La Comisión Europea lanzó en la primera mitad de este año un documento estratégico ambicioso, titulado «Iniciativa Web4.0 y mundos virtuales: liderando la próxima transformación tecnológica», que marca una nueva fase en la estrategia de Europa en la era de la economía digital. En esta estrategia, Web4.0 se define como una forma de red que integra de manera avanzada la inteligencia artificial, la inteligencia ambiental, el Internet de las cosas, transacciones en blockchain confiables, mundos virtuales y tecnologías de realidad mixta XR, con el objetivo de que lo virtual y lo real puedan fusionarse completamente, creando experiencias inmersivas y envolventes para los usuarios.
En resumen, la visión de Web4.0 descrita por la UE se asemeja más a una expresión normativa de las tecnologías del metaverso —no solo un concepto de mundo virtual— sino un ecosistema digital que combina lo virtual y lo real.
Del metaverso a Web4.0: la estrategia de integración tecnológica de la UE
¿Por qué la UE utiliza el término «Web4.0» en lugar de seguir usando «metaverso»? La Dra. Yu Jianning, copresidenta del Comité de Blockchain de la Asociación de Industria de Telecomunicaciones de China, desde una perspectiva de investigación de políticas, señala que Web4.0 es una integración sistemática y una formulación política de tecnologías de vanguardia. En comparación con la idea de descentralización de Web3, el ámbito tecnológico de Web4.0 es más amplio y tiene una orientación de desarrollo regional más clara.
La Web4.0 definida por la UE abarca los siguientes aspectos:
Integración profunda de inteligencia artificial y aprendizaje automático: se considera un elemento central. Las tecnologías de IA en el entorno Web4.0 ya no son secundarias, sino que se fusionan profundamente con la infraestructura de red, logrando una comprensión en tiempo real del comportamiento del usuario y servicios personalizados. Imagina un escenario: cada interacción en un espacio virtual puede ser entendida y respondida de manera inteligente por el sistema de IA.
Puente tecnológico entre espacios virtuales y reales: otro foco importante. La realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR) ya no son aplicaciones aisladas, sino que se conectan sin fisuras con la infraestructura de red, permitiendo a los usuarios cambiar fluidamente entre lo virtual y lo real para realizar actividades de trabajo, aprendizaje, entretenimiento y más.
Expansión del ecosistema del Internet de las cosas: incorpora diversos dispositivos y sensores en una red inteligente unificada, logrando la interconexión en escenarios como hogares, ciudades e industrias, creando entornos de vida y producción más eficientes.
Refuerzo de la protección de la privacidad y seguridad de los datos: también se considera un aspecto estratégico clave. En comparación con las vulnerabilidades actuales de la red, Web4.0 promete ofrecer niveles superiores de cifrado y protección de la privacidad, asegurando que los usuarios mantengan el control soberano sobre sus datos en entornos donde lo virtual y lo real se entrelazan.
Web4.0 vs Web3: ¿en qué difieren esencialmente?
A simple vista, Web4.0 y Web3 discuten sobre descentralización y autonomía del usuario, pero sus enfoques principales son claramente diferentes.
El núcleo de Web3 es la revolución en la soberanía de los datos. Enfatiza la aplicación de la tecnología blockchain, mediante contratos inteligentes, DApps (aplicaciones descentralizadas) y sistemas de autenticación descentralizados, permitiendo a los usuarios tener control total sobre sus datos, identidades y activos, reduciendo significativamente el papel de intermediarios. La visión de Web3 es más una redistribución del poder entre «el individuo y el sistema».
Web4.0, en cambio, enfatiza más la fusión virtual-real y la construcción de un ecosistema tecnológico sistemático. La Dra. Yu Jianning señala que, en el marco de Web4.0, blockchain sigue siendo una parte importante, pero ya no es la única solución. Web4.0 combina blockchain, IA, IoT, tecnologías de mundos virtuales y otras, para construir un entorno digital más abierto, seguro e inclusivo. En pocas palabras, Web3 se centra en «el poder descentralizado», mientras que Web4.0 busca la «fusión ecológica».
En términos de aplicaciones concretas:
Las aplicaciones de Web3 (DApps) funcionan principalmente en blockchain, enfatizando la transparencia en las transacciones y el control de los activos del usuario.
Las aplicaciones de Web4.0 cruzan los límites entre lo virtual y lo real, involucrando experiencias inmersivas, interacción en tiempo real y decisiones inteligentes en múltiples dimensiones.
Significado práctico y perspectivas de desarrollo de Web4.0
El lanzamiento de la estrategia Web4.0 por parte de la UE no es solo una declaración tecnológica, sino que implica consideraciones estratégicas profundas.
Mayor protección de la autonomía del usuario: en comparación con Web3, Web4.0 promete ofrecer mecanismos de control más completos. En entornos donde lo virtual y lo real se entrelazan, los usuarios podrán gestionar no solo su identidad digital y activos, sino también los datos de sus actividades en espacios virtuales con mayor precisión.
