La economista Lyn Alden afirma que la Reserva Federal de EE. UU. está embarcando en una era de “impresión gradual” de política monetaria caracterizada por un aumento constante de la liquidez. Alden dijo que este enfoque hará que el balance de la Fed crezca a una tasa proporcional al crecimiento de los activos bancarios o al producto interno bruto nominal, lo que sea mayor. Muchos participantes del mercado han asumido que la impresión ocurriría de manera mucho más dramática, pero hasta ahora, el proceso se ha desarrollado de forma medida, no agresiva. Los comentarios de Alden se hicieron en su boletín de estrategia de inversión del 8 de febrero, centrado en la política monetaria. Ella dijo que el crecimiento esperado del balance será “aproximadamente vinculado a los activos totales de los bancos y a la producción económica.”
En este sentido, la Reserva Federal estará inyectando liquidez en los mercados financieros sin un estímulo amplio. Este aumento gradual contrasta con la flexibilización cuantitativa tradicional observada durante crisis anteriores. La medida de la Fed probablemente dará un apoyo leve a los precios de los activos. Alden añadió que, en un entorno así, los activos de alta calidad y escasos podrían beneficiarse. También recomendó precaución con aquellas áreas del mercado que se han sobrecalentado y considerar sectores con menor propiedad.
Los comentarios de Alden siguieron cuando el presidente de EE. UU., Donald Trump, nominó a Kevin Warsh para la presidencia de la Fed. Esto puso la política monetaria bajo los reflectores. Warsh era visto como alguien con sesgo hawkish, lo que alimentó la incertidumbre sobre las políticas de tasas e fiscales. Se observa que los operadores reducen sus expectativas de recortes de tasas en una reunión del Comité Federal de Mercado Abierto en marzo. Según datos de CME FedWatch, ahora menos operadores esperan un recorte de tasas que en pronósticos anteriores.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha dado orientaciones contradictorias sobre los riesgos de inflación y empleo. El mandato de Powell expira en mayo de 2025, lo que genera más incertidumbre sobre las futuras políticas. Esa fase de impresión gradual puede ser una respuesta a las tensiones de liquidez estacionales y las condiciones económicas. Esto la coloca en contraste con una compra de activos explosiva que la mayoría podría asociar con la flexibilización cuantitativa. El cambio de política refuerza cómo los bancos centrales intentan mantener un apoyo económico moderado. Las inyecciones de liquidez pueden llegar a mercados como acciones, commodities y criptomonedas.
Se puede esperar que la liberación gradual de liquidez estabilice la disponibilidad de crédito. También podría inducir inversiones en activos de alta calidad a corto plazo, como oro y acciones. Las criptomonedas como Bitcoin pueden beneficiarse indirectamente de una situación de liquidez estable. Sin embargo, este apoyo puede no ser de carácter dramático como el de un paquete de estímulo.
Las reacciones del mercado dependen de los datos económicos en curso y de la psicología de los inversores. Un entorno de impresión gradual equilibraría los riesgos de inflación con los objetivos de crecimiento económico. El enfoque subraya un cambio cauteloso en la política de la Fed en medio de señales macroeconómicas mixtas.
Noticias destacadas de criptomonedas:
La venta de criptomonedas provoca pausas temporales en retiros en Binance y Bybit