El ataque conjunto de EE. UU. e Israel contra Irán se convirtió en la principal variable en el mercado de valores japonés, y el índice Nikkei 225 ha mostrado una tendencia a la baja durante dos días consecutivos. Esto se debe a que la inestabilidad en Oriente Medio ha agravado la percepción de riesgo de inversión y ha tenido un impacto directo en el mercado japonés.
A las 11:20 a.m. del 3 de marzo, el índice Nikkei cayó aproximadamente un 2.5% respecto al cierre del día anterior, situándose en 56,622 puntos. El índice, que había fluctuado alrededor de 58,000 puntos en la sesión anterior, no logró superar la barrera de los 57,000 puntos y cayó. Esta caída se interpreta como una reacción de los inversores ante el aumento del riesgo geopolítico en Oriente Medio, lo que ha incrementado la incertidumbre del mercado.
El mercado está especialmente preocupado por el aumento del precio del petróleo y el posible impacto en la recesión económica global. Como la región de Oriente Medio es la fuente más importante de suministro de petróleo, la tensión en la zona afecta significativamente los precios de la energía. Según el análisis de Nihon Keizai Shimbun, esto ha provocado que la mayoría de las acciones en el mercado japonés caigan.
Además, el yen continúa debilitándose, mientras que el dólar estadounidense frente al yen ha subido ligeramente. En ese momento, el tipo de cambio aumentó 0.3 yen respecto al día anterior, situándose en 157.3 yenes. Esto puede ser beneficioso para las empresas exportadoras japonesas, pero la depreciación del yen también conlleva el riesgo de un aumento en los precios al consumidor en Japón.
La capacidad del índice Nikkei 225 para recuperarse y estabilizarse en el futuro dependerá de la evolución de la situación en Oriente Medio, los precios del petróleo y la tendencia de la economía global. Los inversores deben prestar atención a estos factores externos y realizar una asignación de activos prudente.