La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. ha eliminado formalmente el SAB 121, un obstáculo regulatorio que había impedido a las principales instituciones financieras ofrecer servicios de custodia de bitcoin y criptomonedas. Este cambio de política representa un momento decisivo en la evolución de las criptomonedas hacia las finanzas tradicionales, señalando que las barreras institucionales finalmente comienzan a disolverse.
Qué fue el SAB 121 y por qué generó tanta fricción
Durante casi cuatro años, el SAB 121 fue una controvertida norma contable que alteró fundamentalmente la relación de la industria cripto con la banca tradicional. Originalmente introducida a principios de 2022 bajo la gestión del expresidente de la SEC Gary Gensler, la regulación requería que cualquier banco o custodio que mantuviera activos digitales en nombre de los clientes clasificara esas tenencias como pasivos en el balance. Este requisito técnico contable generaba complicaciones en cascada: inflaba los pasivos reportados, complicaba los cálculos de suficiencia de capital y hacía que la custodia de criptomonedas fuera económicamente poco atractiva para los principales actores financieros.
La carga contable que disuadió la participación institucional
El impacto en la práctica fue directo y perjudicial. Los bancos enfrentaban una elección entre renunciar a servicios de custodia lucrativos o aceptar tratamientos desfavorables en el balance que complicaban su posición regulatoria. Esta fricción contable resultó especialmente costosa para las grandes instituciones que navegaban por estrictos requisitos de capital, prácticamente excluyendo la custodia de cripto de su oferta de servicios tradicionales.
La industria cripto y sus aliados en el Congreso criticaron constantemente la norma por considerarla equivocada. La Comisionada de la SEC Hester Peirce se convirtió en su crítica más vocal, describiendo memorablemente el SAB 121 como una “hierba perniciosa” a principios de 2023, capturando la frustración que muchos sentían ante la barrera arbitraria que bloqueaba la participación institucional.
Nueva dirección con un enfoque regulatorio renovado
El cambio de política se aceleró tras cambios en el personal de la SEC. Cuando Gensler se fue, el Presidente interino Mark Uyeda señaló rápidamente una dirección diferente: en lugar de depender principalmente de acciones de cumplimiento reactivo y nuevas interpretaciones legales, la SEC desarrollaría marcos más claros y predecibles. Este compromiso se materializó con la creación de un grupo de trabajo dedicado a cripto bajo el liderazgo de Peirce, encargado de elaborar directrices regulatorias prácticas.
La eliminación formal del SAB 121 se produjo mediante la emisión del Staff Accounting Bulletin No. 122, que rescinde explícitamente la orientación anterior. En una publicación celebratoria, Peirce anunció: “¡Adiós, adiós SAB 121! No ha sido divertido”, subrayando el alivio en toda la industria.
Qué sucede ahora: la custodia de bitcoin se vuelve mainstream
Con este obstáculo regulatorio eliminado, las principales instituciones financieras enfrentan ahora un cálculo muy diferente. Los bancos pueden ofrecer servicios de custodia de bitcoin y criptomonedas sin la penalización contable que anteriormente hacía que estas ofertas fueran operativamente onerosas. Los observadores del sector anticipan una acción rápida por parte de los actores institucionales ansiosos por captar este segmento de mercado emergente.
La eliminación del SAB 121 significa más que un simple cambio técnico en la política: representa el reconocimiento de que la custodia de bitcoin ha madurado de un servicio especulativo marginal a un producto financiero legítimo que merece un tratamiento contable estándar. A medida que las instituciones tradicionales integran la custodia de criptomonedas en su oferta habitual, el camino hacia una adopción generalizada de bitcoin se vuelve cada vez más tangible. Lo que una vez parecía imposible bajo las restricciones del SAB 121 ahora está al alcance del sistema financiero global.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
La SEC elimina SAB 121: un punto de inflexión para la custodia bancaria de Bitcoin
La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. ha eliminado formalmente el SAB 121, un obstáculo regulatorio que había impedido a las principales instituciones financieras ofrecer servicios de custodia de bitcoin y criptomonedas. Este cambio de política representa un momento decisivo en la evolución de las criptomonedas hacia las finanzas tradicionales, señalando que las barreras institucionales finalmente comienzan a disolverse.
Qué fue el SAB 121 y por qué generó tanta fricción
Durante casi cuatro años, el SAB 121 fue una controvertida norma contable que alteró fundamentalmente la relación de la industria cripto con la banca tradicional. Originalmente introducida a principios de 2022 bajo la gestión del expresidente de la SEC Gary Gensler, la regulación requería que cualquier banco o custodio que mantuviera activos digitales en nombre de los clientes clasificara esas tenencias como pasivos en el balance. Este requisito técnico contable generaba complicaciones en cascada: inflaba los pasivos reportados, complicaba los cálculos de suficiencia de capital y hacía que la custodia de criptomonedas fuera económicamente poco atractiva para los principales actores financieros.
La carga contable que disuadió la participación institucional
El impacto en la práctica fue directo y perjudicial. Los bancos enfrentaban una elección entre renunciar a servicios de custodia lucrativos o aceptar tratamientos desfavorables en el balance que complicaban su posición regulatoria. Esta fricción contable resultó especialmente costosa para las grandes instituciones que navegaban por estrictos requisitos de capital, prácticamente excluyendo la custodia de cripto de su oferta de servicios tradicionales.
La industria cripto y sus aliados en el Congreso criticaron constantemente la norma por considerarla equivocada. La Comisionada de la SEC Hester Peirce se convirtió en su crítica más vocal, describiendo memorablemente el SAB 121 como una “hierba perniciosa” a principios de 2023, capturando la frustración que muchos sentían ante la barrera arbitraria que bloqueaba la participación institucional.
Nueva dirección con un enfoque regulatorio renovado
El cambio de política se aceleró tras cambios en el personal de la SEC. Cuando Gensler se fue, el Presidente interino Mark Uyeda señaló rápidamente una dirección diferente: en lugar de depender principalmente de acciones de cumplimiento reactivo y nuevas interpretaciones legales, la SEC desarrollaría marcos más claros y predecibles. Este compromiso se materializó con la creación de un grupo de trabajo dedicado a cripto bajo el liderazgo de Peirce, encargado de elaborar directrices regulatorias prácticas.
La eliminación formal del SAB 121 se produjo mediante la emisión del Staff Accounting Bulletin No. 122, que rescinde explícitamente la orientación anterior. En una publicación celebratoria, Peirce anunció: “¡Adiós, adiós SAB 121! No ha sido divertido”, subrayando el alivio en toda la industria.
Qué sucede ahora: la custodia de bitcoin se vuelve mainstream
Con este obstáculo regulatorio eliminado, las principales instituciones financieras enfrentan ahora un cálculo muy diferente. Los bancos pueden ofrecer servicios de custodia de bitcoin y criptomonedas sin la penalización contable que anteriormente hacía que estas ofertas fueran operativamente onerosas. Los observadores del sector anticipan una acción rápida por parte de los actores institucionales ansiosos por captar este segmento de mercado emergente.
La eliminación del SAB 121 significa más que un simple cambio técnico en la política: representa el reconocimiento de que la custodia de bitcoin ha madurado de un servicio especulativo marginal a un producto financiero legítimo que merece un tratamiento contable estándar. A medida que las instituciones tradicionales integran la custodia de criptomonedas en su oferta habitual, el camino hacia una adopción generalizada de bitcoin se vuelve cada vez más tangible. Lo que una vez parecía imposible bajo las restricciones del SAB 121 ahora está al alcance del sistema financiero global.