Según una noticia del 30 de enero, justo cuando Trump está a punto de anunciar al candidato para un nuevo presidente de la Fed, la aprobación del exgobernador Kevin Warsh en la plataforma de predicción ha subido rápidamente. Según los datos, la probabilidad de su nominación en su momento ascendió al 93%, pasando de menos del 40% al nivel de consenso del mercado en poco tiempo, lo que indica que el juicio de los fondos sobre su victoria se está concentrando rápidamente.
Varios medios informaron que la administración Trump ha identificado a Warsh como un candidato central. Además de él, la lista final incluye a Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional, Christopher Waller, actual gobernador de la Reserva Federal, y el ejecutivo de gestión de activos Rick Rieder. Se espera que Trump anuncie oficialmente los resultados el viernes por la mañana.
Warsh, de 55 años, fue gobernador de la Fed bajo George W. Bush y Barack Obama y ha estado activo en políticas y academia durante mucho tiempo. Ha considerado públicamente Bitcoin como un potencial “oro digital”, creyendo que sus cambios cíclicos tienen un valor de referencia importante para el sistema financiero tradicional. Este puesto le ha dado un alto nivel de atención entre los inversores en criptomonedas.
En cuanto a la orientación de la política monetaria, Warsh siempre ha sido visto como un representante de una postura restrictiva de inflación. El economista Alex Kruger señaló que la defensa de Warsh por ajustes de tipos de interés más flexibles en el entorno actual podría traer nuevas señales al mercado. James Thorne, estratega en instituciones privadas de riqueza, también cree que la combinación de credibilidad de mercado y flexibilidad política de Warsh podría establecer una relación de coordinación más estable entre la Casa Blanca, el Departamento del Tesoro y la Reserva Federal.
Sin embargo, algunas instituciones de investigación advierten que su pasado de belicismo a largo plazo puede estar en tensión con la dirección en la que Trump quiere acelerar el ritmo de la flexibilización, y las recientes declaraciones pacifistas pueden tener consideraciones estratégicas. Independientemente del resultado final, este proceso de nominación ha tenido un impacto directo en las expectativas de liquidez del dólar estadounidense, la evolución del precio de Bitcoin y el sentimiento de los activos de riesgo, convirtiéndolo en una variable significativa en el panorama macrofinanciero de 2026.