A los 25 años, comencé a temer no ser ya joven. Esto no es miedo a las arrugas, sino miedo a que el futuro que veo en las personas más jóvenes que yo pueda pasar por alto.
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
A los 25 años, comencé a temer no ser ya joven. Esto no es miedo a las arrugas, sino miedo a que el futuro que veo en las personas más jóvenes que yo pueda pasar por alto.