El presidente del Banco de Corea, Lee Chang-yoon, afirmó que para lograr una estabilidad a largo plazo en el mercado inmobiliario de Corea, es fundamental diversificar la demanda de viviendas concentrada en la zona del capital. Al asistir a la Comisión de Planificación Fiscal y Económica del Congreso, señaló que las políticas inmobiliarias recientes del gobierno podrían tener efectos a corto plazo, pero los resultados a largo plazo son difíciles de predecir. Esto sugiere que los problemas del mercado inmobiliario no pueden resolverse únicamente con cambios en las políticas.
El presidente Lee enfatizó que, dado que la deuda familiar relacionada con bienes raíces se está convirtiendo en un riesgo importante para la economía, es necesario reducir su tamaño. Destacó especialmente la necesidad de mejorar la equidad fiscal entre los propietarios de múltiples viviendas y los que poseen una sola, reiterando que esta demanda ha sido formulada desde hace mucho tiempo.
Actualmente, el gobierno intenta influir en el mercado inmobiliario mediante políticas como el aumento de impuestos sobre las ganancias por transferencia para los propietarios de múltiples viviendas y la suspensión temporal de estos impuestos. Sin embargo, el éxito de estas políticas depende de si pueden ir más allá de los efectos a corto plazo y generar cambios duraderos en el mercado, lo cual aún no está garantizado. Como mencionó el presidente Lee, parece necesario buscar soluciones más fundamentales para aliviar la concentración en la zona del capital.
La dependencia del mercado inmobiliario de Corea en la zona del capital está aumentando, lo que a su vez intensifica la inestabilidad del mercado. En este contexto, las políticas gubernamentales podrían tener consecuencias impredecibles, por lo que deben implementarse con cautela. El rumbo futuro del mercado inmobiliario, en relación con las políticas del Ministerio de Planificación Fiscal y otros departamentos relacionados, está generando un amplio interés y atención.