Como parte del acuerdo entre las dos empresas, las soluciones blockchain de Ripple se integrarán en la plataforma bancaria Hogan de DXC.
Cabe destacar que este sistema heredado soporta más de $5 billones en depósitos y 300 millones de cuentas en todo el mundo.
DXC, que es una empresa Fortune 500, atiende a cerca de 6,000 clientes del sector privado y público de decenas de países.
Los bancos enfrentan una presión creciente para modernizarse. Sin embargo, sus sistemas centrales suelen tener décadas de antigüedad y ser complejos.
Por ello, DXC y Ripple están proporcionando un “puente”. Los bancos pueden acceder a funciones de activos digitales sin interrumpir sus operaciones existentes.
Esto hace posible que cientos de instituciones financieras pasen directamente a la fase de despliegue en el mundo real después de experimentar con la tecnología.
Por supuesto, la magnitud de la base de clientes de DXC presenta una oportunidad significativa para Ripple.
Gracias a esta asociación, varios bancos podrán ofrecer custodia de activos digitales, pagos programables y la tokenización de activos del mundo real (RWAs).
La empresa con sede en San Francisco también se asoció recientemente con LMAX Group, que es una plataforma de intercambio institucional líder para FX y criptomonedas.
LMAX acordó integrar la stablecoin de Ripple, RLUSD, como un “activo colateral principal”.
El año pasado, Ripple también logró un acuerdo con BBVA, uno de los grupos bancarios más grandes del mundo. El acuerdo se centró en proporcionar infraestructura de custodia de activos digitales.