Ya en junio del año pasado, “Trump Mobile”, afiliada al enorme imperio empresarial del presidente Trump de Estados Unidos, anunció el lanzamiento del teléfono móvil “Trump T1”, y ahora, la gente casi ha perdido la esperanza de verlo lanzar. Pero un nuevo informe sugiere que eventualmente llegará a los consumidores. Según una entrevista con el medio tecnológico estadounidense The Verge, los ejecutivos de la empresa dijeron que aún hay algunos cambios previstos para el teléfono, como la eliminación del logo de T1. La bandera estadounidense y el esquema de colores dorado en la contraportada seguirán conservándose. También se mejorarán las especificaciones de la pantalla y la cámara. Los directivos de la empresa dijeron que, para reflejar la “mejora de la calidad”, los precios subirán. Algunos usuarios que han pagado un depósito de 100 dólares acabarán pagando el último pago de 499 dólares, mientras que los clientes que compren después tendrán un precio más alto, pero “no más de 1.000 dólares”. La empresa también retiró afirmaciones previas de que el teléfono se produciría en Estados Unidos, y ahora afirma que el “ensamblaje final” del teléfono se realizará en Estados Unidos, mientras que la mayor parte del proceso de fabricación tendrá lugar en otros lugares, aunque nadie ha revelado la ubicación exacta. (Jin Shi)