Mejora integral de las defensas de seguridad en la red: mediante la combinación de tecnologías de cifrado, verificación en blockchain y arquitecturas distribuidas, Web4.0 busca ofrecer capacidades de resistencia a ataques superiores, reduciendo riesgos de filtración de datos y amenazas en línea.
Incubadora de nuevos modelos comerciales: Web4.0 abre nuevas oportunidades para desarrolladores y empresas. La combinación de descentralización y fusión virtual-real puede dar lugar a formas de negocio completamente nuevas, desde plataformas de comercio de activos virtuales hasta servicios de experiencias inmersivas y herramientas de colaboración que trascienden los límites físicos.
Reescritura del monopolio de la información: mediante arquitecturas descentralizadas, Web4.0 puede romper el control absoluto de las plataformas de internet sobre contenidos y datos, dispersando el poder de la palabra y la toma de decisiones, permitiendo a los usuarios participar directamente en la gobernanza del ecosistema digital.
La lucha por la hegemonía: la lógica geopolítica detrás de Web4.0
En las primeras etapas del desarrollo de la industria, quien controla la definición, controla también el futuro discurso y las reglas. La elección de la UE de proponer el concepto «Web4.0» en lugar de usar el término «metaverso» en esencia es una reconfiguración estratégica del lenguaje.
Cada iteración de la tecnología de red impacta profundamente en la economía global. Poder definir la dirección del internet de próxima generación significa tener la oportunidad de tomar la iniciativa en la economía digital. La UE, mediante la introducción de Web4.0, un concepto más concreto y con orientación política, intenta establecer un «estándar europeo» para el desarrollo de la red mundial. Esto ayuda a Europa no solo a guiar la evolución de su ecosistema tecnológico local, sino también a disputar la posición de liderazgo en la competencia global de economía digital.
En esta lucha intangible por la hegemonía discursiva, la innovación y difusión de conceptos a menudo son tan importantes como la innovación tecnológica misma. La UE está usando una visión estratégica y un diseño institucional para intentar construir su propio sistema de discurso tecnológico en la era de Web4.0.
Nota: Web4.0 todavía se encuentra en la fase de planificación estratégica; su desarrollo real puede ajustarse debido a avances tecnológicos y cambios en el panorama de la competencia global. Este artículo busca interpretar desde una perspectiva estratégica la visión futura de la UE sobre la red.
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La visión de coexistencia entre lo virtual y lo real de Web4.0: Cómo la Unión Europea está redefiniendo el futuro de Internet
La Comisión Europea lanzó en la primera mitad de este año un documento estratégico ambicioso, titulado «Iniciativa Web4.0 y mundos virtuales: liderando la próxima transformación tecnológica», que marca una nueva fase en la estrategia de Europa en la era de la economía digital. En esta estrategia, Web4.0 se define como una forma de red que integra de manera avanzada la inteligencia artificial, la inteligencia ambiental, el Internet de las cosas, transacciones en blockchain confiables, mundos virtuales y tecnologías de realidad mixta XR, con el objetivo de que lo virtual y lo real puedan fusionarse completamente, creando experiencias inmersivas y envolventes para los usuarios.
En resumen, la visión de Web4.0 descrita por la UE se asemeja más a una expresión normativa de las tecnologías del metaverso —no solo un concepto de mundo virtual— sino un ecosistema digital que combina lo virtual y lo real.
Del metaverso a Web4.0: la estrategia de integración tecnológica de la UE
¿Por qué la UE utiliza el término «Web4.0» en lugar de seguir usando «metaverso»? La Dra. Yu Jianning, copresidenta del Comité de Blockchain de la Asociación de Industria de Telecomunicaciones de China, desde una perspectiva de investigación de políticas, señala que Web4.0 es una integración sistemática y una formulación política de tecnologías de vanguardia. En comparación con la idea de descentralización de Web3, el ámbito tecnológico de Web4.0 es más amplio y tiene una orientación de desarrollo regional más clara.
La Web4.0 definida por la UE abarca los siguientes aspectos:
Integración profunda de inteligencia artificial y aprendizaje automático: se considera un elemento central. Las tecnologías de IA en el entorno Web4.0 ya no son secundarias, sino que se fusionan profundamente con la infraestructura de red, logrando una comprensión en tiempo real del comportamiento del usuario y servicios personalizados. Imagina un escenario: cada interacción en un espacio virtual puede ser entendida y respondida de manera inteligente por el sistema de IA.
Puente tecnológico entre espacios virtuales y reales: otro foco importante. La realidad virtual (VR) y la realidad aumentada (AR) ya no son aplicaciones aisladas, sino que se conectan sin fisuras con la infraestructura de red, permitiendo a los usuarios cambiar fluidamente entre lo virtual y lo real para realizar actividades de trabajo, aprendizaje, entretenimiento y más.
