Covenant AI se está yendo de Bittensor, y la empresa presenta la decisión como una ruptura por principios, más que como una disputa rutinaria dentro del ecosistema. En un comunicado publicado en X, el fundador Sam Dare dijo que Covenant ya no puede continuar construyendo sobre Bittensor porque la estructura de gobernanza de la red contradice la descentralización que afirma públicamente sostener. El lenguaje fue contundente y claramente intencional. Dare dijo que la promesa de que ninguna entidad controla la red era la idea central que atrajo a creadores, mineros, validadores e inversores al ecosistema; luego añadió que esa promesa se ha demostrado falsa. Covenant dice que ya no se cumple la premisa central Se trata de una acusación seria, especialmente viniendo de uno de los equipos más conocidos de la red. Covenant dijo que había dedicado su tiempo en Bittensor basándose en la creencia de que el entrenamiento de modelos de IA no debería quedar bajo el control de una sola parte. El equipo señaló a Covenant-72B, que describió como la instancia descentralizada más grande de pre-entrenamiento de LLM jamás ejecutada, como prueba de que había cumplido con esa visión en la práctica. Ese trabajo también convirtió a Covenant en uno de los subnets más visibles e importantes dentro del ecosistema de Bittensor. Así que esto no es un proyecto marginal que se marcha en silencio. Es un creador destacado que afirma que la realidad de la gobernanza ya no coincide con el relato fundacional. La salida se centra en el control, no en el fallo del producto Dare identificó al cofundador de Bittensor Jacob Steeves, también conocido como Const, como la razón central de la salida. Según el comunicado, Steeves había estado afirmando autoridad sobre el subnet en un esfuerzo por recuperar el control de Covenant después de que esta hubiera crecido más allá de lo que el equipo creía que podía gestionarse de forma centralizada. Eso desplaza el foco de la historia, alejándolo de las reacciones al precio del token, hacia un asunto más trascendental. Covenant no se va porque su producto haya fallado o porque el mercado se haya dado la vuelta. Se va porque ya no cree que Bittensor opere según el estándar de descentralización que justificó construir allí en primer lugar.