La Casa Blanca volverá a convocar este martes a los principales bancos de Estados Unidos y a empresas de criptomonedas para una nueva ronda de consultas a puerta cerrada sobre las reglas de regulación de las stablecoins. Esta reunión se considera un punto clave para impulsar una solución legislativa en Estados Unidos en el ámbito de las criptomonedas, con el objetivo de resolver las diferencias fundamentales en torno a las stablecoins y buscar un consenso para un marco regulatorio que ha estado estancado durante mucho tiempo.
Esta ronda de negociaciones se reanudó tras la falta de acuerdo en la ronda anterior. Personas informadas revelaron que los responsables de políticas desean definir una dirección viable antes de fin de mes, de lo contrario, la legislación relacionada podría seguir aplazada. El mayor punto de controversia actualmente es si se debe permitir que las stablecoins paguen intereses a sus titulares. Las empresas de criptomonedas consideran que las stablecoins que generan intereses son más coherentes con la lógica de las finanzas digitales y también pueden aumentar su atractivo para los usuarios; mientras que los bancos tradicionales se oponen enérgicamente, preocupados de que esto desvíe depósitos, reduzca la oferta de crédito y represente un potencial impacto en la estabilidad del sistema financiero. Algunas estimaciones muestran que, si se relajan las restricciones, podría desencadenar una redistribución de fondos por valor de varios billones de dólares.
El elenco que asistirá a esta reunión incluye representantes de grandes bancos como JPMorgan, Bank of America, Wells Fargo, así como altos ejecutivos de empresas de criptomonedas y organizaciones del sector como Ripple y Circle. Los funcionarios de la Casa Blanca actuarán como mediadores, buscando equilibrar entre la “seguridad financiera” y la “innovación tecnológica”.
El resultado de las negociaciones está estrechamente relacionado con la Ley CLARITY propuesta para 2025. Esta legislación bipartidista busca establecer un marco regulatorio unificado para las stablecoins y el mercado de activos digitales, aunque ya ha avanzado en la Cámara de Representantes, ha sido bloqueada en el Senado debido a la presión de los bancos. La cuestión de las stablecoins que generan intereses se considera un “punto crítico” para esta ley; si no se logra un acuerdo, el avance legislativo seguirá siendo limitado.
Los observadores políticos señalan que, una vez alcanzado un consenso, el entorno regulatorio de las stablecoins en Estados Unidos será más claro, lo que podría atraer a más instituciones y consolidar la posición de Estados Unidos en el ámbito de las finanzas digitales. Por el contrario, si las negociaciones vuelven a fracasar, los proyectos innovadores podrían acelerar su salida del país, y el panorama de la competencia global también cambiará. La reunión en la Casa Blanca es vista en general como un punto de inflexión decisivo para determinar la dirección de la política de criptomonedas en Estados Unidos.