Expansión del ecosistema del Internet de las cosas: incorpora diversos dispositivos y sensores en una red inteligente unificada, logrando la interconexión en escenarios como hogares, ciudades e industrias, creando entornos de vida y producción más eficientes.
Refuerzo de la protección de la privacidad y seguridad de los datos: también se considera un aspecto estratégico clave. En comparación con las vulnerabilidades actuales de la red, Web4.0 promete ofrecer niveles superiores de cifrado y protección de la privacidad, asegurando que los usuarios mantengan el control soberano sobre sus datos en entornos donde lo virtual y lo real se entrelazan.
Web4.0 vs Web3: ¿en qué difieren esencialmente?
A simple vista, Web4.0 y Web3 discuten sobre descentralización y autonomía del usuario, pero sus enfoques principales son claramente diferentes.
El núcleo de Web3 es la revolución en la soberanía de los datos. Enfatiza la aplicación de la tecnología blockchain, mediante contratos inteligentes, DApps (aplicaciones descentralizadas) y sistemas de autenticación descentralizados, permitiendo a los usuarios tener control total sobre sus datos, identidades y activos, reduciendo significativamente el papel de intermediarios. La visión de Web3 es más una redistribución del poder entre «el individuo y el sistema».
Web4.0, en cambio, enfatiza más la fusión virtual-real y la construcción de un ecosistema tecnológico sistemático. La Dra. Yu Jianning señala que, en el marco de Web4.0, blockchain sigue siendo una parte importante, pero ya no es la única solución. Web4.0 combina blockchain, IA, IoT, tecnologías de mundos virtuales y otras, para construir un entorno digital más abierto, seguro e inclusivo. En pocas palabras, Web3 se centra en «el poder descentralizado», mientras que Web4.0 busca la «fusión ecológica».
En términos de aplicaciones concretas:
Significado práctico y perspectivas de desarrollo de Web4.0
El lanzamiento de la estrategia Web4.0 por parte de la UE no es solo una declaración tecnológica, sino que implica consideraciones estratégicas profundas.
Mayor protección de la autonomía del usuario: en comparación con Web3, Web4.0 promete ofrecer mecanismos de control más completos. En entornos donde lo virtual y lo real se entrelazan, los usuarios podrán gestionar no solo su identidad digital y activos, sino también los datos de sus actividades en espacios virtuales con mayor precisión.
Mejora integral de las defensas de seguridad en la red: mediante la combinación de tecnologías de cifrado, verificación en blockchain y arquitecturas distribuidas, Web4.0 busca ofrecer capacidades de resistencia a ataques superiores, reduciendo riesgos de filtración de datos y amenazas en línea.
Incubadora de nuevos modelos comerciales: Web4.0 abre nuevas oportunidades para desarrolladores y empresas. La combinación de descentralización y fusión virtual-real puede dar lugar a formas de negocio completamente nuevas, desde plataformas de comercio de activos virtuales hasta servicios de experiencias inmersivas y herramientas de colaboración que trascienden los límites físicos.
Reescritura del monopolio de la información: mediante arquitecturas descentralizadas, Web4.0 puede romper el control absoluto de las plataformas de internet sobre contenidos y datos, dispersando el poder de la palabra y la toma de decisiones, permitiendo a los usuarios participar directamente en la gobernanza del ecosistema digital.
La lucha por la hegemonía: la lógica geopolítica detrás de Web4.0
En las primeras etapas del desarrollo de la industria, quien controla la definición, controla también el futuro discurso y las reglas. La elección de la UE de proponer el concepto «Web4.0» en lugar de usar el término «metaverso» en esencia es una reconfiguración estratégica del lenguaje.
Cada iteración de la tecnología de red impacta profundamente en la economía global. Poder definir la dirección del internet de próxima generación significa tener la oportunidad de tomar la iniciativa en la economía digital. La UE, mediante la introducción de Web4.0, un concepto más concreto y con orientación política, intenta establecer un «estándar europeo» para el desarrollo de la red mundial. Esto ayuda a Europa no solo a guiar la evolución de su ecosistema tecnológico local, sino también a disputar la posición de liderazgo en la competencia global de economía digital.
En esta lucha intangible por la hegemonía discursiva, la innovación y difusión de conceptos a menudo son tan importantes como la innovación tecnológica misma. La UE está usando una visión estratégica y un diseño institucional para intentar construir su propio sistema de discurso tecnológico en la era de Web4.0.
Nota: Web4.0 todavía se encuentra en la fase de planificación estratégica; su desarrollo real puede ajustarse debido a avances tecnológicos y cambios en el panorama de la competencia global. Este artículo busca interpretar desde una perspectiva estratégica la visión futura de la UE sobre la red.