Según el último análisis de mercado de la market maker Wintermute, el mercado de criptomonedas está experimentando una transformación estructural fundamental. A través del seguimiento de datos de operaciones OTC, esta institución ha descubierto una nueva realidad claramente marcada por cifras estadísticas: los fondos están ocurriendo una transferencia masiva de concentración. El antiguo ciclo de mercado de “Bitcoin comiendo carne y las monedas competidoras bebiendo sopa” quedó en el pasado, siendo reemplazado por un nuevo patrón donde la liquidez se concentra altamente en unos pocos activos principales.
El colapso del efecto gota a gota — Cómo los datos OTC están redefiniendo el mapa del mercado
En el pasado, el mercado seguía una regla relativamente estable: cuando Bitcoin y Ethereum subían, los fondos se dispersaban gradualmente en todo el ecosistema de monedas competidoras, formando lo que se llamaba el “efecto gota a gota”. Sin embargo, Wintermute, analizando su gran volumen de datos OTC, ha descubierto que esta lógica ha dejado de ser efectiva.
La liquidez ya no está dispersa en miles de monedas competidoras, sino que se concentra con precisión en Bitcoin, Ethereum y unas pocas monedas con mayor capitalización de mercado. Esto no es una evolución natural de las preferencias del mercado, sino un cambio estructural en los canales de entrada de capital. Este cambio en los datos OTC refleja una profunda transformación en la composición de los participantes del mercado: el dominio de los fondos institucionales está reconfigurando la lógica del flujo de capital.
Los ciclos de subida de las monedas competidoras se acortan abruptamente — De 61 días a 19 días
Los datos son los que mejor ilustran el problema. El informe de Wintermute revela una realidad que decepcionará a muchos inversores minoristas: la duración media de las subidas de las monedas competidoras en 2025 es de solo 19 días, una reducción significativa respecto a los 61 días de 2024. En otras palabras, la ventana de beneficios de las monedas competidoras se ha comprimido de aproximadamente dos meses a menos de tres semanas.
El desencadenante de este cambio fue el colapso rápido del ciclo de las memecoins a principios de año. Con la retirada de esta ola de especulación, el espacio de capital en el mercado se comprimió aún más, dificultando que activos fuera de los principales mantuvieran una tendencia alcista duradera. Aunque todavía aparecen explosiones de corto plazo en torno a temas específicos, como DEX, protocolos de pago emergentes o monedas relacionadas con infraestructura API, estas tendencias suelen ser efímeras y carecen de un respaldo de capital posterior.
La reorientación del capital institucional — La era de los oligarcas de la liquidez
Lo que realmente está reconfigurando el panorama del mercado es el cambio estructural en los canales de entrada de fondos institucionales. Actualmente, las principales fuerzas que impulsan el mercado han pasado de estar dominadas por minoristas a estar lideradas por instituciones, incluyendo ETF de contado y empresas que incorporan criptomonedas en sus balances (como Strategy, BitMine, etc.).
Estos canales de inversión institucional son altamente selectivos. En comparación con la prueba y error general de los minoristas, los inversores institucionales son más cautelosos, y a través de operaciones OTC, bloquean con precisión los principales activos, concentrando una gran liquidez en instrumentos regulados y con riesgos relativamente controlados, lo que dificulta que el capital fluya hacia el mercado de monedas competidoras.
Otra firma, Finery Markets, ha confirmado esta tendencia con sus datos. Han observado que los inversores institucionales valoran más la calidad de ejecución y la seguridad en la liquidación, prefiriendo canalizar fondos en vías estructuradas y reguladas en lugar de “surfear” en mercados de monedas con mayor riesgo y liquidez incierta.
La evolución de las estrategias de los grandes inversores — De “apuestas estacionales” a “acciones impulsadas por eventos”
Al mismo tiempo, la lógica operativa de las instituciones también está evolucionando. Wintermute ha observado que los grandes inversores están reduciendo las apuestas simples en dirección del mercado y adoptando estrategias más tácticas y específicas: en otras palabras, comienzan a ajustar sus posiciones en función de noticias y catalizadores del mercado, en lugar de seguir ciegamente ciclos estacionales como “subirá en octubre”.
