha aumentado significativamente, estabilizándose entre 0.4 y 0.6, indicando una fuerte relación. En 2019, esa correlación fluctuaba entre -0.4 y 0.2, casi sin relación o incluso correlación negativa.
La doble cara de la tendencia más estable
Desde el punto de vista de los patrones de velas, el comportamiento de Bitcoin en los últimos dos años ha sido más estable que en 2017-2019, con menos movimientos extremos. Este hecho, en un contexto de expansión del tamaño del mercado y mayor participación institucional, puede interpretarse como una señal de madurez del mercado. Pero también puede verse como una pérdida de la dinámica de crecimiento independiente que antes caracterizaba a las criptomonedas. Ahora, parecen seguir más la tendencia macroeconómica, como una acción tecnológica en Wall Street, en lugar de avanzar según sus propios ciclos.
Antes de que la Reserva Federal anuncie el fin del QT el 2 de diciembre, el índice Nasdaq ya mostraba signos de recuperación, acercándose a su máximo previo de 24,019 puntos. Sin embargo, Bitcoin en ese mismo período tuvo un rendimiento mucho más débil, con caídas más profundas y rebotes más flojos. Esto demuestra que el mercado de criptomonedas ya se ha convertido en un “seguidor”, mientras que las acciones estadounidenses siguen siendo las “líderes”.
La verdadera salvación proviene del QE: la delicada lucha entre las expectativas de política de la Reserva Federal y el mercado
Dado que el mercado de criptomonedas ya está altamente correlacionado con las acciones, su futuro dependerá en gran medida de los cambios en la liquidez macroeconómica. Esto significa que, aunque el fin del QT sea una política de “detener la hemorragia”, quizás no sea suficiente para cambiar las expectativas del mercado. Lo que realmente desea el mercado es un “transfusión” — es decir, el inicio del relajamiento cuantitativo (QE).
Expectativas de las instituciones: el 2026 será un momento clave para el cambio de política
Actualmente, instituciones financieras como Goldman Sachs, Bank of America y Deutsche Bank esperan que la Reserva Federal continúe bajando las tasas hasta 2026. Algunas incluso predicen dos recortes en ese año. Una predicción más agresiva proviene de Deutsche Bank, que cree que la Fed podría reactivar el QE en el primer trimestre de 2026.
Estas expectativas sin duda alimentan la imaginación del mercado de criptomonedas. Pero un informe reciente de Goldman Sachs pone freno a esas ideas. En su “Perspectiva del mercado global 2026”, advierte que “el escenario base para 2026 es moderado, y el mercado ya ha descontado esas expectativas; hay que estar atentos a riesgos a la baja”. Esto sugiere que las expectativas actuales de QE podrían estar sobrevaloradas, y que la política monetaria expansiva real quizás no alcance las expectativas del mercado.
Los nuevos desafíos del mercado de criptomonedas en la era de la IA: ya no es la estrella del escenario
Además de las variables macroeconómicas, el mercado de criptomonedas enfrenta un desafío aún mayor: ya no es el foco principal del interés del mercado.
El auge de la IA está desplazando la atención y los fondos de las criptomonedas
En 2024, la explosión de la IA generativa ha desviado claramente la atención y los recursos de los inversores. Esto se refleja en la transformación de las empresas mineras de criptomonedas. Según datos, de las diez principales mineras por hash rate, siete ya reportan beneficios reales en sus proyectos de IA o computación de alto rendimiento, y las otras tres están en proceso de implementación. No se trata solo de diversificación, sino de una toma de conciencia clara: en lugar de competir en un mercado saturado, es mejor aprovechar la ola de la IA.
Cambios en la percepción del mercado
En 2019, una noticia sobre el lanzamiento de Libra por parte de Facebook podía generar una gran volatilidad. La entrada de Bakkt con futuros de Bitcoin respaldados por entrega física también fue un evento importante. Hoy en día, noticias similares ya no provocan reacciones tan fuertes. La adopción de activos criptográficos por parte de empresas para estrategias de tesorería, o la aprobación de fondos cotizados en bolsa (ETFs) de criptomonedas, se han vuelto eventos cotidianos.
