El precio del petróleo en Nueva York subió considerablemente, provocando una nueva turbulencia en el mercado energético internacional. Este aumento se debe al bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, ya que aproximadamente el 20% del petróleo mundial se transporta a través de esta vía, lo que intensifica las preocupaciones sobre la cadena de suministro.
La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacó barcos civiles en el estrecho de Ormuz y colocó minas, declarando el bloqueo del estrecho. Con la tensión entre Irán y Estados Unidos en su punto máximo, el gobierno iraní cerró esta importante ruta de transporte. La noticia impulsó la compra de petróleo, y en consecuencia, el West Texas Intermediate (WTI) subió un 6.28% respecto al día anterior, alcanzando los 71.23 dólares por barril.
Estados Unidos también continúa con acciones militares contra el régimen iraní, realizando ataques masivos a bases aéreas iraníes durante el fin de semana y matando a líderes clave. Esto ha generado aún más inestabilidad política en Irán y aumentado la incertidumbre sobre el suministro futuro de petróleo. El gobierno estadounidense estima que las operaciones militares durarán entre 4 y 5 semanas, aunque algunos analistas consideran que, dependiendo de la evolución de la situación, el conflicto podría prolongarse, incluso incluyendo el despliegue de tropas terrestres.
Los expertos del mercado señalan que el principal factor que influirá en la variación del precio del petróleo será cuándo se restablezca la navegación por el estrecho de Ormuz. Algunas compañías navieras ya están ajustando sus rutas para reducir riesgos, y se han reportado varios casos de cancelaciones de viajes. Si esta situación persiste, también se ha mencionado la posibilidad de que el precio del Brent supere los 100 dólares por barril.
En última instancia, se espera que esta inestabilidad en el mercado internacional tenga un efecto dominó en los precios energéticos globales, con una probabilidad elevada de que los precios del petróleo continúen en alza a corto plazo. No se puede predecir cuándo se resolverá la tensión entre Irán y Estados Unidos, pero se anticipa que el mercado energético reaccionará de manera sensible a los cambios en la situación.