Según un informe de Nikkei, la Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA) se está preparando para aprobar en otoño de este año la emisión de la primera moneda estable vinculada al yen por parte de la empresa fintech local JPYC. Esta medida marcará un paso clave para Japón en el ámbito de la combinación de activos digitales y fiat, y podría cambiar el panorama de las remesas internacionales y los pagos empresariales.
JPYC tiene su sede en Tokio y planea registrarse como empresa de remesas ante la Agencia Financiera en agosto, y lanzar la venta de tokens dentro de una semana después de recibir la aprobación. El gran objetivo establecido por la compañía es emitir una moneda estable valorada en 1 billón de yenes (aproximadamente 6.78 mil millones de dólares) en yenes dentro de tres años, y ha atraído el interés de varias casas de fondos de cobertura para colaborar.
Para garantizar la estabilidad vinculada al yen japonés, JPYC utilizará depósitos y activos de alta liquidez como bonos del gobierno japonés como respaldo. Las aplicaciones potenciales incluyen:
Remesas internacionales: reducir los costos y el tiempo de los pagos transfronterizos
Pago empresarial: mejorar la eficiencia de liquidación
Ecología DeFi: Proporcionar activos estables en yenes para las finanzas descentralizadas
Japón está a la vanguardia de la regulación de monedas estables a nivel mundial.
Junio de 2022: El Congreso aprobó enmiendas a la Ley de Servicios de Pago, definiendo las monedas estables vinculadas a fiat como “herramientas de pago electrónico”, y estipulando que solo los bancos autorizados, las compañías fiduciarias y ciertos proveedores de servicios pueden emitir.
2023: Se incluirá oficialmente la moneda estable en la categoría de “activos valorados en moneda”, allanando el camino para la legalización en el mercado.
Esta serie de medidas regulatorias establece una base legal para el plan de emisión de JPYC y proporciona una ruta de cumplimiento clara para otros posibles emisores.
JPYC no es el único participante que presta atención a este campo. El segundo banco más grande de Japón, el Grupo Financiero Sumitomo Mitsui (SMBC), anunció a principios de este año que colaborará con Ava Labs y Fireblocks para lanzar su propia moneda estable, lo que demuestra que las grandes instituciones financieras japonesas han visto las monedas estables como una herramienta importante para los futuros pagos y mercados de capital.
Si se aprueba el JPYC, Japón dará la bienvenida a la primera moneda estable valorada en yenes, lo que no solo representa un importante hito en el mercado de activos digitales, sino que también podría impulsar la tasa de adopción del yen en los pagos internacionales y en el ámbito DeFi. A medida que más instituciones financieras se unan, Japón podría convertirse en el núcleo de la innovación en monedas estables de Asia.