Este fenómeno de “desensibilización” puede parecer una señal de madurez y institucionalización, pero en realidad refleja un problema más profundo: el mercado de criptomonedas ya no es el centro de la narrativa, sino que se ha convertido en un activo marginal dentro de las finanzas tradicionales.
Perspectivas: una reflexión profunda en medio del optimismo cauteloso
Combinando la experiencia histórica con la realidad actual, podemos concluir que primero, el fin del QT por sí solo no será suficiente para desencadenar un nuevo ciclo alcista en las criptomonedas; lo que realmente necesita el mercado es el inicio del QE y la inyección de liquidez que esto implica. Segundo, incluso si el QE finalmente se activa, el mercado de criptomonedas, que ya se ha expandido en tamaño y se ha vuelto más estable, ¿podrá repetir las ganancias de diez veces en el pasado? Esa sigue siendo una gran incógnita.
Por último, debemos aceptar una realidad: en la era de la IA, el poder narrativo de las criptomonedas y la industria blockchain se ha debilitado. El futuro del mercado de criptomonedas será diferente a 2019, cuando las políticas unilaterales podían mover fácilmente el mercado. Ahora, su rumbo dependerá de múltiples factores: cambios en la liquidez macroeconómica, dispersión del interés del mercado, competencia en la industria, y otros elementos que en conjunto definirán su camino.
Tanto el optimismo excesivo como el pesimismo extremo son inapropiados. La racionalidad y la paciencia quizás sean las mejores herramientas para atravesar esta niebla.
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La Reserva Federal detiene la QT, el mercado espera QE: interpretación del impacto real de la política de liquidez en el mercado de criptomonedas
A finales de 2024, la Reserva Federal detiene la política de endurecimiento cuantitativo (QT), y el mercado se llena de júbilo. Los activos criptográficos reaccionan al alza, Bitcoin (BTC) vuelve a superar los 93,000 dólares tras el anuncio, Ethereum (ETH) se dispara por encima de los 3,000 dólares, y monedas competidoras como Sui y Solana experimentan aumentos de dos dígitos. Sin embargo, ¿podrá este rebote a corto plazo convertirse en una nueva tendencia alcista? ¿O es solo un reflejo pasajero en un mercado bajista? Para responder a esta pregunta, necesitamos revisar la historia y entender una verdad que a menudo se pasa por alto: la verdadera fuerza que impulsa el mercado de criptomonedas quizás nunca haya sido la finalización del QT, sino el inicio del QE.
La ilusión de que el fin del QT es positivo: por qué los rebotes a corto plazo del mercado son difíciles de sostener
El 1 de diciembre de 2024, la Comisión Federal de Mercado Abierto (FOMC) anunció oficialmente la suspensión de la política de QT. Esta noticia provocó una euforia colectiva en el mercado — no solo Bitcoin y Ethereum subieron, sino que incluso las monedas competidoras menos conocidas participaron. Pero tras este optimismo, se esconde un fenómeno que merece atención: la posible distorsión en la interpretación del fin del QT.
El fin del QT en esencia es una política de “detener la hemorragia”, es decir, la Reserva Federal deja de reducir el tamaño del balance, pero esto no implica que se esté inyectando nueva liquidez. En otras palabras, pasar de una política de ajuste a una de estabilidad no equivale a una política de relajación. Los participantes del mercado de criptomonedas, al escuchar el cambio de política, tienden a interpretar en exceso sus implicaciones positivas, lo que genera especulación a corto plazo. Sin embargo, esta especulación carece de un soporte fundamental duradero, por lo que está condenada a ser efímera.
Lecciones de la historia: la evolución del mercado de criptomonedas tras el fin del QT en 2019
Hace seis años, la Reserva Federal también detuvo una ronda de QT el 1 de agosto de 2019. La situación entonces es sorprendentemente similar a la actual, pero terminó en un desenlace muy diferente.
