1月29日消息,Wintermute Ventures en su última perspectiva señala que, a medida que la escala de la industria se acerca a los 3 billones de dólares, las criptomonedas están pasando de ser una herramienta de especulación a convertirse en la capa de transacciones financieras de Internet, y en 2026 cambiarán profundamente la forma en que el valor fluye a nivel global. La institución considera que, en las últimas décadas, la información podía difundirse libremente, pero los fondos estaban limitados por fronteras, instituciones y intermediarios, mientras que la cadena de bloques está rompiendo esas barreras estructurales.
Wintermute afirma que las redes criptográficas están convirtiéndose en la capa de liquidación y compensación necesaria para la economía de Internet, un sistema sin permisos, sostenible y altamente transparente que se está formando y siendo desplegado y utilizado a gran escala.
Primero, “todo puede ser negociable”. En el futuro, no solo los activos en sí podrán ser valorados, sino también resultados, eventos e incluso datos podrán formar mercados. Por ejemplo, los mercados de predicción convertirán resultados que antes no podían medirse en instrumentos negociables, y los seguros pasarán de productos amplios a modelos de cobertura de riesgos más precisos, como riesgos meteorológicos en momentos y lugares específicos.
En segundo lugar, las stablecoins se convertirán en la herramienta de liquidación predeterminada. Wintermute cree que el mercado necesita urgentemente una capa de interoperabilidad que agregue múltiples tipos de stablecoins, actuando como un “banco proxy en la cadena”, transfiriendo crédito y riesgos de conversión a los emisores, permitiendo que las liquidaciones transfronterizas se completen en segundos.
En tercer lugar, la ola de especulación se irá enfriando gradualmente. La valoración de los tokens dependerá más de flujos de efectivo sostenibles que de narrativas a corto plazo. Los proyectos sin aplicaciones reales ni rutas de ingresos serán difíciles de mantener a largo plazo, y más equipos adoptarán primero estructuras de acciones, introduciendo tokens solo cuando el modelo de negocio esté maduro.
En cuarto lugar, la integración de DeFi y fintech. Las transacciones se enrutarán dinámicamente entre cadenas y sistemas tradicionales en función de costos y eficiencia, ofreciendo una experiencia de usuario más cercana a las aplicaciones financieras existentes, con la tecnología blockchain completamente abstraída en el backend.
Por último, la simplificación del entorno regulatorio. Los nuevos marcos en Europa, EE. UU. y Asia ofrecen a las instituciones una ruta clara, permitiéndoles reemplazar los sistemas subyacentes tradicionales con canales en la cadena. Wintermute opina que lo importante ya no es si se adopta la cadena de bloques, sino cómo aprovecharla para lograr una liquidación global más eficiente.