A medida que envejezco, me doy cuenta de que no pienso más, sino que aprendo a pausar y reflexionar.\n\nRepaso conversaciones. Noto patrones. Cuestiono mis reacciones en lugar de defenderlas. Cuando era más joven, quería tener razón; ahora quiero entender por qué me sentí de esa manera.\n\nSolía apresurar decisiones, respuestas, la vida. Ahora me quedo más tiempo con las cosas, no porque sea mayor, sino porque finalmente respeto las consecuencias y tomo medidas respecto a mi comportamiento.\n\nLa reflexión no me hizo más suave, me hizo más tranquilo, más claro, menos reactivo y, honestamente… más peligroso en la mejor manera posible. ¿Por qué? Porque cuando empiezas a entenderte a ti mismo, dejas de permitir que el mundo te controle.\n\nEnvejecer no se trata de perder energía, sino de aprender dónde colocarla.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
A medida que envejezco, me doy cuenta de que no pienso más, sino que aprendo a pausar y reflexionar.\n\nRepaso conversaciones. Noto patrones. Cuestiono mis reacciones en lugar de defenderlas. Cuando era más joven, quería tener razón; ahora quiero entender por qué me sentí de esa manera.\n\nSolía apresurar decisiones, respuestas, la vida. Ahora me quedo más tiempo con las cosas, no porque sea mayor, sino porque finalmente respeto las consecuencias y tomo medidas respecto a mi comportamiento.\n\nLa reflexión no me hizo más suave, me hizo más tranquilo, más claro, menos reactivo y, honestamente… más peligroso en la mejor manera posible. ¿Por qué? Porque cuando empiezas a entenderte a ti mismo, dejas de permitir que el mundo te controle.\n\nEnvejecer no se trata de perder energía, sino de aprender dónde colocarla.