En la primera mitad de 2019, el mercado de criptomonedas experimentó un pequeño ciclo alcista. Bitcoin rebotó desde los mínimos de finales de 2018 hasta los 13,970 dólares, y el mercado estaba lleno de expectativas de nuevos máximos. Tras el anuncio de la suspensión del QT el 31 de julio, Bitcoin efectivamente subió un 6% en el corto plazo, e incluso en unos días volvió por encima de los 12,000 dólares. Pero la energía alcista no duró. Para el 26 de septiembre, el mercado de criptomonedas sufrió una caída significativa, y Bitcoin cayó hasta 7,800 dólares, casi un 40% por debajo del pico.
Durante el resto de 2019 y principios de 2020, el mercado de criptomonedas permaneció en un entorno bajista, con altibajos. Aunque en octubre hubo una breve recuperación impulsada por noticias favorables sobre la regulación de blockchain en China, la tendencia general seguía siendo bajista. Solo tras el anuncio de la Reserva Federal del “QE ilimitado” el 15 de marzo de 2020, el mercado de criptomonedas empezó a seguir la tendencia alcista de las acciones estadounidenses, y la caída de marzo se convirtió en una de las mayores oportunidades de inversión de la historia.
Esta historia muestra claramente que el fin del QT es una noticia optimista que a menudo se interpreta en exceso, pero el catalizador real que cambia la dirección del mercado es el inicio del QE.
Análisis de la situación actual: la reducción de la efectividad marginal de la liquidez tras ampliar el tamaño en 10 veces
A simple vista, hoy en día hay varias similitudes con 2019. Bitcoin alcanzó un máximo histórico de 126,080 dólares en octubre, pero luego sufrió una corrección de más del 36%, entrando en una fase de alta volatilidad. Sin embargo, un análisis más profundo revela cambios fundamentales en el mercado de criptomonedas.
Tamaño del mercado y grado de institucionalización
En comparación con 2019, la capitalización total del mercado de criptomonedas se ha multiplicado por casi 10. La era dominada por minoristas ha quedado atrás; la entrada de fondos institucionales ha hecho que los activos criptográficos se asemejen más a los activos de riesgo en las finanzas tradicionales. Como resultado directo, la correlación entre Bitcoin y el S&P 500 ha aumentado significativamente, estabilizándose entre 0.4 y 0.6, indicando una fuerte relación. En 2019, esa correlación fluctuaba entre -0.4 y 0.2, casi sin relación o incluso correlación negativa.
La doble cara de la tendencia más estable
Desde el punto de vista de los patrones de velas, el comportamiento de Bitcoin en los últimos dos años ha sido más estable que en 2017-2019, con menos movimientos extremos. Este hecho, en un contexto de expansión del tamaño del mercado y mayor participación institucional, puede interpretarse como una señal de madurez del mercado. Pero también puede verse como una pérdida de la dinámica de crecimiento independiente que antes caracterizaba a las criptomonedas. Ahora, parecen seguir más la tendencia macroeconómica, como una acción tecnológica en Wall Street, en lugar de avanzar según sus propios ciclos.
Antes de que la Reserva Federal anuncie el fin del QT el 2 de diciembre, el índice Nasdaq ya mostraba signos de recuperación, acercándose a su máximo previo de 24,019 puntos. Sin embargo, Bitcoin en ese mismo período tuvo un rendimiento mucho más débil, con caídas más profundas y rebotes más flojos. Esto demuestra que el mercado de criptomonedas ya se ha convertido en un “seguidor”, mientras que las acciones estadounidenses siguen siendo las “líderes”.
La verdadera salvación proviene del QE: la delicada lucha entre las expectativas de política de la Reserva Federal y el mercado
Dado que el mercado de criptomonedas ya está altamente correlacionado con las acciones, su futuro dependerá en gran medida de los cambios en la liquidez macroeconómica. Esto significa que, aunque el fin del QT sea una política de “detener la hemorragia”, quizás no sea suficiente para cambiar las expectativas del mercado. Lo que realmente desea el mercado es un “transfusión” — es decir, el inicio del relajamiento cuantitativo (QE).
