Elon Musk, en una entrevista, señaló que la mayoría de las personas piensan en los problemas y tienden a recurrir a la “analogía”, es decir, copiar lo que otros hacen; si alguien lo hace de una manera, ellos también lo harán de esa forma.
Pero Musk propuso su propia forma de pensar, que es el “primer principio”, descomponer un asunto hasta su nivel más fundamental, partir de la esencia de las cosas y, paso a paso, hacer deducciones y reconstruir la comprensión.
Él puso como ejemplo las “baterías de los coches eléctricos”: por ejemplo, todos dicen que las baterías son caras “por supuesto”, porque durante mucho tiempo, las baterías han sido así de caras.
Pero si partimos del “primer principio”, la pregunta que debes hacerte es: ¿de qué están hechas exactamente las baterías? ¿Cuáles son los precios reales de estos materiales (cobalto, níquel, aluminio, etc.) en el mercado? Entonces descubrirás que el valor de las materias primas es mucho menor de lo que imaginas; simplemente nadie ha hecho ese cálculo ni ha reconstruido ese camino.
La verdadera innovación no consiste en “decirlo de otra forma”, sino en partir desde lo más profundo para derribar las ideas preconcebidas.