Dubái ha endurecido la normativa práctica en torno a las emisiones de tokens, dando a los emisores de stablecoins, proyectos de RWA y otros equipos de activos virtuales una idea más clara de qué camino deben seguir realmente. La orientación no crea una nueva ley. En cambio, interpreta el Virtual Asset Issuance Rulebook (Reglamento de Emisión de Activos Virtuales) existente de la VARA, que está en su versión actual desde el 19 de junio de 2025, y desglosa la emisión de tokens en tres categorías con diferentes requisitos previos. Tres categorías, pero sin un enfoque único Bajo el marco, la Categoría 1 abarca los activos virtuales referenciados a fiat, los activos virtuales referenciados a activos y cualquier otro tipo de token que la VARA pueda designar con el tiempo. Esas emisiones requieren una licencia de la VARA, y el reglamento deja claro que los tokens tipo stablecoin y tipo RWA encajan en este nivel de supervisión más alto. La Categoría 2 se aplica a los tokens que no son de la Categoría 1 ni están exentos. Estos no requieren aprobación previa de la VARA, pero toda colocación y distribución debe gestionarse mediante un distribuidor autorizado. La VARA también asigna a ese distribuidor la responsabilidad de validar que el emisor cumpla con el reglamento de emisión. Luego están las VAs exentas, que incluyen tokens no transferibles y activos cerrados canjeables en circuito cerrado. Estas pueden emitirse sin aprobación previa, aunque los emisores siguen sujetos a la supervisión y la aplicación de la VARA. Las stablecoins y las RWA enfrentan expectativas más pesadas de divulgación y gobernanza Lo que destaca es que la VARA no trata a todos los tokens como si conllevaran los mismos riesgos. Sus anexos para los activos virtuales referenciados a fiat y para los activos virtuales referenciados a activos incorporan capas adicionales en torno a divulgaciones, activos de reserva, redenciones, auditorías, informes, marketing y requisitos de capital. Eso le da a Dubái un régimen de emisión más segmentado. El mensaje es bastante claro. Si un token parece dinero o hace referencia a activos del mundo real, el listón de divulgación y gobernanza sube con ello.