Recientemente tuve una profunda reflexión: es imprescindible buscar activamente lo que deseas, incluso si parece una ilusión. Solo al salir de tu zona de confort, las ilusiones tienen la oportunidad de hacerse realidad.
Lo que realmente determina el destino de una persona no es su carácter ni su esfuerzo, sino su mentalidad. La verdadera madurez nunca es una cuestión de edad, sino de despertar mental. De ser caprichoso y egoísta a ser transparente y sereno, todos debemos atravesar estas ocho etapas. Superarlas significa renacer. 1. Periodo de reacción: vivir en una ilusión propia, no aceptar las dudas, responder instintivamente a las cosas, confundir la terquedad con la personalidad; 2. Periodo de impotencia: entender que nadie te tolerará siempre después de chocar con la pared, en los momentos bajos, cuando el cielo no responde, es un despertar divino; 3. Periodo de reflexión: aprender a mirarse hacia adentro, buscar primero en uno mismo los problemas, dejar de lado el falso ego, eso es el comienzo del despertar; 4. Periodo de protección de la mente: mantener tus creencias, no ser manipulado por otros, no desgastarte contigo mismo, tú decides tu vida; 5. Periodo de iteración: atreverse a pensar más y a actuar más, ajustar el rumbo a través de errores, mejorar día a día, convertir el conocimiento en habilidades concretas; 6. Periodo de valor: vivir como tu propia ancla, tener un valor insustituible, no perseguir oportunidades, sino que ellas te buscarán activamente; 7. Periodo de aceptación: tener un corazón abundante, no necesitar demostrar nada, escuchar diferentes voces, mantener una actitud de apertura, solo así podrás seguir creciendo; 8. Periodo de plenitud: haber atravesado mil mares, volver a la ingenuidad, entender las sutilezas del mundo sin ser cínico, conocer el frío y el calor sin volverse indiferente, ser suave y fuerte a la vez. En realidad, la esencia de la madurez mental es pasar de depender de otros a ser capaz de afrontar todo por uno mismo, y finalmente aprender a reconciliarse con uno mismo. ¿En qué etapa te encuentras ahora?
Ver originales
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Recientemente tuve una profunda reflexión: es imprescindible buscar activamente lo que deseas, incluso si parece una ilusión. Solo al salir de tu zona de confort, las ilusiones tienen la oportunidad de hacerse realidad.
Lo que realmente determina el destino de una persona no es su carácter ni su esfuerzo, sino su mentalidad. La verdadera madurez nunca es una cuestión de edad, sino de despertar mental. De ser caprichoso y egoísta a ser transparente y sereno, todos debemos atravesar estas ocho etapas. Superarlas significa renacer.
1. Periodo de reacción: vivir en una ilusión propia, no aceptar las dudas, responder instintivamente a las cosas, confundir la terquedad con la personalidad;
2. Periodo de impotencia: entender que nadie te tolerará siempre después de chocar con la pared, en los momentos bajos, cuando el cielo no responde, es un despertar divino;
3. Periodo de reflexión: aprender a mirarse hacia adentro, buscar primero en uno mismo los problemas, dejar de lado el falso ego, eso es el comienzo del despertar;
4. Periodo de protección de la mente: mantener tus creencias, no ser manipulado por otros, no desgastarte contigo mismo, tú decides tu vida;
5. Periodo de iteración: atreverse a pensar más y a actuar más, ajustar el rumbo a través de errores, mejorar día a día, convertir el conocimiento en habilidades concretas;
6. Periodo de valor: vivir como tu propia ancla, tener un valor insustituible, no perseguir oportunidades, sino que ellas te buscarán activamente;
7. Periodo de aceptación: tener un corazón abundante, no necesitar demostrar nada, escuchar diferentes voces, mantener una actitud de apertura, solo así podrás seguir creciendo;
8. Periodo de plenitud: haber atravesado mil mares, volver a la ingenuidad, entender las sutilezas del mundo sin ser cínico, conocer el frío y el calor sin volverse indiferente, ser suave y fuerte a la vez.
En realidad, la esencia de la madurez mental es pasar de depender de otros a ser capaz de afrontar todo por uno mismo, y finalmente aprender a reconciliarse con uno mismo.
¿En qué etapa te encuentras ahora?