El 2 de marzo, según informes del FT, el máximo responsable de seguridad iraní, Ali Larijani, declaró públicamente que Irán no negociaría con Estados Unidos y advirtió que el actual conflicto militar en Oriente Medio podría provocar más bajas militares estadounidenses. La declaración llega en un momento en que las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúan aumentando, lo que vuelve a generar preocupación por el mayor deterioro de la situación regional.
Ali Larijani publicó en la plataforma social X que el presidente estadounidense Trump está llevando la situación en Oriente Medio al caos con “ilusiones poco realistas”. Criticó a Trump por convertir el lema político de “América Primero” en “Israel Primero” y acusó a Washington de poner a los soldados estadounidenses en mayor riesgo para los intereses estratégicos de Israel.
Subrayó que Irán no ha tomado la iniciativa de provocar la guerra, pero Teherán defenderá firmemente su seguridad nacional y soberanía frente a la presión militar externa. Ali Larijani también insinuó que si las operaciones militares continúan aumentando, el número de bajas militares estadounidenses en la región podría aumentar aún más.
Los analistas creen que la negativa explícita de Irán a negociar con Estados Unidos significa que hay margen limitado para una distensión diplomática a corto plazo. A medida que los enfrentamientos militares regionales continúan intensificándose, los riesgos geopolíticos en Oriente Medio están aumentando, y los mercados y la comunidad internacional también prestan mucha atención a si el conflicto se expandirá aún más.