Expectativas de las instituciones: el 2026 será un momento clave para el cambio de política
Actualmente, instituciones financieras como Goldman Sachs, Bank of America y Deutsche Bank esperan que la Reserva Federal continúe bajando las tasas hasta 2026. Algunas incluso predicen dos recortes en ese año. Una predicción más agresiva proviene de Deutsche Bank, que cree que la Fed podría reactivar el QE en el primer trimestre de 2026.
Estas expectativas sin duda alimentan la imaginación del mercado de criptomonedas. Pero un informe reciente de Goldman Sachs pone freno a esas ideas. En su “Perspectiva del mercado global 2026”, advierte que “el escenario base para 2026 es moderado, y el mercado ya ha descontado esas expectativas; hay que estar atentos a riesgos a la baja”. Esto sugiere que las expectativas actuales de QE podrían estar sobrevaloradas, y que la política monetaria expansiva real quizás no alcance las expectativas del mercado.
Los nuevos desafíos del mercado de criptomonedas en la era de la IA: ya no es la estrella del escenario
Además de las variables macroeconómicas, el mercado de criptomonedas enfrenta un desafío aún mayor: ya no es el foco principal del interés del mercado.
El auge de la IA está desplazando la atención y los fondos de las criptomonedas
En 2024, la explosión de la IA generativa ha desviado claramente la atención y los recursos de los inversores. Esto se refleja en la transformación de las empresas mineras de criptomonedas. Según datos, de las diez principales mineras por hash rate, siete ya reportan beneficios reales en sus proyectos de IA o computación de alto rendimiento, y las otras tres están en proceso de implementación. No se trata solo de diversificación, sino de una toma de conciencia clara: en lugar de competir en un mercado saturado, es mejor aprovechar la ola de la IA.
Cambios en la percepción del mercado
En 2019, una noticia sobre el lanzamiento de Libra por parte de Facebook podía generar una gran volatilidad. La entrada de Bakkt con futuros de Bitcoin respaldados por entrega física también fue un evento importante. Hoy en día, noticias similares ya no provocan reacciones tan fuertes. La adopción de activos criptográficos por parte de empresas para estrategias de tesorería, o la aprobación de fondos cotizados en bolsa (ETFs) de criptomonedas, se han vuelto eventos cotidianos.
Este fenómeno de “desensibilización” puede parecer una señal de madurez y institucionalización, pero en realidad refleja un problema más profundo: el mercado de criptomonedas ya no es el centro de la narrativa, sino que se ha convertido en un activo marginal dentro de las finanzas tradicionales.
Perspectivas: una reflexión profunda en medio del optimismo cauteloso
Combinando la experiencia histórica con la realidad actual, podemos concluir que primero, el fin del QT por sí solo no será suficiente para desencadenar un nuevo ciclo alcista en las criptomonedas; lo que realmente necesita el mercado es el inicio del QE y la inyección de liquidez que esto implica. Segundo, incluso si el QE finalmente se activa, el mercado de criptomonedas, que ya se ha expandido en tamaño y se ha vuelto más estable, ¿podrá repetir las ganancias de diez veces en el pasado? Esa sigue siendo una gran incógnita.
Por último, debemos aceptar una realidad: en la era de la IA, el poder narrativo de las criptomonedas y la industria blockchain se ha debilitado. El futuro del mercado de criptomonedas será diferente a 2019, cuando las políticas unilaterales podían mover fácilmente el mercado. Ahora, su rumbo dependerá de múltiples factores: cambios en la liquidez macroeconómica, dispersión del interés del mercado, competencia en la industria, y otros elementos que en conjunto definirán su camino.
Tanto el optimismo excesivo como el pesimismo extremo son inapropiados. La racionalidad y la paciencia quizás sean las mejores herramientas para atravesar esta niebla.