En el mercado de criptomonedas, los participantes a menudo se dividen en dos categorías, pero muchos confunden erróneamente estos tipos de inversores en una sola. En realidad, entre ellos hay un abismo. Si los holders son estrategas que creen en el potencial a largo plazo, los hamsters son participantes asustados, atrapados en ciclos emocionales del mercado.
¿Qué son los hamsters: ciclos de miedo y avaricia?
Los hamsters viven en un estado constante de conflicto interno. Cuando el mercado sube, sienten FOMO (miedo a quedarse sin ganancias): temen perder la oportunidad y no ganar lo suficiente. Esto los impulsa a hacer compras impulsivas en los picos. Pero en cuanto el mercado empieza a caer, ocurre un giro brusco: el mismo miedo se transforma en pánico por la pérdida. Ahora temen perder lo ya ganado y se apresuran a vender activos a precios bajos.
Círculo cerrado: ciclo eterno de pérdidas
El resultado de este comportamiento contradictorio es predecible y triste. Los hamsters siempre compran más caro de lo que luego venden más barato. A menudo, en ese momento juran no cometer más errores. Pero el ciclo se repite: cuando el mercado muestra signos de recuperación, los hamsters vuelven a entrar en posición a un precio aún más alto que antes. El ciclo se cierra. Esto no es resultado de mala información o fracaso, sino de una gestión emocional del portafolio en lugar de una estrategia.
Los holders: mentalidad libre de miedo
En contraste, están los holders, una pequeña fracción de todos los participantes. No temen las caídas, porque las ven como una oportunidad, no como una amenaza. En las correcciones del mercado, los holders no entran en pánico ni venden; compran más. Y cuando el mercado se recupera y crece, los holders no toman ganancias ni salen de la posición; vuelven a comprar.
La paradoja de los holders es que en criptomonedas no llegaron por ganancias rápidas ni especulaciones a corto plazo. Les atrae el potencial a largo plazo de la tecnología y los activos. Esto cambia radicalmente su comportamiento y resultados.
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Psicología del mercado: por qué los hamsters caen en la trampa financiera
En el mercado de criptomonedas, los participantes a menudo se dividen en dos categorías, pero muchos confunden erróneamente estos tipos de inversores en una sola. En realidad, entre ellos hay un abismo. Si los holders son estrategas que creen en el potencial a largo plazo, los hamsters son participantes asustados, atrapados en ciclos emocionales del mercado.
¿Qué son los hamsters: ciclos de miedo y avaricia?
Los hamsters viven en un estado constante de conflicto interno. Cuando el mercado sube, sienten FOMO (miedo a quedarse sin ganancias): temen perder la oportunidad y no ganar lo suficiente. Esto los impulsa a hacer compras impulsivas en los picos. Pero en cuanto el mercado empieza a caer, ocurre un giro brusco: el mismo miedo se transforma en pánico por la pérdida. Ahora temen perder lo ya ganado y se apresuran a vender activos a precios bajos.
Círculo cerrado: ciclo eterno de pérdidas
El resultado de este comportamiento contradictorio es predecible y triste. Los hamsters siempre compran más caro de lo que luego venden más barato. A menudo, en ese momento juran no cometer más errores. Pero el ciclo se repite: cuando el mercado muestra signos de recuperación, los hamsters vuelven a entrar en posición a un precio aún más alto que antes. El ciclo se cierra. Esto no es resultado de mala información o fracaso, sino de una gestión emocional del portafolio en lugar de una estrategia.
Los holders: mentalidad libre de miedo
En contraste, están los holders, una pequeña fracción de todos los participantes. No temen las caídas, porque las ven como una oportunidad, no como una amenaza. En las correcciones del mercado, los holders no entran en pánico ni venden; compran más. Y cuando el mercado se recupera y crece, los holders no toman ganancias ni salen de la posición; vuelven a comprar.
La paradoja de los holders es que en criptomonedas no llegaron por ganancias rápidas ni especulaciones a corto plazo. Les atrae el potencial a largo plazo de la tecnología y los activos. Esto cambia radicalmente su comportamiento y resultados.