La bolsa de Nueva York abrió con fuerza impulsada por el rebote en las acciones tecnológicas. Los tres principales índices, Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq, subieron respectivamente un 0.91%, 0.61% y 0.90%, mostrando un inicio positivo. Recientemente, las acciones tecnológicas han retomado su tendencia alcista, destacando especialmente AMD, la empresa de semiconductores. Gracias a un acuerdo de suministro de chips de IA a gran escala con Meta Platforms, sus acciones aumentaron casi un 8%.
Además, las principales empresas de software Salesforce y ServiceNow subieron más del 5% y 3% respectivamente, impulsadas por compras en las caídas. Sin embargo, la Casa Blanca indicó que está considerando aumentar los aranceles globales, lo que mantiene cierta preocupación en el mercado. Esto se debe a la posible imposición unilateral de un arancel del 15% por parte del presidente Trump, lo que podría afectar la rentabilidad de las empresas.
Al mismo tiempo, la mayor cadena minorista de artículos para el hogar en EE. UU., The Home Depot, subió más del 3% tras reportar resultados positivos en el cuarto trimestre. La compañía dejó una buena impresión a los inversores con su desempeño por encima de las expectativas del mercado. Las acciones de Texas Instruments y Whirlpool mostraron una tendencia divergente: Texas Instruments se disparó tras publicar sus resultados, mientras que Whirlpool cayó debido a planes de emisión de nuevas acciones.
El mercado europeo también mostró una tendencia alcista, en línea con la positiva tendencia en EE. UU. Los principales índices europeos registraron aumentos generalizados. Los precios internacionales del petróleo también subieron ligeramente, reflejando el ánimo comprador de los inversores, debido a un pequeño incremento en el precio del petróleo crudo de Texas.
Estos cambios indican que, en medio del rebote liderado por las acciones tecnológicas, los riesgos geopolíticos como los aranceles aún podrían presionar al mercado. Se espera que en el futuro el mercado siga siendo sensible a estos factores, y será especialmente importante observar cómo las políticas arancelarias globales afectarán a los mercados bursátiles de EE. UU. e internacionales.