La ejecución de operaciones se vuelve más cautelosa y repetible, reflejando una estrategia más madura y una participación en el mercado que se aleja de los enfoques tradicionales basados en ciclos. En el ámbito de los derivados financieros, los CFDs, por su alta eficiencia de capital, son cada vez más populares; las opciones también evolucionan de ser meramente instrumentos de especulación a herramientas clave para la gestión de carteras y estrategias de rendimiento. Todo el mercado se dirige hacia una mayor sistematización y estructuración.
En 2026: romper la maldición del “el fuerte siempre gana” — El camino hacia una ruptura
De cara al futuro, Wintermute señala que 2025 marca el fin de la era en la que las criptomonedas “pueden volar solo con narrativa”. La cuestión clave es si la liquidez podrá romper el estancamiento actual.
Solo hay dos posibles caminos para romper el fenómeno de “el fuerte siempre gana y el débil siempre pierde”, aunque las probabilidades difieren mucho:
Primer escenario: expansión de la inversión institucional — Si los fondos institucionales, a través de ETF y compradores corporativos, están dispuestos a ampliar sus activos más allá de Bitcoin y Ethereum, podría haber rotación de capital. Pero esto requiere que las instituciones cambien sus modelos de evaluación de riesgos, lo cual es bastante difícil.
Segundo escenario: regreso masivo de minoristas — Se necesita una nueva ola de minoristas que traigan fondos frescos y estimulen la emisión masiva de stablecoins. Sin embargo, Wintermute admite que, según las señales actuales del mercado, la probabilidad de que esto ocurra es relativamente baja.
En cualquier caso, los datos OTC ya revelan la llegada de una nueva era: el fin de la era en que las monedas competidoras “subían como la espuma”, dando paso a un mercado más fragmentado, más institucionalizado y con una liquidez altamente concentrada.
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Datos de "intercambio fuera de bolsa" revelan: fin de la era de las monedas competitivas, las instituciones mantienen firmes BTC y ETH
Según el último análisis de mercado de la market maker Wintermute, el mercado de criptomonedas está experimentando una transformación estructural fundamental. A través del seguimiento de datos de operaciones OTC, esta institución ha descubierto una nueva realidad claramente marcada por cifras estadísticas: los fondos están ocurriendo una transferencia masiva de concentración. El antiguo ciclo de mercado de “Bitcoin comiendo carne y las monedas competidoras bebiendo sopa” quedó en el pasado, siendo reemplazado por un nuevo patrón donde la liquidez se concentra altamente en unos pocos activos principales.
El colapso del efecto gota a gota — Cómo los datos OTC están redefiniendo el mapa del mercado
En el pasado, el mercado seguía una regla relativamente estable: cuando Bitcoin y Ethereum subían, los fondos se dispersaban gradualmente en todo el ecosistema de monedas competidoras, formando lo que se llamaba el “efecto gota a gota”. Sin embargo, Wintermute, analizando su gran volumen de datos OTC, ha descubierto que esta lógica ha dejado de ser efectiva.
La liquidez ya no está dispersa en miles de monedas competidoras, sino que se concentra con precisión en Bitcoin, Ethereum y unas pocas monedas con mayor capitalización de mercado. Esto no es una evolución natural de las preferencias del mercado, sino un cambio estructural en los canales de entrada de capital. Este cambio en los datos OTC refleja una profunda transformación en la composición de los participantes del mercado: el dominio de los fondos institucionales está reconfigurando la lógica del flujo de capital.
Los ciclos de subida de las monedas competidoras se acortan abruptamente — De 61 días a 19 días
Los datos son los que mejor ilustran el problema. El informe de Wintermute revela una realidad que decepcionará a muchos inversores minoristas: la duración media de las subidas de las monedas competidoras en 2025 es de solo 19 días, una reducción significativa respecto a los 61 días de 2024. En otras palabras, la ventana de beneficios de las monedas competidoras se ha comprimido de aproximadamente dos meses a menos de tres semanas.
