El CEO de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, está lanzando nuevas advertencias sobre el debilitamiento del panorama económico europeo y cómo podría afectar a Estados Unidos. Hablando en Dublín y más tarde en Miami, Dimon argumentó que Europa ha perdido terreno de manera significativa en los últimos quince años. Señaló que el PIB combinado de Europa una vez estuvo cerca del 90 por ciento de la producción estadounidense, pero ahora ronda el 65 por ciento. Cree que los mercados de capital fragmentados y los lentos procesos regulatorios han frenado a la región.
Dimon instó a los líderes europeos a buscar una mayor integración. Dijo que Europa necesita normas financieras unificadas, sistemas de aprobación más rápidos y estrategias industriales más claras para competir con Estados Unidos y China. Según él, los inversores están subestimando los riesgos relacionados con los aranceles, la inflación y los tipos de interés, que podrían empeorar si las condiciones globales cambian.
Dimon también advirtió que problemas similares podrían surgir en Estados Unidos si los responsables políticos ignoran los problemas actuales. Argumentó que una regulación excesiva, impuestos elevados y políticas locales restrictivas podrían reducir la actividad empresarial y obligar a las empresas a reubicarse. Afirmó que el país podría enfrentarse a un estancamiento a largo plazo si no agiliza las normativas sobre vivienda, zonificación y permisos comerciales.
Algunos de los grupos más afectados, según él, son los estadounidenses con menores ingresos, que luchan con una movilidad económica limitada. Cree que la burocracia innecesaria dificulta que las personas encuentren viviendas asequibles o inicien nuevos negocios.
El mensaje de Dimon tiene peso debido a su influencia en los mercados financieros globales. Recordó a los responsables políticos que las desaceleraciones económicas rara vez se limitan a una sola región. Si la demanda europea sigue debilitándose, las exportaciones e inversiones estadounidenses podrían disminuir, lo que podría ralentizar el crecimiento global.
Los riesgos clave que destacó incluyen:
• Caída de la demanda europea que podría lastrar el comercio estadounidense
• Menor confianza de los inversores si los mercados globales se endurecen
• Reducción de la inversión empresarial debido a la incertidumbre política
La advertencia de Dimon sirve como un llamamiento a reformas estructurales. Cree que tanto Europa como Estados Unidos deben actuar antes que después para evitar un estancamiento prolongado.