La autoridad financiera francesa (AMF) acaba de publicar una revisión con el objetivo de ajustar su postura respecto a los productos financieros complejos para reflejar el fuerte desarrollo del mercado de criptomonedas. Esta medida se produce después de que entre en vigor a finales de 2024 el marco legal europeo MiCA, con el fin de equilibrar la creciente demanda de inversión y la protección de los inversores particulares.
La AMF considera que algunos productos vinculados a crypto, como los Exchange-Traded Notes (ETN), pueden distribuirse sin necesidad de advertencias de riesgo, siempre que cumplan con criterios estrictos: custodia realizada por una entidad autorizada bajo MiCA, activos subyacentes con una capitalización superior a 10.000 millones de euros y un volumen de negociación suficientemente grande, además de que la estructura del producto no utilice apalancamiento ni elementos discrecionales.
Aunque se relajan las restricciones, estos productos siguen considerándose complejos y deben cumplir con la normativa MiFID, que requiere que los distribuidores evalúen la idoneidad para cada inversor. La AMF tiene previsto evaluar el impacto completo del nuevo marco en 2027.