El desencadenante de este cambio fue el colapso rápido del ciclo de las memecoins a principios de año. Con la retirada de esta ola de especulación, el espacio de capital en el mercado se comprimió aún más, dificultando que activos fuera de los principales mantuvieran una tendencia alcista duradera. Aunque todavía aparecen explosiones de corto plazo en torno a temas específicos, como DEX, protocolos de pago emergentes o monedas relacionadas con infraestructura API, estas tendencias suelen ser efímeras y carecen de un respaldo de capital posterior.
La reorientación del capital institucional — La era de los oligarcas de la liquidez
Lo que realmente está reconfigurando el panorama del mercado es el cambio estructural en los canales de entrada de fondos institucionales. Actualmente, las principales fuerzas que impulsan el mercado han pasado de estar dominadas por minoristas a estar lideradas por instituciones, incluyendo ETF de contado y empresas que incorporan criptomonedas en sus balances (como Strategy, BitMine, etc.).
Estos canales de inversión institucional son altamente selectivos. En comparación con la prueba y error general de los minoristas, los inversores institucionales son más cautelosos, y a través de operaciones OTC, bloquean con precisión los principales activos, concentrando una gran liquidez en instrumentos regulados y con riesgos relativamente controlados, lo que dificulta que el capital fluya hacia el mercado de monedas competidoras.
Otra firma, Finery Markets, ha confirmado esta tendencia con sus datos. Han observado que los inversores institucionales valoran más la calidad de ejecución y la seguridad en la liquidación, prefiriendo canalizar fondos en vías estructuradas y reguladas en lugar de “surfear” en mercados de monedas con mayor riesgo y liquidez incierta.
La evolución de las estrategias de los grandes inversores — De “apuestas estacionales” a “acciones impulsadas por eventos”
Al mismo tiempo, la lógica operativa de las instituciones también está evolucionando. Wintermute ha observado que los grandes inversores están reduciendo las apuestas simples en dirección del mercado y adoptando estrategias más tácticas y específicas: en otras palabras, comienzan a ajustar sus posiciones en función de noticias y catalizadores del mercado, en lugar de seguir ciegamente ciclos estacionales como “subirá en octubre”.
La ejecución de operaciones se vuelve más cautelosa y repetible, reflejando una estrategia más madura y una participación en el mercado que se aleja de los enfoques tradicionales basados en ciclos. En el ámbito de los derivados financieros, los CFDs, por su alta eficiencia de capital, son cada vez más populares; las opciones también evolucionan de ser meramente instrumentos de especulación a herramientas clave para la gestión de carteras y estrategias de rendimiento. Todo el mercado se dirige hacia una mayor sistematización y estructuración.
En 2026: romper la maldición del “el fuerte siempre gana” — El camino hacia una ruptura
De cara al futuro, Wintermute señala que 2025 marca el fin de la era en la que las criptomonedas “pueden volar solo con narrativa”. La cuestión clave es si la liquidez podrá romper el estancamiento actual.
Solo hay dos posibles caminos para romper el fenómeno de “el fuerte siempre gana y el débil siempre pierde”, aunque las probabilidades difieren mucho:
Primer escenario: expansión de la inversión institucional — Si los fondos institucionales, a través de ETF y compradores corporativos, están dispuestos a ampliar sus activos más allá de Bitcoin y Ethereum, podría haber rotación de capital. Pero esto requiere que las instituciones cambien sus modelos de evaluación de riesgos, lo cual es bastante difícil.
Segundo escenario: regreso masivo de minoristas — Se necesita una nueva ola de minoristas que traigan fondos frescos y estimulen la emisión masiva de stablecoins. Sin embargo, Wintermute admite que, según las señales actuales del mercado, la probabilidad de que esto ocurra es relativamente baja.
En cualquier caso, los datos OTC ya revelan la llegada de una nueva era: el fin de la era en que las monedas competidoras “subían como la espuma”, dando paso a un mercado más fragmentado, más institucionalizado y con una liquidez altamente concentrada.