El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado recientemente que está considerando llevar a cabo un “ataque militar limitado” contra el programa nuclear de Irán, y se espera que la decisión se tome en los próximos 10 a 15 días. Aunque la puerta a la diplomacia aún no está completamente cerrada, con las fuerzas estadounidenses acelerando su despliegue en Oriente Medio, los mercados energéticos ya están comenzando a predecir un posible conflicto. Los precios internacionales del petróleo han subido más del 5% en esta semana, lo que indica que los inversores mantienen una alta vigilancia sobre la evolución de la situación.
Decisión en 10 a 15 días: estrategia militar y negociaciones en paralelo
El viernes, Trump fue preguntado por los medios durante un desayuno con gobernadores de Estados Unidos en la Casa Blanca si tomaría acciones militares contra Irán. Él respondió claramente: “Estoy considerando esa posibilidad”. Esta respuesta añade una variable más a unas relaciones ya tensas entre EE. UU. e Irán.
De hecho, Trump ya había mencionado el día anterior que decidiría en los próximos 10 a 15 días si atacaría a la República Islámica de Irán. Sin embargo, también dejó abierta la posibilidad de llegar a un acuerdo con Teherán respecto a su programa nuclear, lo que refleja que la administración de Washington aún está sopesando entre la vía diplomática y la militar.
(Trump decidirá en 10 días si atacará Irán, aumento en el precio del petróleo y impacto en acciones de software de IA se convierten en foco del mercado)
Es importante destacar que Trump ha advertido anteriormente que, si Estados Unidos toma medidas militares contra Irán, la escala de la acción será “mucho más severa” que los ataques limitados contra instalaciones nucleares iraníes en junio de este año. Esto implica que una posible acción no sería solo simbólica, sino que podría escalar a una operación de mayor envergadura.
Despliegue militar en Oriente Medio: dos portaaviones envían señales contundentes
A medida que las palabras se intensifican, también lo hace el despliegue militar en la región. Actualmente, el portaaviones USS Lincoln está desplegado en la zona, mientras que otro, el USS Ford, se dirige hacia Oriente Medio.
La presencia simultánea de dos portaaviones en una misma zona de conflicto no es común y suele interpretarse como una señal de disuasión estratégica significativa. Este despliegue indica que Estados Unidos tiene la capacidad de ampliar rápidamente sus acciones militares, lo que aumenta las especulaciones sobre una posible escalada del conflicto.
El precio del petróleo sube más del 5% esta semana: el mercado empieza a reflejar el riesgo de guerra
Aunque el mercado está bajo la sombra de un posible conflicto, los precios internacionales del petróleo no han experimentado un aumento descontrolado, sino que han mostrado una volatilidad relativamente racional. En esta semana, los precios han subido más del 5%, lo que indica que los operadores ya están considerando la posibilidad de un conflicto militar en sus cotizaciones.
Al cierre del viernes, el petróleo crudo West Texas Intermediate (WTI) cayó ligeramente 4 centavos, situándose en 66.39 dólares por barril; el Brent, referencia global, subió 10 centavos y cerró en 71.76 dólares por barril. Esta tendencia de corrección tras una subida refleja que, aunque el mercado reconoce un aumento en el riesgo, aún no apuesta completamente a que estalle una guerra.
El estrecho de Ormuz, la mayor variable: un tercio del comercio mundial de petróleo depende de él
La verdadera preocupación del mercado energético no es solo un ataque militar aislado, sino la posibilidad de que una escalada del conflicto pueda bloquear de manera prolongada el transporte de petróleo, especialmente en el estrecho de Ormuz.
Según datos de la consultora energética Kpler, en promedio, más de 14 millones de barriles de petróleo y condensados atraviesan diariamente esta estrecha vía en 2025, representando aproximadamente un tercio del total de exportaciones marítimas de petróleo a nivel mundial. Esto convierte al estrecho de Ormuz en un nodo clave en la cadena de suministro energético global, y cualquier bloqueo o conflicto militar podría tener un impacto que se propagará rápidamente a los mercados mundiales.
Economías asiáticas altamente dependientes: la seguridad energética en juego
Los datos muestran que aproximadamente el 75% del petróleo transportado a través del estrecho de Ormuz se dirige a economías asiáticas principales como China, India, Japón y Corea del Sur. Esto significa que, si la ruta se bloquea, los mercados asiáticos serían los primeros en sentir el impacto, con posibles aumentos en los precios de la energía y presiones inflacionarias.
En un contexto de cadenas de suministro globales estrechamente interconectadas, el conflicto entre EE. UU. e Irán ha trascendido lo regional y se ha convertido en una fuente potencial de inestabilidad para la economía mundial.
Un período clave en ciernes: los mercados globales en espera
Los próximos 10 a 15 días serán cruciales para observar la evolución de la situación. Si Washington y Teherán reactivan las negociaciones y logran avances, los mercados petroleros podrían respirar un poco, pero si la acción militar se concreta, la volatilidad se intensificará notablemente.
Ante la interacción de los precios energéticos, la geopolítica y las perspectivas económicas globales, tanto inversores como gobiernos deben prepararse para diferentes escenarios. Cada movimiento en Oriente Medio sigue siendo un factor que mantiene en tensión a la comunidad internacional.
Este artículo, “Trump considera lanzar un ataque militar limitado a Irán, la tensión en Oriente Medio aumenta y afecta a los mercados petroleros globales”, fue publicado originalmente en Chain News ABMedia.